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OPINIÓN - BOLIVIA

UNASUR más digna que nunca en Bariloche

Por Ricardo Ángel (Ran) Cardona / Escritor boliviano

Artículos de Ricardo Ángel (Ran) Cardona editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - La Paz, 30/08/09.- En este siglo XXI Suramérica está demostrando que quiere convertirse en una nueva potencia mundial en forma integral , pero también con propias características, es decir pacifista y propositiva ante la humanidad y la situación internacional compleja y guerrera.

En Bariloche se ha analizado y discutido el futuro del continente desde el punto de vista de la dignidad y soberanía de nuestros pueblos y naciones.. Y la balanza se ha inclinado hacia la aceptación de esta nueva realidad que se está incubando en la región, es decir el camino independiente de EE.UU. (Estados Unidos de Norteamérica) y sus designios poco alentadores para la paz.

Con la declaración final firmada en Bariloche en forma unánime por todos los presidentes de Suramérica asistentes, incluido el presidente Àlvaro Uribe de Colombia, se entrega un marco de comportamiento al que no se puede eludir por presión de EE.UU. de Norteamérica, aún en los momentos más difíciles que pudieran ser aquellos en que la potencia del norte deseara invadir otros países de la región por motivos imperiales.

La historia enseña que en los siglos XIX y XX Suramérica fue un continente de la desgracia y desesperación y además sin desarrollo sostenible paralelo y en consonancia con el desenvuelto en Europa, Norteamérica y Japón.

El continente quedó tan rezagado y empobrecido que hoy mismo con una población mayor a la de EE.UU. de Norteamérica posee apenas en el mejor de los casos solamente el 15% o menos del PIB anual (Producto Interno Nacional Bruto) de los 14 a 15 billones de dólares de la potencia del norte.

La pregunta esencial es por la causa de tan grande desnivel y diferencia que hace sentir y expresar a muchos teóricos neoliberales su impotencia y falta de respuestas científicas y realistas ante tal situación deleznable e injusta.

Para ellos la respuesta radica en que los pueblos de Suramérica son atrasados y poco cultos y también sin deseos de progreso material y espiritual al estilo de Norteamérica, incluida Canadá.

Los golpes de Estado periódicos de todos los países de la región en siglos anteriores no habrían dejado madurar – según ellos – una institucionalidad mínima y garantías jurídicas para atraer capitales y ponerlos a trabajar en beneficio de la región. En última instancia si esto no funcionara se declara abiertamente que dios es gringo o sajón y que por tanto favoreciera a EE.UU. de Norteamérica en forma tan evidente como está diseñado inclusive en su moneda con el moto místico de “we trust in God”.

Para los pueblos de Suramérica, sin embargo, la respuesta existe y es bien clara. Han sido las oligarquías y la falsa democracia o directamente dictaduras elitistas al servicio de los intereses norteños que han acabado por destruir nuestras economías dejándolas en el estadio de exportadoras de materia primas renovables y no renovables. Como sucede en todos los países de la región sin excepción, añadiendo además Centroamérica, Caribe y México.

En Bariloche se ha delegado al Comité de Defensa de UNASUR la prerrogativa de inspeccionar las supuestas bases gringas en Colombia en forma periódica, para informar a nuestros pueblos y gobiernos de que no se conviertan en cuarteles de la muerte y destrucción masiva de los mismos colombianos y latinoindoamericanos.

El presidente Barack Obama ha sido emplazado por los presidentes de UNASUR a decir y explicar las verdaderas intenciones de su país en Colombia respecto a los alcances de estas nuevas bases militares, que según el mismo Álvaro Uribe no existen ni existirán como tales.

Por eso el presidente boliviano Evo Morales planteó en forma pública y oportuna en Bariloche – en este evento que fue transmitido por televisión abierta y en vivo para los pueblos de Suramérica y el mundo – que la declaración de Álvaro Uribe sobre que no existen ni existirán bases militares en Colombia sea tomada como base de la Declaración de Bariloche. Si fuera cierto mucho mejor.

Pero conociendo a Álvaro Uribe tanto como a otros gobiernos oligárquicos y denominados “democráticos” de Latinoindoamérica, es difícil creer al pie de la letra lo expresado por este, es decir que su gobierno es inocente de toda culpa y que los gringos solamente desean ayudar al pueblo colombiano principalmente en erradicar el narcotráfico y con el TLC (Tratado de Libre Comercio).

Pero lo evidente es que tanto Álvaro Uribe como Barack Obama ( y Hillary Clinton ) deben hacer estas declaraciones presionados por los pueblos y gobiernos progresistas de UNASUR y de toda la región latinoindoamericana y caribeña.

México es la muestra fatal de un Estado fallido y la dirección equivocada, precisamente por haberse dejado llevar a un TLC (Tratado de Libre Comercio) con EE.UU. de Norteamérica y Canadá. Los resultados actuales son patéticos y desesperantes, con indicadores reales de haber retrocedido en su economía más de 10% en este año de 2009. Con índices de narcotráfico en magnitudes tan grandes que posiblemente sobrepasen fácilmente el mismo PIB legal de México. Con muertos por decenas y centenas de millares regados por toda la geografía mexicana. Con fuerzas armadas y policía totalmente vencidas y arrinconadas.

Nada en México actualmente pudiera estar al margen de la influencia del narcotráfico y de los narcotraficantes, y esta realidad consumada y cruel no deseada por sus hermanos de Suramérica ( no existente antes del TLC ) solo es posible con la complicidad encubierta del orden establecido tanto en el mismo México como en EE.UU. de Norteamérica y Canadá.

Por tanto es evidente que las bases militares gringas en Colombia no son para combatir el narcotráfico (ya lo hubiesen eliminado en los tres países de Norteamérica unidos por el TLC), sino para derrocar gobiernos progresistas al estilo antiguo, es decir como en los tiempos de Gualberto Villarroel, Domingo Perón, Getulio Vargas, Salvador Allende, Juan Velasco Alvarado, Omar Torrijos, J.J. Torres, etc..

En Bariloche por tanto se ha reafirmado la voluntad de los países de Suramérica y de sus pueblos de que se puede avanzar en forma soberana e independiente, posiblemente al estilo mejorado de Bolivia, Ecuador y Venezuela Bolivariana que son los países ALBA (Alternativa Bolivariana de Integración de los Pueblos) de la región que más crecen en sus PIB internos. Bolivia crecerá este año 2009 el 3,5% en tiempos de crisis.

En todo caso el siglo XXI es diferente cualitativamente a los anteriorews y no tiene límites como antes en los alcances post-capitalistas de la economía social, expresados tangiblemente en los resultados locales e internacionales ya alcanzados de la revolución industrial, tecnológica, científica y de la tecno-inteligencia.

El camino para elevar la potencia energética instalada de Suramérica hacia al menos mil millones de KW (un millón de MW) fue abierta por UNASUR en Bariloche en forma indirecta. Porque los mercados internos nuestros crecen y crecerán aún más por la demanda agregada de la economía social, de los pobres consumidores hoy más pudientes y de la nueva industrialización con alto valor agregado en los países suramericanos.

En Bariloche el camino del progreso integral y soberano fue despejado en el fondo hacia el verdadero tecno-socialismo productivo y sostenible en Suramérica.