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"No sólo es una farsa de democracia. Lo que estamos viviendo es una verdadera Mafiocracia". Segunda Parte, exposición de Saúl Méndez

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"No sólo es una farsa de democracia. Lo que estamos viviendo es una verdadera Mafiocracia". Primera Parte, exposición de Julio Manduley
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Rebanadas de Realidad - CEE, Ciudad de Panamá. 12/07/10.-

Exposición de Saúl Méndez
Miembro de la Dirección Nacional del Frente por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales (FRENADESO) y Miembro de la Dirección del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS)

Buenas tardes compañeros y compañeras aquí presentes. Después de haber escuchado al Dr. Manduley, creo que queda claro que las diferencias existentes en el país son marcadas y esa situación se puede reflejar también en la realidad en términos de las condiciones de vida de la población, del pueblo trabajador. Por ejemplo, en los márgenes de pobreza y de extrema pobreza, en la calidad de la salud, de la educación, del déficit de vivienda, de salarios bajos, de bajo poder adquisitivo, de disminución del salario real aunque haya un aparente ajuste al salario nominal y esa sería casi una tragedia la que vive la mayoría del pueblo panameño y eso se repite como se repite la daga al corazón por parte de la clase dominante.

Sólo escuchar que dos Corredores - ya hay que ajustar el informe - ya no son 800 millones, hoy amanecimos que son más de 1,000 millones - 1,070 M - para comprar los corredores, eso significa que entre más tiempo pase en hacer la transacción, obviamente, van a incrementar el negociado que eso representa.

Y en su imaginario podrían ustedes hacerse la siguiente interrogante: ¿cuántos hospitales podrían construirse con esos 1,070 M ?. Yo no traje las estadísticas porque no iba a hablar de ese tema, pero puedo asegurarles que 1,000 M de dólares no se invertían en toda la industria de la construcción en los primeros años de la década del 2000. Es más, llegar a 1,000 millones podría estar rondando prácticamente los últimos años de la década, en el país en todo un año, en todo lo que se construye. De eso estamos hablando cuando hablamos de comprar los corredores; fracasados además y mal construidos, de más de 1,000 millones de dólares y obviamente que ese problema entonces nos indica a nosotros que quienes han estado beneficiándose de la administración del Estado han estado acumulando grandes fortunas a costilla del pueblo panameño, y justamente hacen que en nuestra sociedad cada día la brecha se vaya desarrollando, se vaya separando cada vez más.

En el medio la llamada clase media, que muchos han apuntado a plantear que desaparece. Hay una clase media importante en el país que no se dio cuenta cuando se proletarizó porque sus condiciones de vida y de trabajo fueron proletarizadas. Me refiero por ejemplo al sector de los compañeros de la educación. Y obviamente que esa situación también se repite en otras subdivisiones de la llamada clase media en la que inclusive hay personas que hoy gritan a los cuatro vientos "que hasta un obrero de la construcción gana lo que gana un médico de primer ingreso" y entonces indica también eso, en términos generales, que esa profesión que ha sido una profesión élite en el mundo no en Panamá solamente, sino en el mundo, puede dar muestras claras de cómo se puede ir proletarizando también profesiones como esa. No estamos diciendo que está proletarizada pero indica claramente cuál es la tendencia.

¿Y cuál es la diferencia en hacer esa afirmación, absurda a mi juicio, de que "hasta un obrero de la construcción gana más que un médico" y de allí entonces el tema de ¿por dónde vamos, hacia dónde vamos, cómo caminamos en todos estos años?.

Y es que eso poco que ha logrado el obrero, lo ha logrado organizando, levantando una organización de las cenizas y organizadamente haciéndola crecer hasta ocupar el lugar de ser la organización más grande del movimiento sindical y también del movimiento social. Y en esa organización reivindicativa de los trabajadores y sus condiciones de vida y de trabajo también se creó la conciencia o se hizo conciencia realmente de ver que el problema del obrero no es sólo el problema del obrero sino que también es el problema de la sociedad. Y de allí la necesidad de empezar a desarrollar toda una serie de acciones que nos concitan a organizar expresiones del movimiento popular mucho más amplias, como por ejemplo Frenadesso, inicialmente con dos eses, reivindicativa de un problema de la seguridad social y que posteriormente fue el Frente de Defensa de los Derechos Económicos y Sociales y el Frente Nacional de Defensa de los Derechos Económicos y Sociales porque justamente allí es donde está la diferenciación que hay de clases, de acumulación y de explotación, es allí donde más duro golpean a la sociedad en su conjunto, en sus derechos económicos y sociales, en sus derechos ambientales y humanos y eso es peligroso.

Y de allí la necesidad también de que esas expresiones se vayan cada día ampliando, y después fue la Coordinadora por el Respeto a la Vida y a la Dignidad del Pueblo panameño que ya no sólo aglutinaba a un sector de la sociedad en Frenadeso sino que también abre el abanico a que podamos coordinar con un colegio - el Comenenal - por ejemplo, con un sector de los transportistas de base y usuarios y con otras expresiones organizadas.

