| Ojos
de rúcula |
| nariz
de zapallito |
| una
ensalada de vos |
| fagocitaría
hoy |
| en
que tu ternura de amianto impide |
| otras
masticaciones. |
| Brisa
tempestuosa |
| unos
apegos danzan y ruedan |
| hasta
tus dobladillos |
| por
los agujeros de mis pantalones |
| y
te orado crepuscular |
| migrante |
| bajo
el sol |
| o
de una de tus pestañas |
| donde
la gota neutra y el tótem gibón |
| me
agasajan |
| e
imploto |
| voluminizándome
en un libro de Eluard |
| abierto
al medio |
| como
antes tus piernas |
| para
releerte renacentista |
| sin
oropeles ni botones |
| hasta
que tus bordes calientes |
| como
la copa de cristal aúllen |
| entre
giocondezcas sonrisas |
| y
múltiples libaciones. |
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17/04/11
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