Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
DESLOCALIZACIONES

Transnacionales fuera de control

Por Luis M. Casado Ledo
Notas de Luis M. Casado Ledo editadas en Rebanadas

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 19/11/04.- Los nuevos rumbos económicos están marcando como uno de los fenómenos centrales a las deslocalizaciones, muestra de lo cual son los cierres de las factorías de Levi's en Europa y Estados Unidos que abandonando sus países de origen se reinstalan en México y China, especialmente en las "Zonas de Procesamiento de las Exportaciones" donde no pagan impuestos y los salarios abonados rondan los 40 dólares mensuales.

Recordemos que en 1994 Levi´s había anunciado el cese de las relaciones comerciales con dos de sus proveedores en Bangladesh porque utilizaban como mano de obra a niños menores de catorce años. Levi´s propuso que los niños dejaran de trabajar, pero los patronos señalaron que éstos eran la única forma que sus padres tenían de ganarse el pan. Finalmente, Levi´s aceptó que siguieran trabajando, siempre y cuando la empresa se hiciera cargo de la escolarización de esos niños y prohibiendo la contratación de otros. Desde luego, de esto, nada se concretó. La multinacional textil Levi Strauss & Co cerró sus dos últimas fábricas en Estados Unidos para trasladar la producción a países asiáticos como China, donde los costes salariales son mucho más reducidos; la operación, que se ha saldado con 800 despidos en San Antonio (California), culminará la próxima primavera con el cierre de las plantas de Canadá.

Según el portavoz de la compañía Jeff Beckman, citado por la cadena CNN, se trata de las dos fábricas situadas en San Antonio -donde venían operando desde hace 26 años--, con una plantilla total de 800 trabajadores.

Hace años que la multinacional con sede en San Francisco (y con 150 años de historia a sus espaldas) empezó a trasladar su producción a otros países para abaratar costes salariales y compensar así la caída de las ventas. Hace veinte años, tenía 63 plantas en territorio estadounidense.

Según Beckman, el cierre de estas plantas se fue aplazando pero "resultaba inevitable". "Hemos intentado hasta el final mantener parte de la producción en Estados Unidos pero tenemos que ser competitivos para sobrevivir en el mercado", explicó.

El cosido de prendas San Antonio llegó a su fin como así las últimas actividades de lavado --para dar a la ropa sus distintos acabados finales--. Cada año, estas fábricas producían más de cuatro millones de pantalones, con un salario medio por trabajador de entre 10 y 12 dólares por hora (ente 7,8 y 9,3 euros), ahora pagarán 40 dólares mensuales. Levi´s en el tercer mundo

La empresa continúa siendo la multinacional que más vende ropa en el mundo. En 1997 sus ventas mundiales llegaron a US$ 6,9 miles de millones, aunque ahora se dedica sólo al marketing. Su producción la externalizó mediante el uso de contratistas, lo cual le permitirá a la compañía hacer frente a siete años de declive en las ventas, tras haber registrado beneficios récord de 7.100 millones de dólares en 1996. En 2002, las ventas sumaron sólo 4.100 millones, y en el 2003 la baja osciló en un 2 y 3 por ciento.

Paralelamente, la plantilla de la multinacional se redujo de los 37.000 empleados de 1996 a 12.000 en diciembre de 2003, la mitad de ellos en Estados Unidos. A partir de ahora, aparte de su cuartel general de San Francisco, Levi´s mantendrá sólo en este país al personal de diseño y ventas, además de algunos centros de distribución. Este proceso de deslocalización, común a todas las multinacionales más importantes, incluso a la General Motors, se consolida a mediados de los 90.

Levis´s fue pionera en este proceso. Ya en 1994 trabajaba con 700 contratistas en 60 países, tales como Filipinas, Tailandia, Srilanka, Polonia, Indonesia, Singapur, China, Corea, Hong Kong y en Mauritius (Italia), donde se "importaban" mujeres chinas.

En todas estas experiencias el registro de malos tratos y explotación es extenso, aun cuando la empresa los compensa con actos de Responsabilidad Social en el Primer Mundo y con el esfuerzo creciente de independizar su nombre de las acciones de los subcontratistas.

Se dice que en la actualidad Levi´s está negociando una franquicia con la chilena Textil El Águila. Sin embargo, para cerrar el convenio, El Águila deberá pagar los salarios que se pagan en Asia y África, probablemente a través de modalidades de trabajo a domicilio y deberá producir en las cantidades requeridas.

Es por esto que a los sectores empresariales les urge la "flexibilidad laboral" y la vigencia del TLC con EEUU que eximirá de impuestos a estas exportaciones.

Los cierres en Europa

En 1998 la multinacional textil anunció el cierre de cuatro plantas de producción en Europa; tres en Bélgica y una en Francia. En total más de 1.500 trabajadores eran lanzados a la calle. La compañía se saca de encima también dos plantas más en el estado de Tejas, despidiendo a más de 900 trabajadores y trabajadoras.

Estos hechos empiezan a ser habituales en los últimos años de actividad de la empresa multinacional. En un solo año, Levi's cerró 11 plantas de producción entre Estados Unidos y Canadá. En San Antonio perdieron su empleo más de 1.100 mujeres. La compañía trasladó la producción a Costa Rica donde por un día de trabajo se pagaba lo mismo que por media hora en San Antonio.

De manera inversamente proporcional, los cierres de factorías Levi's en Europa y Norteamérica se producen al mismo tiempo que se abren nuevas instalaciones en México y en China.

A escala internacional las ventas de Levi's no tienen nada que ver, geográficamente hablando, con sus centros de producción. Las ventas de la compañía confirman su crecimiento en Europa y Estados Unidos de manera acelerada, en Asia empiezan a subir y en América Latina lo hacen a un ritmo más lento.

Códigos de conducta

Los consorcios transnacionales han hecho enormes beneficios explotando la mano de obra barata en las Zonas de Procesamiento para la Exportación en Asia y las Zonas Francas en América Central, donde los gobiernos aminoran el descontento social con el propósito de atraer inversiones extranjeras, argumentando que de esa forma se crearán puestos de trabajo.

En 1991 se informó que el mayor productor de jeans de los Estados Unidos, Levi-Strauss, estaba usando mano de obra femenina en condiciones de trabajo comparables a las de una prisión, y en un esfuerzo por restaurar su imagen pública, respondió redactando el primer código de conducta corporativo. Desde entonces activistas de derechos humanos, sindicatos y otras organizaciones no-gubernamentales en América del Norte y Europa, han lanzado múltiples campañas que apunta a los consumidores haciendo recibir el impacto de sus acciones a muchas otras marcas, como ser: Kathy Lee, Gap, Nike, Reebok, Disney y Wal-Mart.

Gracias a los escándalos que pusieron al descubierto la explotación laboral de las corporaciones transnacionales en Asia y América Central, pudieron establecerse algunos códigos de conducta de las transnacionales, que corregirían la falta de respeto a las mínimas normas de trabajo y condenan el empleo de la mano de obra infantil. Los códigos existen, son letra, normas y leyes. Son tan reales como su incumplimiento, en la mayoría de los casos.

Con información de Solidaridad.net y fuentes propias.
Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones