Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
HISTORIAS DEL CAPITALISMO REAL

Ch´ung Kuo: El cielo bajo tierra

Por Luis M. Casado Ledo
Todos en el mundo quieren que sus hijos tengan talento,
Pero a causa del talento, yo he sufrido toda mi vida
Ojalá hijo mío, que seas estúpido y zopenco,
Y, libre de problemas, llegues al cargo de primer ministro.
Su Tung-po
(1036-1101)

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 01/12/04.- Resistente como la seda, flexible como el bambú, la economía china (1) seduce a gobiernos de países ricos, pobres y en vías de empobrecimiento. Ofrece inversiones, consumidores a granel y condiciones laborales optimas para las transnacionales, las cuales afincan su producción en las tierras de Confucio. (2)

El camino (Tao) está trazado, las reformas iniciadas en 1978 por Deng Xiaoping rinden sus frutos en una alarmante desarmonía entre el Yin y el Yan: por la luz China resplandece entre las economías de mercado; por las tinieblas, la explotación minera supera a algunas de las denominadas guerras de baja intensidad, en cuanto a la producción de muertos y heridos.

El 14 de noviembre el diario oficial "China Daily" informó sobre 7.000 trabajadores mineros muertos en un año; cifra que se incrementa hasta los 20.000 si consultamos a organizaciones sindicales y de derechos humanos.

Peleando sobre los cuernos de un caracol

Siguiendo las cifras oficiales, cada 100 trabajadores muertos en minas de carbón, en el orden mundial, 80 son chinos, aunque la producción autóctona sólo representa un 35 por ciento de la mundial. Téngase en cuenta que en el año 2003, la media de producción de cada minero chino fue de 321 toneladas representando un 2,2 por ciento de la estadounidense y un 8,1 por ciento de la sudafricana. Sin embargo, la media de más de 5,77 muertes por cada 100 toneladas de carbón es cien veces superior a la de EE.UU. y 30 veces la de Sudáfrica.

En el mismo "China Daily" se presenta un informe de la Administración Estatal para la Seguridad Laboral a través de su vocero, Wang Xianzheng, el cual destaca que "es necesario mejorar las condiciones laborales de los mineros" unos 8 millones, "de los que 600.000 están afectados por neumoconiosis", enfermedad pulmonar producida por la inhalación de polvo, "con un incremento de 70.000 nuevos casos cada año.

Wang, además de subrayar una inversión gubernamental de 480 millones de dólares en los yacimientos estatales y minas locales para prevenir accidentes, se apuró a anunciar que "la seguridad ha mejorado en los nueve primeros meses de 2004, con un descenso de accidentes del 8 por ciento, en comparación con el mismo período del año anterior y de un 13,3 por ciento de víctimas mortales en el sector. Sin embargo, a los pocos días, otra tragedia se desplomaría sobre los trabajadores chinos.

"Humo celeste bajo tierra"

Como apuntamos, las declaraciones de Wang tomaron cuerpo el domingo 14 de noviembre, para el domingo 28 del mismo mes, convertirse en naderías, cuando las primeras informaciones anunciaban más trabajadores mineros muertos.

En esa ocasión se trataba de una mina de carbón ubicada en la provincia de Shaanxi, en un yacimiento donde 297 personas estaban trabajando cuando sucedió la deflagración en una de las galerías situada a unos 8.000 metros de la entrada principal. El primer balance acuso: 25 muertos, 145 desaparecidos y el resto sin daños. En el momento de escribir estas líneas fuentes de Pekín reconocen que puede tratarse de la peor catástrofe en la minería de carbón del país; "las comunicaciones con la gente atrapada quedaron interrumpidas", afirmó un socorrista de regreso de uno de los túneles: "Vimos humo celeste bajo tierra", indicando un posible incendio en un estrato de carbón.

Hoy la prensa local da como seguro un mínimo de 63 muertos y rescata testimonios de los trabajadores del yacimiento en cuestión, quienes aseguraron que fueron obligados a trabajar pese a las evidentes señales de que podría ocurrir un accidente. Es más, el 22 de noviembre, una semana antes, se desató un incendio en uno de los pozos, pero la producción "nunca se paró", explicó otro minero al "Beijing Morning Post": "Los quipos contra incendios trabajaron para sofocarlo durante casi una semana", y aunque algunos empleados se resistieron a bajar a las galerías, los directivos los amenazaron con multarlos con unos 20 dólares (3) al día o despedirlos".

¿Del muro a la Gran Muralla?

De enero a septiembre de 2004 se contabilizaron 2.796 accidentes en minas chinas, los cuales arrojaron 4.153 muertes. La apretada consecución de accidentes laborales, que podrían evitarse, posee una velocidad que supera a la más instantánea declaración oficial. Por nombrar algunas apuntamos que el 4 de noviembre una explosión en la mina de Xinsheng, en Liangwa, localidad de la provincia de Henan, produjo 29 trabajadores muertos y 6 heridos: aún no enjugadas las lágrimas vertidas el 20 de octubre, cuando la mina de Doping, en la ciudad de Xinmi, se fagocitó la vida de 148 trabajadores..

De la sindicalización podríamos escribir un capítulo en especial, baste adelantar que: "En China se continúa reprimiendo muy duramente hasta el más mínimo intento de acción sindical independiente y los dirigentes sindicales siguen corriendo el riesgo de ser encarcelados. En mayo, Yao Fuxin y Xiao Yungliang fueron condenados por "subversión" a siete y cuatro años de cárcel respectivamente, debido al papel que desempeñaron en la lucha contra la corrupción y el desempleo en Liaoyang". (4)

Del muro a la muralla parecería ser el destino de la larga marcha emprendida por las autoridades chinas que pujan para introducirse transversalmente en el podio de las potencias, aunque para ello sigan poniendo en riesgo la vida de sus trabajadores, de su pueblo, negándose a ser Ch´ung Kuo, el "país del medio", del justo medio, de donde deriva su nombre China. Pero eso fue antes de la posmodernidad, singularmente profetizada por el estratega Po-Cho, desde tierras muy lejanas.

Notas:
(1)La incógnita china - Por Juan Torres López
(2)Levi´s cierra su fábricas en EEUU y las traslada al Tercer Mundo donde paga 40 dólares al mes y contrata a menores - Por Rebelión
(3)El salario promedio es de 250 dólares al mes.
(4)Asia-Pacífico: ¡Más de 350.000 trabajadores despedidos en 2003 por actividades sindicales! - Por CIOSL EnLínea