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Contratos colectivos de trabajo bajo presión

Por Luis M. Casado Ledo
Notas de Luis M. Casado Ledo editadas en Rebanadas

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 11/06/04.- El presente despacho podría estar titulado: ¿qué harán los sindicatos sin trabajadores? La pregunta emana no sólo de contemplar el panorama socio-laboral latinoamericano (1), el cual presenta un pronunciado estancamiento, sino también de las declaraciones realizadas tanto por integrantes de los sectores del poder, como de sus detractores, si las condiciones impuestas por el neoliberalismo no logran ser superadas a la brevedad.

Según el magnate Washington SyCip, en el próximo siglo, el 20 por ciento de la población activa será suficiente para sostener eficientemente la economía mundial: "no se necesita más fuerza de trabajo"; es decir, que tan sólo ese bajo porcentaje producirá todas las mercancías y servicios para satisfacer la totalidad del consumo mundial.

"Sin duda, el 80 por ciento tendrá grandes problemas", afirma casi tautológicamente el autor de "El Fin del Trabajo", Jeremy Rifkin. Radicalmente opuesto a estos conceptos se escucharon las palabras de Enrique Iglesias, presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), las cuales indican que América latina ingresa a una etapa de bonanza y que los países deben aprovechar para mejorar sus estructuras tributarias, reducir o reperfilar su deuda externa y aumentar los dividendos sociales, a fin de que el crecimiento económico llegue a los sectores menos favorecidos.

Dejemos las palabras y pasemos a los hechos:

Perú

De acuerdo a una resolución tomada el 20 de mayo, desde el 1º de junio 934 trabajadores de la Transnacional China, Shougang Hierro Perú, iniciaron una huelga general indefinida en defensa del derecho a la negociación colectiva, buscando una solución integral al pliego de reclamos 2004-2005.

Para llegar a esta decisión los trabajadores tomaron en cuenta la forma como se llevó la negociación con la empresa durante los 3 meses de trato directo y conciliación. Este proceso se inició el 8 de marzo de este año, y desde esa fecha los trabadores expresan que la Empresa Shougang no manifestó un mayor interés en llegar a una solución que beneficie a los mismos. Los obreros afirman que la Transnacional desconoce el ejercicio del derecho a la Negociación Colectiva, tras mantener invariable su ofrecimiento de aumento salarial básico en las 5 reuniones mantenidas en ese período.

Los trabajadores sostienen que durante los últimos 7 años, la empresa se ha limitado a ofertar "bolsas económicas" u ocasionalmente aumentos irrisorios al salario básico. También manifiestan el congelamiento de sus sueldos, lo que originó una brecha significativa entre la mediana y la gran minería, considerando adicionalmente que durante estos años cada vez menos trabajadores incrementaron el nivel de productividad, producción, ventas del mineral y las ganancias de Shougang.

Aparte de la solución del pliego de reclamos 2004-2005, los trabadores buscan con esta huelga indefinida y el diálogo, un aumento digno y razonable de los sueldos; mejores condiciones de vida y trabajo para los obreros y el cumplimiento de la inversión pactada por el Estado peruano producto de la privatización (renovación de equipos y maquinarias obsoletas, disminución y prevención de accidentes laborales incapacitantes y/o fatales, así como de las enfermedades profesionales.

Sobre este último punto, es importante señalar que durante los últimos años los trabajadores de Shougang, no sólo han sufrido un incremento de accidentes incapacitantes y/o fatales, sino de enfermedades propias de la actividad minera como la neumoconiosis- silicosis (enfermedad profesional que trae complicaciones respiratorias y eventualmente la muerte) y la sordera o hipocusia (enfermedad denegerativa del oído), entre otros afecciones originadas indirectamente por este tipo de actividad. Sólo entre los años 2002 y 2003, han habido dos accidentes fatales, 33 accidentes incapacitantes, se han detectado 63 obreros con neumoconiosis- silicosis y 65 trabajadores con hipoacusia. (2)

México

También en el país azteca los contratos colectivos están en discusión y sufren modificaciones debido a la precariedad laboral. Semanas laborales de hasta siete días, contrataciones con menor paga pero igual carga de trabajo y reducciones del 20 por ciento en los salarios del personal de base son algunas de las concesiones que los sindicatos de la Iniciativa Privada han acordado con las empresas en aras de mantener su rentabilidad, informa la prensa local. (3)

De manera paralela a los contratos colectivos de trabajo, organizaciones obreras de empresas automotrices, llanteras y aéreas, entre otras, aceptaron acuerdos que permiten mantener ocupadas plazas que en otras condiciones serían canceladas, admiten dirigentes sindicales y las empresas.

José Luis Rodríguez, líder del sindicato de trabajadores de Volkswagen de México, reconoció que en algunos casos han ido más allá de lo que establece su contrato colectivo. "Ante escenarios de baja producción se aplica un convenio por el que los trabajadores laboran el sexto y hasta el séptimo día de manera obligatoria, con un bono adicional", explicó.

Otra medida es el esquema "4 por 3", vigente desde agosto del 2003, que implica trabajar cuatro días por tres de descanso, con una reducción en el salario de 20 por ciento. Esto se aplica para 2 mil trabajadores.

Mario Zavala, especialista en sindicalismo del Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa, reconoció que los sindicatos se han flexibilizado al momento de negociar contratos colectivos porque saben que el empleo está en juego.

Eduardo Minardi, presidente y director de Bridgestone Firestone de México, afirmó que el sindicato de la compañía y la empresa acordaron esquemas que elevan su rentabilidad sin afectar los derechos laborales.

"Bridgestone Firestone de México labora los siete días de la semana. Tenemos turnos de 12 horas. Nuestra gente trabaja cuatro días y descansa tres; luego labora tres y descansa cuatro. Así, durante el mes no trabaja más de lo estipulado por la ley y se beneficia la productividad", explicó Minardi.

Arturo Aragón, líder de la Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación en México, afirmó que en Aeroméxico aceptaron que en vuelos nacionales la tripulación sea de cuatro sobrecargos en vez de cinco.

"Eso implica 20 por ciento de ahorro para la empresa, salarios, capacitación, uniformes, hoteles, viáticos y gastos administrativos", señaló.

También aceptaron un bono económico, en lugar de incremento salarial. En el caso de Mexicana de Aviación, comentó, se renunció a la dotación de uniformes durante un año, y se redujo el esquema de capacitación de cuatro a tres días.

 
Notas:
(1)Ver Nueva Época Semana, del 21/05/04.
(2)Más información sobre la minería en el Perú, ver, "Condiciones de la Minería en el Perú", Revista Nueva Época, Año XVIII, Nº 89, Mayo de 2004.
(3)Mural - Jalisco, Mexico, 09/06/04.
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