Y hoy el debate se cifra en que si nosotros vamos a seguir reclamando simplemente nuestras reivindicaciones, estando a la defensiva o si por el contrario tenemos que ponernos tareas de carácter estratégico y táctico que conciten cambiar lo que el país está viviendo.

Y de allí entonces han surgido varias tesis desde abajo, desde las organizaciones del movimiento social y de las organizaciones en términos generales, de discutir hacia donde queremos llegar, qué debe ser Panamá y desde un Primer Congreso nos planteamos en Frenadeso dos tareas estratégicas: construir Poder Popular, construir poder popular porque si hacemos un análisis de lo que es el movimiento popular, la expresión del movimiento popular, por ejemplo el movimiento sindical o el movimiento estudiantil que otrora fue, ni siquiera había un movimiento campesino estructurado a nivel nacional.

Entonces, el diagnóstico indica la necesidad de construir tejido social, de construir organización social, de construir un poder, un poder que existe pero que está desorganizado y dormido. Ese poder es objetivo, es real pero adormecido, también eso es real. Y sólo organizando ese poder podemos nosotros plantearnos una tarea distinta de transformación y de allí entonces la necesidad que hemos planteado de que con la fuerza acumulada suficiente nosotros podemos fundar un nuevo país. Y esa nueva fundación del país la hemos planteado a juicio nuestro, por ejemplo a través de una Constituyente Originaria, Autoconvocada por el pueblo y capaz de redactar nuevas reglas del juego, nueva Constitución, nuevas leyes y llamar finalmente a elecciones libres y democráticas. Dos tareas estratégicas.

En el último Congreso nos planteamos la necesidad de complementar las tareas estratégicas con una tarea táctica y es empezar, en el seno de las organizaciones del pueblo aglutinadas dentro y fuera de Frenadeso, a analizar la posibilidad real si estamos en condiciones de crear un instrumento político electoral con miras al año 2014.

¿Por qué creemos y por qué abrimos un debate de qué y en qué condiciones se encuentra el movimiento popular panameño y las condiciones en términos generales para que a este instrumento político electoral se le pueda dar vida y pueda en el terreno político electoral disputarle a las clases dominantes y a sus partidos el espacio político electoral?

Obsérvese que no hablamos del Poder sino del espacio político de la administración del Estado, porque justamente en las tareas estratégicas entonces si está el poder, una nueva Constitución, nuevas reglas del juego y acabar con eso que acaba de plantear Julio: la Mafiocracia, los negociados, la acumulación de todo en pocas manos.

Ilusamente pensamos que vivimos en democracia porque cada cinco años somos consultados y la desesperación nos lleva a elegir de uno y otro lado personas, hombres y mujeres, que no ha pasado un año y ya hay todo un descontento generalizado por todos estos atracos de los que ha hablado el compañero Manduley. Y es que cuando vamos a revisar cada quinquenio, por lo menos de los últimos veinte años, nos damos cuenta que esos grandes negociados se han dado y que la famosa democracia es el beneficio de una clase social de un número pequeño que explota al resto del pueblo panameño.

Entonces, es necesario a nuestro juicio, dentro de la construcción de ese desarrollo de la lucha de clases que se genera en el país, que el pueblo vaya avanzando, tanto en el desarrollo de la acumulación de la fuerza necesaria, de las tareas estratégicas como de las tareas tácticas. Entonces, estamos frente a un nuevo escenario, un escenario que debe mostrarnos a nosotros hacia dónde vamos y porque vamos hacia allá.

Hoy, la mayoría de los medios de comunicación dan cuenta de un hecho: diversos sectores caminan en una sola dirección por una Ley. Y la discusión de la Ley es que se ha instaurado la pena de muerte porque se permite que la policía pueda asesinar a ciudadanos sin que el policía que hale el gatillo sea responsable inicialmente, y en el peor de los casos si es encontrado culpable, entonces él puede pagar su pena como policía haciendo trabajos administrativos subordinados a su jefe.

La pregunta que yo me hago es si esa Ley no tiene que ver con lo que acaba de plantear el Dr. Manduley, si esa ley no tiene que ver que hay que reprimir para poder permitir que los robos se hagan como se están haciendo.

Si de lo que se trata es de conculcar los derechos de los ciudadanos para que todas estas cosas se hagan sin respeto a los estudios de impacto ambiental, y es que tiene que ser así, tal como lo expresaron ellos mismos, si no, no se construye el Metro. Y ¿cuánto cuesta la construcción del Metro y a quién beneficia?. Nosotros los panameños tenemos un reto. El reto es saber si vamos a parar de una vez y por todas esta forma de operar que tienen estos clanes de explotar el recurso natural y de explotar al pueblo panameño.

Entonces, los retos están planteados, por lo menos en términos de lo que estamos planteando desde las organizaciones del movimiento social, a encaminar y a darle una calidad a la lucha del pueblo panameño dando saltos del plano reivindicativo al plano político, del plano político a las tareas estratégicas, que entendamos por qué el país tiene que cambiar y combinar eso con las tareas tácticas y el instrumento político electoral.

Los trabajadores estamos haciendo una discusión y hacemos encuestas en estos momentos ¿cuántos votaron por Martinelli y por qué?, ¿si los intereses de los trabajadores están representados en Cambio Democrático o en Martinelli?, ¿o en el Ejecutivo o en el Legislativo?, ¿y si en el 2014 vamos a volver a repetir que vamos a elegir a los del PRD que han hecho tanto daño, igual o peor del que está haciendo Martinelli?, ¿o a los del arnulfismo, que se pueden medir con la misma vara?, ¿o a los Molirena o Unión Patriótica o el nombre que se pongan?, porque estos clanes también se cambian de nombre.

Ayer veía yo por ejemplo en la marcha de los obreros a una candidata presidencial del PRD. ¿No se acuerda ella de todas las leyes que hizo en contra de este mismo pueblo?. Pero como nadie apuesta a ellos y no pueden hacer lo que hacían, entonces tratan de colarse. Ví al Partido Popular allí también, con banderas y todo. Hace menos de un año esos eran los que gritaban a los cuatro vientos "Chávez los financia…, el comunismo…, están siendo…", Rubén Arosemena y compañía.

Entonces, obvio que aquí hay que darle una salida a este pueblo. Nosotros vivimos una crisis, una crisis que por donde usted meta el dedo sale pus.

Entonces allí está el reto del movimiento social panameño, el reto del pueblo panameño, allí están los planteos que tenemos que hacer y discutir si es necesario o no que demos pasos que nos permitan realmente fundar un nuevo Estado, una nueva Nación para evitar que estos atracos se sigan realizando.

Yo no sé cuántos de ustedes vivirán hacia la 24 de diciembre, pero allí se acaba de construir un hospital y está el valor del hospital. Supongamos que cueste 50 millones de dólares; bueno divida 1070 millones de dólares que pagarán por los corredores y divida entre 50 y eso le dice a usted cuántos hospitales usted puede construir con esa plata y si nosotros vamos a permitir que se la roben como quieren hacerlo para comprar esos corredores fracasados y no sólo eso porque quieren los fondos que están en la Caja de Seguro Social del programa Invalidez, Vejez y Muerte una parte para financiar esa compra y otra del Fondo Fiduciario, plata de todo el pueblo panameño. ¿Cuánto costó comprar el IRHE? ¿ alguien recuerda cuánto costó comprar el INTEL?. 600 millones. Bueno, van a comprar unos corredores fracasados en 1,070 millones de dólares, o sea que pudiésemos comprar un INTEL o un IRHE dos veces.

O sea nada más falta que razonemos, que nuestras neuronas salten en nuestro cerebro y le agreguemos la ciencia que ustedes manejan e inmediatamente nos demos cuenta que esto es un atraco y que los mafiosos y maleantes se están robando al país disfrazados de autoridad, entonces tenemos que poner orden, ¿quiénes?, el pueblo organizado, el pueblo organizado tiene que poner orden.

A nuestro criterio la organización del pueblo en todas sus expresiones: en la intelectualidad, con los indígenas, con los campesinos, con los obreros, con los profesores, con los médicos, ampliamente, organización reivindicativa.

Terminar de discutir el problema de si estamos en capacidad de crear el instrumento político electoral. Vemos la necesidad de abocarnos a un asamblea, estamos de acuerdo que eso se de y hoy cobra mayor vigencia; estamos esperando que el resto de las organizaciones termine su proceso y estamos consultando fuera de nuestras estructuras de Frenadeso con personalidades, con organizaciones para ponernos a esa tarea.

Crear un instrumento político electoral para enfrentar este problema del 2014 o una parte del problema - ojo - una parte del problema porque allí no termina el cuento. El cuento es si nosotros logramos refundar el país y cambiar las reglas del juego porque las estructuras de la clase dominante ellos no las sueltan, ni las regalan, ni las entregan. Entonces nosotros tenemos que ver cómo vamos a acabar con esta mafia que nos gobierna y que se reparten y que uno le grita al otro "no… que tu tienes casino y el otro le dice no… pero tu tienes tragamonedas" y no pasa nada y cada uno se puede gritar lo que quiera y los únicos que saben cómo se están robando la plata son ellos porque han estado saqueando no sólo el recurso natural sino los recursos del Estado. Y entonces nos apuntan con el dedo acusador a nosotros y nos dicen que ellos son los prohombres y aparecen en los libros de ciencias para enseñar a nuestros hijos de que esos son los prohombres de este país cuando esos son unos bandidos. Son unos bandidos que se están robando y se han robado el futuro del pueblo.

Así que con esas reflexiones queremos, pues, plantear algunas de nuestras ideas respecto a la coyuntura y otras cosas que surgen y se ven cada vez que ponemos bajo la lupa lo que está ocurriendo: venta de playas, islas, costas, concesiones de ríos, concesiones mineras, vamos a encontrar que detrás de todo eso hay un gran negociado y que nada es en beneficio del Estado y la Nación como ellos dicen y que tampoco es en beneficio de las mayorías.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Julio Manduley, Ciudad de Panamá.