Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
ARGENTINA-ENTREVISTA

"El 60 por ciento de la economía de la carne está en negro"

Por Luis M. Casado Ledo

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 16/04/06 .- Adolfo Silvio Etchehun, Secretario General del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Carne y sus Derivados del Gran Buenos Aires y Zona Sur de la Provincia de Buenos Aires (SICGBA) conversó con Rebanadas sobre la problemática del negocio de la carne y las medidas adoptadas por el Gobierno para que baje el precio de los cortes populares.

"Nuestro sindicato fue creado el 11 de septiembre de 2002 y surgió ante la falta de dirigencia en el gremio de la carne, el cual contaba con muchos trabajadores que no estaban sindicalizados -comenzó diciendo Etchehun-. Así fue que construimos desde las bases una entidad sindical que hoy en día es una voz cantante dentro del sector.

En poco tiempo hemos crecido por ser jóvenes y utilizar métodos modernos dentro del sindicalismo ortodoxo, lo cual nos permitió insertarnos rápidamente no sólo en la coyuntura, sino también en temas de relevancia, como la defensa de los trabajadores y en cuestiones que comprenden todo el proceso de la carne y las formas de optimizarlo. Un punto a destacar es que nuestra organización incorporó las nuevas tecnologías para ponerlas al servicio del bienestar y conquistas de los trabajadores. Por eso contamos con computadoras, Internet, correo electrónico, a diferencia de otros sindicatos que hoy siguen manejándose con métodos que si bien dieron sus frutos en su momento, hoy resultan insuficientes para las exigencias que marcan los nuevos tiempos que vivimos".

  • ¿Cómo se entiende la problemática de la comercialización de la carne?

El tema de la carne desde sus orígenes fue muy complicado y hoy en día cuenta con muchas irregularidades, por ejemplo, está monopolizado el cuero, las vísceras y todos los subproductos: sangre, hueso, cebo.

  • ¿Cómo funciona ese monopolio?

Lo maneja una sola persona; vos no podes, en ninguno de los casos mencionados, trabajar esos subproductos, añadirle valor agregado, ni tampoco venderlos según la oferta y la demanda. El precio está atado a los pareceres de ese único comprador. Por eso nosotros planteamos liberar el monopolio del cuero, permitirles a las plantas que quieran darle valor agregado al cuero que lo puedan hacer y venderlos ellos mismos. Permitirles darle valor agregado a las achuras... algo que seguramente llevaría a muchas complicaciones políticas, porque el tema de la carne tiene muchos padrinos, una serie de complicaciones… pero pienso que este gobierno lo puede hacer.

El otro tema, es que no está regularizado… no hay una política de Estado en lo que hace al problema de la carne, para poder mantener un stock ganadero, que lo ideal sería tener tres animales por habitante; para regularizar nuestras políticas ganaderas y nuestras políticas sanitarias para el consumo. También para establecer un mismo estándar sanitario tanto para la carne de exportación como para la destinada al mercado interno.

  • ¿Cuál es esa diferencia?

A la carne que se exporta, por ejemplo, nadie va a bajar la media res pasándola por la vereda de tu casa hasta engancharla en la carnicería de tu barrio. Ya desde ese punto de vista, del más simple que uno ve cotidianamente; o del hombre que bajó la media res apoyándole todos los pelos en el traslado.

Obviamente, en las normas sanitarias sobre la carne de exportación eso no se da, porque si aparece un sólo pelo en un peceto o en un lomo, el contenedor va a la basura y es un factor económico perjudicial para la empresa.

Por otra parte, difiero con el argumento que asegura que creció el consumo per cápita. Creció la cantidad de habitantes, pero no la cantidad de kilos que se consume por persona, porque el valor salarial está comprimido y comer carne en este país es caro y la plata no alcanza.

Sin embargo creo que estamos en una situación en la que el Estado puede hacer cirugía a fondo, pero hay que ver si el Estado quiere, si se lo permiten.

