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Rebanadas
de Realidad
- CGT, Buenos Aires, 19/12/08.-
Los trabajadores organizados manifestamos nuestra pública indignación
ante el fallo de la Cámara de Casación con el que se pretende dejar
en libertad, entre otros, a los asesinos Astíz y Acosta.
Este fallo vergonzoso
constituye una provocación más, no sólo hacia el Gobierno Nacional,
sino a la voluntad de un Pueblo que votó democráticamente por la profundización
de este modelo que incluye el castigo a los genocidas. Que se haya firmado
el mismo día en que la Presidenta inauguraba desde la ex ESMA la Plaza
"Declaración Universal de los Derechos Humanos", demuestra hasta qué
punto el Poder Judicial es refugio de Jueces que adscriben a la ideología
de la dictadura militar y más que Justicia pretenden garantizar la impunidad
de los genocidas, actuando políticamente para sabotear los deseos de
Justicia de todo un Pueblo.
Esto se agrava
por las sorprendentes declaraciones de un Ministro de la Corte, que
no oculta su desdén por la gravedad de la cuestión, al pretender responsabilizar
a otro Poder de la Nación de la acción peligrosa, negligente y apátrida
de la Cámara Nacional de Casación. Esto debe preocuparnos tanto como
el fallo, porque que haya alguien ocupando un lugar en el órgano supremo
de la Justicia argentina que no se haga cargo de la gravedad que implica
tener magistrados cómplices de los dictadores y de los poderosos en
el Poder Judicial, y pretenda desentenderse de las consecuencias que
sus decisiones tienen para el Pueblo en su conjunto, implica tener un
modelo de Justicia absolutamente ajeno al que venimos reclamando los
argentinos desde hace tiempo.
Los trabajadores,
como todos los argentinos, queremos una Justicia igualitaria, democrática,
que trate igual al que tiene mucho y al que nada tiene. Queremos una
Justicia que preserve el bienestar de la sociedad en su conjunto, con
magistrados con vocación de servicio, comprometidos con las necesidades
de los más desprotegidos. Una justicia confiable, con la que los ciudadanos
podamos sentirnos respaldados, que condene y castigue los delitos de
lesa humanidad.
Son muchos los
avances que se han producido para hacer realidad ese modelo de Justicia;
sin embargo, los poderes económicos que patrocinaron todas las dictaduras
y el genocidio, a través de distintos personeros no dejan de poner palos
en la rueda. Y lo hacen, precisamente, porque saben que con una Justicia
"justa", alcanzaremos el sueño de Perón y Evita de tener una Argentina
con Justicia Social, Soberanía Política e Independencia Económica.
Por todo esto los
trabajadores, que hemos defendido las instituciones democráticas toda
vez que la oligarquía pretendió pisotear los avances del proyecto nacional
y popular, toda vez que ésta trató de confundir al Pueblo y vulnerar
la voluntad soberana, repudiamos el fallo convocando a todos los argentinos
a seguir de cerca, con atención y compromiso militante, el accionar
de aquellos que pretenden pisotear nuestra memoria, manipulando la verdad,
para no HACER JUSTICIA.
POR
NUESTRA MEMORIA, POR MÁS DEMOCRACIA, HACIA LA JUSCTICIA SOCIAL PLENA
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