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OPINIÓN - BOLIVIA

Evo y la industrialización acelerada tecnosocialista

Por Ricardo Ángel (Ran) Cardona / Escritor boliviano

Artículos de Ricardo Ángel (Ran) Cardona editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - La Paz, 15/10/09.- Bolivia y los bolivianos se encuentran en plena campaña electoral actualmente hasta Diciembre 2009 para elegir al presidente y vice-presidente de la Naciòn o Estado plurinacional, junto a sus parlamentarios dentro de la futura y novedosa Asamblea Legislativa igualmente plurinacional.

Nuestro apoyo a Evo Morales es de principio porque consideramos que este líder indígena y boliviano representa la posición antiimperialista en Bolivia y en el continente suramericano especialmente y también de los llamados tercer y cuarto mundo postergados hasta el presente.

También Evo representa la continuidad de la lucha del pueblo boliviano expresada desde 1938 por la corriente RADEPA (Razón de Patria) de los militares socialistas con David Toro, German Busch y Gualberto Villarroel, por la Revolución Nacional de 1952, por la gesta de J.J. Torres y finalmente por la UDP y el programa nacionalista y socializante de Hernán Siles Zuazo.

En estas circunstancias el presidente Evo Morales ha desplegado la propaganda de su futuro gobierno popular y planificador hasta el año 2015, con el tema principal de la industrializaciòn acelerada de la nación.

Esta actividad desplegada por Evo representa iniciativas programáticas de una tecnopolítica practicada por su gobierno popular desde el año 2006, con las que Evo se pone de hecho a la cabeza porcentual de preferencia popular frente a los candidatos de la derecha y centro-derecha que no hacen lo mismo.

Creemos que solamente con el programa productivo y tecnosocialista expuesto de industrializaciòn acelerada y sostenible con equidad social se podrà alcanzar los objetivos estratégicos que desea el pueblo boliviano, es decir la superación completa del atraso econòmico y la colocación definitiva de las bases industriales de la naciòn hacia el futuro. Existen frutos muy buenos de estos tres años y medio de Gobierno popular y planificador.

Y en este planteamiento Evo Morales no se equivoca y no tiene competencia alguna porque se trata del ùnico candidato que pone la funciòn y los recursos del Estado nacional como motor principal de esta ecuaciòn compleja y difícil del desarrollo acelerado y sostenible, donde no se deja de lado y màs bien se complementa con el accionamiento y responsabilidad económico-social de cooperativistas, empresarios privados, comunitarios campesinas, medianos y pequeños industriales

Sólo el Estado en países atrasados podrá dirigir y planificar la economìa mixta ya que cuenta con recursos concentrados provenientes de la acumulación realizada por el trabajo de las empresas pùblicas y estatales, de impuestos y prèstamos internacionales. De cobro de patentes por alquiler o concesiòn de minas, bosques, pozos de hidrocarburos y utilidades en empresas mixtas, tanto con participación solitaria del Estado a través de sus empresas como asociado con inversionistas externos.

No se debe perder de vista que las reservas nacionales del BCB (Banco Central) pronto sobrepasarán los diez mil millones de dólares. Que los depósitos privados en la banca nacional pudieran alcanzar pronto niveles parecidos e históricos. Y que las reservas hidrocarburíferas valen a precios actuales medio billón de dólares. Sin contabilizar el oro, litio, evaporíticos, forestales, hierro, no metálicos, etc.

Entre los logros del primer Gobierno popular de Evo Morales que termina en Diciembre del 2009 y que darán frutos ahora en el segundo mandato hasta 2015, se encuentran las políticas de integración, complementación y unidad bolivariana tanto con países ALBA como con UNASUR (países de Suramérica). Pero también con África y Asia en general.

Los frutos provendrán fundamentalmente de las inversiones soberanas a través de los aportes de estos países en forma estatal y privada (este 16 y 17 de Octubre se reunen en Cochabamba los países ALBA con este objetivo), además de préstamos sin condiciones del Banco Sur del cual Bolivia es miembro fundador, de Petroandina como entidad que asocia a YPFB y PDVSA de Venezuela en exploración e industrialización de los hidrocarburos.

Es bueno, sin embargo, mencionar los puntos estratégicos y tareas tecnosocialistas que Evo Morales debiera también llevar adelante y tener en cuenta en su campaña actual para elevar y duplicar el PIB boliviano hasta 2015 en una cifra que deberá alcanzar al menos los 30 mil millones de dólares.

En primer lugar el mercado interno que debe ser ampliado con el consumo energético, alimentos (quinua y cereales), viviendas y textiles. Los bolivianos tienen derecho por su lucha a la cobertura total energética dentro de su territorio, viviendas, transporte masivo e industrias, mediante provisión segura y completa de gas natural, combustibles, electricidad y calor. O sea que se debiera construir gasoductos internos para atender el mercado endógeno boliviano. Como por ejemplo el gasoducto al occidente desde el Chaco llamado GABO.

Este gasoducto GABO debiera tener la misma capacidad del gasoducto al Brasil, es decir 30 millones de metros cúbicos por día (30 MMMCD). Con esta cantidad la zona occidental andina y valles mesotérmicos pudieran desarrollarse integralmente. Construyendo en el altiplano y zona andina con esta materia prima diversas plantas petroquímicas y termoeléctricas para consumo interno y exportación, cementeras y plantas de química industrial básica con alto valor agregado en zonas ideales como Uyuni, Sica-Sica, Quetena, Oruro, El Alto y Viacha.