Y cuando hablo de hacer cirugía a fondo me refiero a rápidamente aplicar la Ley Federal de Carnes, obviamente reconstruir la Junta Nacional de Carnes; subsidiar a los 3500 pequeños productores para recuperar el stock ganadero, alcanzando en dos años un incremento de 20 millones de cabezas.

También estoy a favor de liberar el kilaje de todos los animales de feed lot, aquellos que se crían en corralitos alimentados a maíz, con el propósito que ingresen 200 mil cabezas más al mercado de consumo.

Estoy a favor de bajar el kilaje exclusivamente para los animales de feed lot, porque si la alimentación no es bien controlada se pasan de grasa y si esto ocurre el animal no rinde y por lo tanto se incrementa el precio de la carne, el cual emana del promedio de todos los cortes de la media res.

  • ¿Cómo consideran los acuerdos impulsados por la administración Kirchner para controlar los precios de la carne?

Son de coyuntura. Desde la letra fina, están bien tomadas las medidas: el novillo no puede valer más de 2.40 o 2.20 el kilo y no puede terminar en ganchera a más de 4.40; pero en la práctica, hoy en el mercado de Liniers, el novillo que no podía pasar de 2.40 terminó en 2.55 porque entraron 4.000 animales. Entonces, desde ahí te regulan el mercado, porque un día entran 4.000 y otro 18.000. Ellos mismos son productores y consignatarios de Liniers, no son los 3.500 pequeños productores que tienen 500 vacas, 50 vacas…

  • El punto débil son los grandes productores y si entregan o no vacas en Liniers.

Claro. El mercado de Liniers es formador de precios y que lo tienen cautivo los grandes productores. Ellos mismos son consignatarios y manejan el precio. Entonces ¿cómo controlas?

  • ¿Por eso la Junta Nacional de Carnes?

La Ley 21740 está vigente y en su artículo 20 especifica un registro único de todo aquel operador que manipule, transporte, etcétera, carne. Si todos están en ese registro se puede realizar un seguimiento puntilloso de todo proceso que implica al producción y comercialización de la carne. De lo contrario, ¿cómo se controla a una persona que retira, por ejemplo, el asado a 4.90 de la puerta del frigorífico, que está inscripto como monotributista y que ese asado le llega a 8 pesos al carnicero de tu barrio?

  • ¿No se puede controlar?

No. No hay control fiscal, no hay control tributario, no hay control sanitario, no se respeta la cadena de frío en una camioneta térmica que está llena de moscas, cuando la carne se cae, se arrastra… un montón de cuestiones que hacen al precio y a la calidad del producto. Y todo eso está normado dentro de la ley mencionada, pero no sé si hay una voluntad política de volver a poner la ley en práctica. Calculo que si estas medinas no dan el efecto esperado…

  • ¿Aunque se suspenda la exportación?

No, eso no va a bajar la carne. Primero, porque nadie va a inyectar el producto de exportación al consumo, porque nadie lo va a comer.

  • ¿Por lo caro?

Porque nadie va a comer un peceto que pese dos kilos, primero, porque no le gusta, segundo, porque no lo va a poder pagar. Cuando va tu mujer a comprar un peceto quiere uno de 700 gramos, porque está caro, está 15 pesos; ahora, si compra un peceto de exportación, pesa 2 kilos y tenés que gastar 30 pesos y el carnicero no te lo va a cortar a la mitad y si accede a cortarlo, no es lo mismo. Otro caso similar lo constituye el lomo sin cordón o con cordón… el que nos gusta comer pesa 700 gramos y el de exportación casi 1.700 gramos. Esto pasa también con el asado, un costillar para el consumo interno pesa 7 kilos, mientras que el de exportación 20.

En definitiva, la exportación país a país se sigue haciendo y se respeta la cuota Hilton, lo que está trabado es la exportación de los contratos tercerizados.

Con respecto a la distribución de la cuota Milton, nosotros planteamos que sea en referencia solidaria al frigorífico; es decir, la cuota puede ser asignada a un usuario o a un tercero, pero que se especifique que se tiene que realizar sí o si en determinado frigorífico. Es la única forma de garantizar que existan los puestos de trabajo, la rentabilidad propia de la empresa, el control fiscal y tributario. Porque se puede dar el caso que una persona consiga la cuota Milton por banca política, o sin inversión.

  • La gente espera que el precio baje en carnicería: ¿sucederá?

Si no se aplica la Ley Federal de Carnes, para mi, no baja. Bajará en esta coyuntura 40, 50 centavos; no la va a poder controlar el carnicero si él no la compra más barata.

El problema es cómo llegan los cortes populares en función al precio máximo, es imposible así como está planteado.

Reitero, si no se aplica la Ley Federal de Carnes no se puede cumplir. Si no se homologa el cuarto delantero y se tipifica el cuarto delantero, tampoco. Al carnicero le debe llegar el cuarto delantero tipificado y él despostarlo y venderlo.

  • ¿Qué se entiende por tipificar el cuarto delantero?

Actualmente la vaca llega partida en dos y debe llegar a la carnicería partida en cuatro: dos cuartos delanteros y dos cuartos traseros. Porque ahora la única manera de conseguir un cuarto delantero es acudir a la exportación y es más caro.

Acá se está planteando de subsidiar el cuarto delantero, pero si no lo homologás y no obligas a que desde el frigorífico salga la res cortada de esa manera, es imposible que los cortes populares lleguen al carnicero al precio deseado. Porque a él le bajan la media res y tiene que hacer un promedio para obtener los precios de los cortes, los cuales resultan más elevados si recibiera el cuarto delantero.

Si se llega a eso, van a sobrar cuartos traseros y ¿qué se hacen con los cuartos traseros? Se exportan, porque van a sobrar pecetos, lomos, bifes, cuadrada, bola de lomo y todo a un menor precio de lo que exige la exportación. Entonces va a haber que modificar la resolución para que ese kilaje pueda ingresar al mercado externo.

Está bien plantear 11 cortes a precio de referencia pero ¿quién los va a proveer? Los pueden proveer solamente aquellas cadenas de supermercados que tienen frigoríficos exportadores; pero el carnicero de tu barrió ¿cómo hace? No puede.

  • ¿Y la solución?

Se debe considerar poner en vigencia la Junta Nacional de Carnes. Hay una ley, que puede ser corregible, pero para arrancar sirve y está trabada por un decreto. Se deroga el decreto, se crea la Junta Nacional de Carne y todo el mundo tendrá, en 60 días, que encuadrarse ahí. Después se discutirá todo lo demás,

  • ¿Quiénes traban la vigencia de la ley?

El Urquiza no quiere saber nada; el ABC tampoco. Muchos consumeros, los que están fuera del sistema no quieren. Los que están dentro de las reglas, que tienen buena inversión, que tienen sus plantas saneadas, que pagan salarios, cargas sociales, que tienen consumo y exportación, que fiscalmente están bien, no tienen ningún tipo de problema con respecto a la vigencia de la ley. Pero, pensemos que el 60 por ciento de la economía de la carne está en negro.

Para tener una idea de lo que sucede consideremos que el movimiento global de la carne produjo, en 2005, 2.500 millones de dólares en blanco, pero falta considerar un 60 por ciento que se maneja en negro. Es mucha plata que con la Ley Federal de Carnes podría recuperarse. También implica no solamente que se conserven los puestos de trabajo, sino que rápidamente se generarían otros 10.000, ingresándolos al sistema. Además, con dicha ley los frigoríficos tendrían que estar en regla, pagarían los impuestos, las cargas sociales y los mataderos clandestinos tendrían que cerrar y para ello, tan sólo habría que poner en vigencia Ley Federal de Carnes, simplemente.

Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones