Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
Trabajo para el CoSePu(*): algunos políticos poseen altas cargas de PCB
Por Luis M. Casado Ledo
El Semanario de Lomas, Nº 169, 14/12/02.- En su libro "Espanta Pájaros", Oliverio Girondo prologó: "Y subo las escaleras arriba y bajo las escaleras abajo". En una época podría sonar a tautología, sin embargo, los antropólogos que hoy mojan pañales distinguirán en esa y en frases similares los cambios del pensamiento argentino, el doblepensar de George Orwell, el "pensar en nada" de León Gieco y el "vamos a devolver los depósitos en su moneda original" de Eduardo Duhalde.

Quiero ser calle, aunque me duela

Para darle un carácter aún más serio a la gestión municipal, pronto, se requerirá un mártir al cual se lo pueda metamorfosear en estatua para venerar en la plaza Grigera... cada tanto. Si las cosas salen aún mejor, en un lapso considerable de tiempo escucharemos a nuestros nietos acordar con sus amigos en encontrarse, por ejemplo, en el bar ubicado en Castillo y Kahale. Y si nuestra relación con los vástagos de nuestros hijos es buena, les tendremos que explicar, antes del colorín colorado para que se duerman, quién fue Castillo y quien Kahale y así les narraremos doscientas mil historias más de aquellos que hicieron de Lomas un país pujante y dicharachero.

Continuando con esta prospección sociourbanística, el futuro, que todo lo puede, contará con dos paralela: Schuster y Alvariza. Una ancha avenida Mensi y la que la corta en su nacimiento, Ferreyra. Lugares de recreación y deportes, como el Lomas Park, donde se realizó la primer pelea entre un hombre y una mujer, quien lo acostó de una... aquel día, en el que Macari no retuvo la corona.

Con nostalgia, bastón en mano y algunos achaques, nos calzaremos los espejuelos para poder desinformarnos con el único ejemplar del diario La Fisura que traerá en su portada la inauguración de la plaza El Re-reencuentro, donde flamearán las banderas junto a dos estatuas, de la misma altura, las cuales simbolizarán a los dos caudillos de la última gesta, donde los hermanos se unieron, porque esa es la ley que quedaba.

Dame una razón y te tocaré el clarinete

Agobiado de tanto futuro olvidé la reunión con Jony Gualquer en El Infinito. Apuré mis pasos y cuando llegué a la intersección de Laprida y Boedo observé con desilusión que Gualquer no se destacaba entre los parroquianos. Me aposenté en la mesa colindante a la ventana, encendí un fósforo, con el fósforo un cigarrillo al que luego de la primer pitada dejé que se consumiera entre mis dedos mientras una mosca en forma de pregunta me sobrevolaba a discreción: ¿Sobrevivirá la política a los políticos?

Al segundo café mi ilusión comenzó a menguar: Gualquer no llegaría y yo me quedaría sin los datos clave para encontrar el Scud que está disimulado en Lomas, con lo cual me podría haber ganado el Pulitzer otorgado por la Foundation Decastelli News.

En nuestra última conversación telefónica Jony me había dado datos parciales, "te voy a informar sobre lo que será... la noticia -subrayó-; por camino negro, el negocio... (frituras en la línea) turismo..." corté porque no entendía nada de nada y la nada, es una cosa muy pesada.

Dejé el dinero junto al posillo y me fui, dejando a tras una mesa en ebullición: cuatro municipales se quejaban porque sus sueldos no llegaban a sus bolsillos y además, por figurar en las listas negras de los bancos, como deudores, porque sus créditos se fueron a pique como el Titanic .doc.

El efecto aceite

Si bien lejos quedó el tiempo en que una ofensa al honor terminaba en un duelo de caballeros, es desproporcionado que hoy una ofensa al honor no se desinfecte ni siquiera con Espadol. La sospecha se tapa con una sospecha más grande y no se recurre, ni siquiera, a la justicia. Sin embargo, descarté retar a duelo a Gualquer por haberme abandonado en El Infinito, huérfano de datos.

La modernidad indica que lo superaré, que poco a poco, me transformaré en una gota de aceite en el agua. Esa imagen me retrotrajo al libro de Duveco, "Los Usurpadores del Poder", que en el capítulo posterior al de "Concejalocracia, una forma de gobernabilidad", utiliza la misma imagen del agua y el aceite para comparar a los políticos con la gente: "Por más que utilicemos una Moulinex, jamás será posible lograr una mixtura entre esos dos elementos". Pero paso seguido arguye: "La corrupción no guarda una relación directa con el empobrecimiento de un país. Ejemplo de ello es Italia, donde el senador vitalicio Giulio Andreotti, de 83 años, siete veces primer ministro, fue condenado en noviembre a 24 años de cárcel por instigar el asesinato de un periodista que lo investigaba por la presunta vinculación de Andreotti con elementos de la mafia y de la logia Propaganda Dos, de Licio Gelli.

Lo que empobrece o da prosperidad a un país -prosigue Duveco- es el modelo económico que se ejecuta. Italia está dentro de las primeras potencias y en Estados Unidos, los escándalos contables de Enron y WorldCom (esta última con un desfase de 7.400 millones de dólares); la utilización de das kapital producido por el narcotráfico para financiar operaciones de la CIA, no fueron suficientes como para convertir a Washington en Villa Fiorito. Guerrear contra la corrupción, sin cambiar el modelo, es como almacenar dólares en un banco argentino".

También recordé cuando el radicalismo gobernante quería privatizar las empresas de servicios públicos y el peronismo opositor se opuso porque eso era "rifar la soberanía" y recordé cuando el peronismo gobernante privatizó la soberanía que comenzó a cotizar en bolsa. En las dos oportunidades había razones que convencían a los usuarios para terminar con las "ineficientes" empresas del Estado. Y hoy, que tanto se habla contra la política y los políticos, además de las razones justas y justicieras, ¿no habrá razones y pretensiones de mercado para terminar con este rudimentario sistema democrático, al igual que lo están pretendiendo hacer, con olor a petróleo, en Venezuela? ¿Se privatizará finalmente la política, por más que los precandidatos PRI se pongan de acuerdo en la interna partidaria? Como reza el viejo dicho: "Res non verba", es decir: las vacas, no hablan. Y digo muuu... y aquí me quedo, en Soberanía y Justicia Social, una esquina de Argentina, muy poco transitada.

CoSePu: Organismo Único de Control de los Servicios Públicos. Ver más informción.
Gentileza de El Semanario de Lomas
Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones