Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
HISTORIAS DEL CAPITALISMO REAL - AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

Tolerancia cero a la violencia y al trabajo infantil

Por Luis M. Casado Ledo

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 13/01/08.- En porcentajes, tal sólo el 10 por ciento de la población de 5 a 17 años debe soportar algunas de las peores formas de trabajo infantil; pero en cifras concretas, son 5 millones de niñas, niños y adolescentes los que padecen algún tipo de violencia en los lugares de trabajo.

Porcentajes y cifras fueron presentados por Isa Ferreira, directora para América Latina y el Caribe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), quien aseguró que la organización de Naciones Unidas "Defiende la acción para combatir la violencia contra niños y niñas en el trabajo con tolerancia cero. El trabajo infantil y la violencia en el trabajo no son la misma cosa, pero es necesario eliminar ambos. La violencia en el trabajo es inaceptable, se trate de niñas y niños, adolescentes o de adultos".

Según la OIT, existe muy poca información sobre la violencia contra menores de edad en los lugares de trabajo, especialmente de aquellos que se encuentran en la economía informal, donde está la mayoría de estas y estos trabajadores.

El trabajo infantil "es la actividad que implica la participación de niñas y niños menores de 15 años en la producción y comercialización familiar de los bienes no destinados al autoconsumo o en la prestación de servicios a personas naturales o jurídicas que les impidan el acceso, rendimiento y permanencia en la educación o se realicen en ambientes peligrosos, produzcan efectos negativos inmediatos o futuros o se lleven a cabo en condiciones que afecten el desarrollo psicológico, físico, moral o social de los niños", explicó Ferreira.

También se destaca que las formas más comunes de violencia contra la niñez en los lugares de trabajo son: física (golpes, patadas, cachetadas, latigazos, quemaduras y en casos extremos incluso asesinato); psicológica (gritos, regaños, insultos, amenazas, lenguaje obsceno, acoso, aislamiento, marginalización, discriminación); y sexual (acoso sexual y violación).

Según los casos relevados, entre las consecuencias más comunes sufridas por las niñas y niños trabajadores es la baja autoestima resultante del abuso verbal, la humillación y el acoso físico. Los niños y niñas se quejan frecuentemente de la falta de respeto con que son tratados.

Para el organismo internacional, uno modo de comenzar a mitigar esta situación es hacer que la violencia contra niñas y niños en los lugares de trabajo sea un tema prioritario; logrando en aquellos que diseñan políticas públicas enfrenten, con tolerancia cero, la violencia contra niñas y niños trabajadores. Una de las deudas que aún arrastra el nuevo siglo.

Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones