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HISTORIAS DEL CAPITALISMO REAL - MUNDO

Continúa incrementándose el desempleo juvenil

Por Luis M. Casado Ledo

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 17/11/06.- En un reciente informe elaborado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se destaca que a pesar del crecimiento económico experimentado en el orden mundial, las economías demuestran una severa incapacidad para crear empleos decentes y productivos, lo cual afecta muy especialmente a los jóvenes entre 15 y 24 años.

Entre 1995 y 2005 el número de jóvenes desempleados aumentó de 74 a 85 millones, un incremento del 14,8 por ciento. Además, alrededor del 25 por ciento de la población juvenil, es decir unas 300 millones de personas, viven por debajo de la línea de pobreza de 2 dólares diarios.

En tal sentido, la OIT estima que serán necesarios 400 millones de empleos decentes y productivos, es decir más y mejores trabajos, para aprovechar al máximo el potencial de la juventud actual.

Regiones

Se destaca que la posibilidad de que un joven esté desempleado triplica a la de un adulto y asegura que las desventajas relativas a las cuales se ven enfrentadas son mayores en el mundo en desarrollo donde representan una porción más grande de la fuerza laboral que en los países industrializados.

La tasa de desempleo juvenil más elevada fue registrada en la región de Medio Oriente y África del norte, con 25,7 por ciento. Europa central y del este (no UE) y la CEI tienen la segunda más alta con 19,9 por ciento. La tasa de África al sur del Sahara fue de 18,1 por ciento, seguida de América Latina y el Caribe con 16,6 por ciento, Asia sudoriental y el Pacífico con 15,8 por ciento, las economías industrializadas y la Unión Europea con 13,1 por ciento, Asia meridional con 10 por ciento y Asia oriental con 7,8 por ciento.

El estudio de la OIT hace hincapié en que los desafíos son aún mayores en el caso de las mujeres jóvenes, ya que es mucho menos frecuente que estén trabajando o buscando empleo. La brecha de participación en la fuerza de trabajo que existe entre hombres y mujeres jóvenes es mayor en el mundo en desarrollo. Por ejemplo, hay 35 puntos porcentuales de diferencia en Asia meridional, 29 en Medio Oriente y África del norte, 19 en América Latina y 16 tanto en Asia sudoriental y el Pacífico como en África al sur del Sahara. Esta brecha es producida por tradiciones culturales, falta de oportunidades para que mujeres jóvenes puedan combinar el trabajo con las tareas de hogar, y la tendencia de los mercados laborales a deshacerse de las mujeres más rápido que de los hombres cuando disminuyen los puestos de trabajo.

Sin embargo, la disponibilidad de un empleo ya no representa una garantía de sustentabilidad económica para los jóvenes. La pobreza es persistente entre alrededor de 56 por ciento de los jóvenes trabajadores, quienes además se ven enfrentados a la posibilidad de tener largas jornadas, contratos temporales o informales, salarios bajos, protección social escasa o inexistente, mínima capacitación, y de no tener voz en el trabajo. Está claro que hay una diferencia entre tener un trabajo y tener un trabajo decente.

También se alerta que se incrementa el número de jóvenes que ni trabajan ni estudian. Usando la limitada información que existe sobre este tema en los países, estima que 34 por ciento de los jóvenes en Europa central y del este ni trabajan ni estudian. La tasa detectada fue de 27 por ciento para África al sur del Sahara, 21 por ciento en América central y del sur, y 13 por ciento en las economías industrializadas y la Unión Europea.

Educación y trabajo

El acceso a la educación continúa siendo un problema para muchos jóvenes y el analfabetismo aún es un desafío importante en muchos países en desarrollo.

El haber alcanzado mayor grado educacional no garantiza el camino hacia el trabajo para los jóvenes, en especial cuando se habla de trabajo decente.

Cuando el crecimiento económico es escaso o cuando no repercute en la creación de empleo, la seguridad laboral suele ser más importante para los jóvenes que la satisfacción laboral.

Las tasas de desempleo juvenil sólo dejan expuesta la punta del iceberg de los problemas que los jóvenes enfrentan en el mercado laboral y no ofrecen una imagen completa de los desafíos pendientes. Hay dos grupos que son más grandes que los desempleados: los jóvenes desalentados y los jóvenes que trabajan pero son pobres.

Finalmente, Juan Somavia, Director General de la OIT subrayó: "Además de generar un déficit de oportunidades de trabajo decente y altos niveles de incertidumbre económica, esta preocupante tendencia amenaza con dañar las perspectivas económicas de uno de nuestros principales recursos, nuestras mujeres y hombres jóvenes", añadiendo que "Las estrategias de empleo juvenil son una contribución clave para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio". ¿Podrá lograrse?

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