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HISTORIAS DEL CAPITALISMO REAL - NICARAGUA-ZONA FRANCA

Argumentos por los cuales cerrarían 8 empresas textiles

Por Luis M. Casado Ledo

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 09/02/08.- El martes 5 se confirmó oficialmente el cierre de una de las ocho empresas del sector textil y vestuario que operan en la zona franca nicaragüense; información ya anunciada por sindicatos centroamericanos, quienes advertían sobre la posible pérdida de 8.850 puestos de trabajo.

En el comunicado, firmado organizaciones sindicales de El Salvador, Honduras y Nicaragua se señalaba que la empresa Hansae cerraría 3 módulos; China Unida, 1 módulo; Chi Hsing, 1 módulo; Formosa su planta completa, lo mismo la Planta Metro Garments, Planta Istmo Textil, Planta Chao Hsing y la Sae-Tecnotex correría la misma suerte.

Si bien hasta el día 5 los rumores no se convertían en anuncios ciertos, el panorama comenzó a clarificarse durante una conferencia de prensa realizada posteriormente a una reunión tripartita en la que participaron: Álvaro Baltodano, Presidente de la Corporación de Zonas Francas; Roberto Bequillard, miembro de la Asociación Nicaragüense de Textileros (ANITEX), representantes del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) y cuatro dirigentes sindicales, entre los que se encontraba Luis Barbosa, Secretario General de la Centras Sindical de Trabajadores (CST).

Durante la misma se confirmó oficialmente el cierre de la Planta Chao Hsing. Observemos los argumentos.

Corporación de Zonas Francas

El general en retiro Álvaro Baltodano, Presidente de la Corporación de Zonas Francas, destacó la rentabilidad de las empresas de textil y vestuario radicadas en Nicaragua, minimizando el cierre oficial de la empresa Chao Hsing, por lo cual se producirán "Sólo mil despidos y no 8 mil 500 como lo habían señalado sindicalistas".

Seguidamente añadió que el cierre de Chao Hsing será paulatino y se origina "Por el vencimiento del plazo de diez años en que estas empresas reciben el beneficio de no pago de impuestos. Esto no tiene nada que ver con el incremento del salario mínimo".

"Si alguna de estas empresas se va del país será por problemas externos -continuó Baltodano-, como la recesión en Estados Unidos, la falta de pedidos y la competencia internacional". Finalmente comentó que próximamente se espera que la Zona Franca genere 2 mil 800 nuevos empleos.

ANITEX

Las declaraciones del empresario Roberto Bequillard, miembro de la Asociación Nicaragüense de Textileros (ANITEX), reflejaron poco optimismo y preocupación por el futuro de la industria textil local. Consideró que la preferencia de las marcas norteamericanas por la industria de bajos costos de Vietnam, Bangladesh y Camboya, los planes de desarrollo de esas empresas y la inflación en Estados Unidos no son los verdaderos retos, "el verdadero problema es interno, ya que nuestro país no inspira confianza a la inversión extranjera".

En ese sentido fue más específico, estimó que la situación tiene que ver con las leyes laborales y la interpretación que tiene el funcionario de turno. Por otro lado, no concordó con Baltodano y dijo que los continuos incrementos del salario mínimo representan aumento de costos anuales que muchos empresarios no están dispuestos a asumir.

"Hay incertidumbre por las reglas del juego en Nicaragua. Yo soy pesimista y, si en los próximos seis meses no hacemos algo que cambie esta situación, pronto nos veremos realmente afectados. Si no, mejor olvidémonos de la maquila", advirtió Bequillard, coincidiendo, José Adán Aguerri, que en representación del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP), dijo que el gobierno debe cuidar al sector que da al país 85 mil empleos.

Sindicatos

Luis Barbosa, Secretario General de la Centras Sindical de Trabajadores (CST), organización que lanzó la denuncia sobre el supuesto cierre de ocho empresas, añadió otros condimentos a este panorama al explicar que si bien es cierto que Nicaragua necesita trabajo, también los empresarios tienen que respetar las leyes laborales y que lo esencial es que todo se resuelva en una mesa de negociaciones, porque a nadie beneficia que las empresas cierren operaciones. "Esperemos que con este tipo de reuniones lleguemos a acuerdos concretos y no tengamos que reclamar en la calle con los trabajadores por la persecución sindical y despidos injustificados".

En otras ocasiones voceros de la CST habían asegurado que las verdaderas razones del cierre es que los empresarios consideran que se les han cambiado las "reglas del juego". Pidieron la misma flexibilidad laboral, mantenimiento de sueldos fijos, pero con la gestión actual el Ministerio del Trabajo (MITRAB) sacó una resolución en la cual deja sin efecto esta práctica que no está contemplada en el Código Laboral y violenta los derechos del trabajador.

Otro de los problemas planteados por los sindicalistas se refiere a las inspecciones laborales a cargo del MITRAB, organismo que promulgó una resolución que establece que para la validación de una inspección, además del acompañamiento del representante de la empresa, la misma tiene que estar firmada por los sindicatos, lo que evita posibles arreglos particulares entre inspectores y empresarios.

Los incrementos del salario mínimo, que aún no llega al valor de la canasta básica, es otro de los temas irritantes que generaron el ahora confirmado cierre de la planta Chao Hsing, la cual es parte del consorcio industrial Nien Hsing, compuesto por la misma Chao Hsing, Chi Hsing, Alfa Textil, Jon Garment y Henry Garment, que de sufrir un efecto dominó serían 20 mil los trabajadores que perderían su trabajo, cifra que da por tierra los nuevos 2 mil 800 nuevos empleos a crearse anunciados por el optimista Álvaro Baltodano.

Publicado en la revista Nueva Epoca