El gasoducto actual a occidente está prácticamente colapsado por la demanda interna que pasó de un millón de metros cúbicos por día a casi 8 MMMCD actuales. Pero no es suficiente. Las 10 mil comunidades campesinas necesitan y demandan energía que debe proveer el Estado nacional según ordena la nueva CPE (Constitución Política del Estado).

Las comunidades campesinas productoras pudieran producir al menos un millón de toneladas de quinua o grano de oro y proteínico de los incas y tiwanakotas, con valor actual de exportación de aproximadamente cuatro mil millones de dólares. Pero también otros cereales, cañahua, amaranto, papa, papaliza, habas, leche, quesos, etc..

En segundo lugar se debe construir otro gasoducto el oriente en toda su extensión desde el Chaco hasta la Amazonía pasando por la Chiquitanía y el Pantanal. Estas zonas debieran merecer la construcción de otro gasoducto interno de dimensiones parecidas a la exportación planeada hacia la Argentina, es decir 25 MMMCD.

Con esta misma cantidad de gas se pudiera atender completamente las necesidades de la ciudad del acero del Mutún en construcción que necesita al menos 3 millones de KW instalados para producir de cinco a diez millones de toneladas de acero de construcción, aceros especiales, laminados y maquinarias. Todo con valor de diez mil millones de dólares si se produjera al menos diez millones de toneladas de aceros de diferentes usos y cualidades.

El Gobierno nacional de Evo Morales debiera proveer de esta energía a Mutún y provincia Germán Busch, entre otras del oriente, a las industrias y agro-industrias y al transporte eléctrico de trenes en oriente y occidente. La oferta china de construir a cambio de aceros el tren especial eléctrico entre Mutún y los puertos del Pacífico parece una buena opción. Lo mismo que canales hacia el Atlántico vía puerto Busch.

En total es posible que Evo Morales necesite instalar hasta el 2015 unos diez millones de KW, tanto de origen termoeléctrico como hidro y de fuentes renovables.

En fuentes renovables no se debiera descartar en este propósito a los biocombustibles de segunda y tercera generación con empleo de pasto y plantas no comestibles o biomasa muerta de sub-producto para atender el mercado interno, dando así trabajo a cien mil familias y la generación de un millón de toneladas de biodiesel.

Este biodiesel con seguridad será menos contaminante pero también pudiera liberar al Estado nacional y a YPFB en concreto de su importación y subvención millonaria.. Esto pudiera ser realidad con el cultivo de especies como la palma aceitera en la zona pampeana-amazónica de las provincias Vaca Diez, Ballivian, Ixiamas y Pando sur.

En tercer lugar se trata de incubar empresas mixtas entre el Estado y todos los agentes económicos de la nación, donde el Estado boliviano pudiera aportar capital y demanda estatal de productos para obtener en contrapartida una particiación variable de 20% hasta 49% en empresas sociales, comunidades, cooperativas y PYMES.

No es necesario que el Estado sea mayoritario en emprendimientos privados o cooperativos que ya son exitosos y exportan (como cooperartivas de energía y alimentos), pero que igualmente necesitan para crecer y expandirse de capital o créditos.

En el emprendimiento minero gigantesco de San Cristóbal la COMIBOL (Corporación Minera de Bolivia) no tiene acciones y por tanto el Estado boliviano no está obligando a esta empresa privada para dar valor agregado a los minerales ya explotados de zinc, plata y componentes menores valiosos, con la instalación de fundiciones y refinerías.

El capital para la industria y servicios se puede aportar en forma sana desde el Estado para que los emprendimientos privados y sociales en marcha y futuros cumplan simplemente con el llamado Desarrollo Empresarial e Industrial Ecológica y Económicamente Sostenible pero también con Responsabilidad Social de acuerdo a las leyes del país.

Finalmente, Bolivia tiene derecho a la IED (Inversión Extranjera Directa) dentro del respeto a las leyes bolivianas y coordinación con los agentes productivos locales, especialmente provenientes por compensación a la política de sostenibilidad y no contaminación que lleva adelante el Gobierno popular de Evo Morales.

Las plantas solares termoeléctricas que generan electricidad directamente del sol mediante vapor sin contaminar o emitir gases de efecto invernadero pudieran financiarse con los mismos bonos de CO2 (gas dióxido de carbono), gases no emitidos o en poca dimensión desde Bolivia y Suramérica.

Certificados que debieran ser creados oficialmente por el Estado boliviano para que los gobiernos o banca privada de Europa, EUA, Japón, Canadá, México, China y Rusia, entre otros países más o menos contaminantes, pudiesen compensar y pagar esta deuda ecológica a Bolivia y a cada país de Suramérica en la misma proporción.

Sin olvidar en estos cálculos que hacen a la sostenibilidad del planeta la generación de oxígeno en los bosques tropicales, pampeanos y vallunos de la región, consecuencia del desarrollo sostenible y limpio por el que ha optado Bolivia y Suramérica.

La creación de un Tribunal de Justicia Ambiental Internacional vinculante será tarea proponente también de la reunión de países ALBA a llevarse a cabo este fín de semana en la ciudad de Cochabamba.