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HISTORIAS DEL CAPITALISMO REAL - PANAMÁ

Trabajadores, espionaje y ¿quién pagará el precio de la porción de sandía?

Por Luis M. Casado Ledo (*) Correo

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 23/02/08.- "Nada natural es en línea recta" (1) señaló Omar Torrijos y la situación que debe padecer el pueblo panameño se manifiesta tan retorcida que parece confirmar la apreciación del General. Proliferan las amenazas, las acusaciones, las muertes de trabajadores, muertes que quedan impunes a pesar que los asesinos fueron individualizados y en algunos casos hasta filmados por las cámaras de la TV.

Dirigentes del SUNTRACS luego del asesinato de Smith. / Foto: Iván Quintero, Panamá.

Es más, el mismo Gobierno desdijo el martes 19 lo dicho el día 15 del mismo mes. Así fue: Samuel Lewis Navarro, primer vicepresidente y ministro de Relaciones Exteriores informó, durante una reunión con los corresponsales extranjeros, que se carece "de información que vincule al gobierno de Venezuela con una ola de protestas callejeras protagonizadas por trabajadores de la construcción la semana pasada". Con ese argumento se intentó reemplazar lo afirmado por el segundo vicepresidente, Rubén Arosemena, en una reunión en Presidencia con los directores de los medios de comunicación locales: "el Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS) y sus organizaciones afines tienen como objetivo un plan desestabilizador" y que habían participado "agentes de inteligencia" venezolanos.

Corrido tímidamente el velo de la mentira, desde algunos medios locales voceros gubernamentales y de los empresarios del sector inmobiliario (2), principalmente, propalaron acusaciones contra el SUNTRACS, al cual singularizan como factor de desestabilización de una realidad próspera en construcciones, luego de las privatizaciones y de la aprobada ampliación del Canal. Veamos.

2007

En marzo el SUNTRACS había lanzado una gran campaña para denunciar la violación de las normas de seguridad laboral a fin de frenar la ola de muertes en la construcción y el deterioro de las condiciones de trabajo en este sector.

Al Hiromi Smith, trabajador asesinado. / Foto: Iván Quintero, Panamá.

Para ese entonces, la Confederación Sindical Internacional (CSI) había solicitado al gobierno de Panamá que se respeten los derechos fundamentales de los trabajadores/as, consagrados en la Constitución Política de la República, el Código de Trabajo y en los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en particular los Convenios 87 sobre la libertad sindical y 98 sobre el derecho de sindicación y negociación colectiva ratificados por su país y por ende legalmente vinculantes.

Pese a ello, el día 12 de junio un despacho de la Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM) informó que desde el lunes 11 "…en horas de la mañana, un grupo de obreros de la construcción, afiliados al SUNTRACS, mantiene paralizado los trabajos que se realizan en los proyectos ubicados frente al Centro de Convenciones Atlapa, en ciudad de Panamá". En la oportunidad los trabajadores denunciaron que no contaban con suficientes medidas de seguridad en sus labores. Tan era así que el viernes anterior José Miguel Araúz había caído del piso 42 del proyecto Terra Wind, ubicado en San Francisco y se encontraba con pronóstico reservado en el hospital Santo Tomás. Hasta ese día, 12 obreros habían muerto en accidentes relacionados con la actividad. El año terminaría con más víctimas fatales. (3)

Agosto fue un mes particular, 2 sindicalistas fueron asesinados "por oponerse a los despidos masivos y a la obligación de afiliarse al sindicato "amarillo" de la Industria de la Construcción y Perforación SINDICOPP, controlado por la Empresa Norberto Odebrecht", informó la Confederación Sindical Internacional (CSI). (4)

En la oportunidad, Iván Quintero, Secretario Regional de Educación de la Oficina Regional Latinoamericana de ICM, informa desde Panamá que el martes 14, en las afueras de la Oficina de la empresa Norberto Odebrecht, los trabajadores son atacados por "supuestos sindicalistas contratados por la empresa" quienes "desenfundan sus armas contra la pacífica protesta" y como saldo de la refriega, pierde la vida Osvaldo Lorenzo Pérez. (5)

Sin tregua, el jueves 16 Luigi Antonio Argüeles que se dirigía junto a otros trabajadores "a la empresa MAQTEC SA a presentar una resolución formal emitida por la Alcaldía de Balbo por no cumplir con disposiciones municipales y a exigir los salarios adeudados por la empresa", cae muerto de un balazo. Esa vez, el disparo provino de un agente de la Policía Nacional. (6)

Como consecuencia de estos dos hechos, el día 21 el SUNTRACS realizó una Huelga Nacional de Advertencia de 24 horas, paralizando 150 proyectos y se realizaron marchas de protestas, por seguridad en los puestos de trabajo, contra la precarización, el embate del gobierno y de las empresas transnacionales que ejercen una insoslayable política antisindical. (7)

2008

El martes 12 de febrero nuevamente es Iván Quintero quien nos informa que "…el obrero de la construcción Al Hiromi Smith murió a consecuencia de un disparo de arma de fuego perpetrado por una unidad de la Policía Nacional, cuando varios trabajadores protestaban por la implementación del reglamento de seguridad en obras, el hecho ocurrió en la Provincia de Colón". (8)

Lo significativo es que un día antes, el sindicato informaba desde su página Web que "Grupos de poder planean asesinato de dirigentes del SUNTRACS" y específicamente afirmaba: "Ponemos en conocimiento del pueblo panameño informaciones que hemos recibido en estos días acerca del interés de sectores del Gobierno de Martín Torrijos de perpetrar atentados contra la integridad física de miembros de la Junta Directiva del SUNTRACS, particularmente contra el compañero Saúl Méndez".

Lejos de intentar poner paños fríos a una situación que empeora, el sábado 16 fue deportado el dirigente Miguel Vargas, nicaragüense con más de 15 años de residencia en Panamá, luego de haber permanecido desde el miércoles 13 en carácter de desaparecido, apenas un día después del asesinato de Al Hiromi Smith.

1856

Cuando Panamá no era Panamá, era Colombia, un norteamericano, de la Norte América que pujaba para desplazar a Europa, compró a un vendedor ambulante un pedazo de sandía y paladeando aún el sabor fresco de la fruta aseveró que no la pagaría: del griterío se pasó a una pelea cuyo final fueron 16 norteamericanos muertos y 60 heridos, entre nacionales y extranjeros.

Hoy el hijo del General Omar Torrijos, desde la presidencia, intenta esconder en el arcón de los olvidos -herencia de aquel yanqui que no quiso amortizar su deuda externa-, la obra de su padre y al propio pueblo panameño. De lograrlo ¿quién pagará aquella porción de sandía?

Notas:

(1) Citado por José de Jesús Martínez en "Mi General Torrijos", Premio Casa de las Américas, 1987.

(2) Ropa sucia, lavado perfecto, Por Luis M. Casado Ledo. (05/01/08 - Leer)

(3) Panamá: Obreros paralizan obras y anuncian protestas. (12/06/07 - Leer)

(4) Panamá: dos sindicalistas asesinados en el sector de la construcción. (27/08/07 - Leer)

(5) Panamá: Muerto a tiros trabajador afiliado al SUNTRACS en el conflicto con la empresa Norberto Odebrecht, Por Iván Quintero. (14/08/07 - Leer)

(6) Panamá: dos sindicalistas asesinados en el sector de la construcción. (27/08/07 - Leer)

(7) Panamá: Muertos y heridos sufre el gremio de la construcción, Por Luis M. Casado Ledo. (24/08/07 - Leer)

(8) Panamá: Un trabajador murió durante los enfrentamientos entre obreros de la construcción y la policía, Por Iván Quintero. (13/02/08 - Leer)

(*) Director de Rebanadas de Realidad.