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La realidad es la que necesita ser blanqueada
Por el Consejo Directivo

Informaciones de la CGT editadas en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - CGT, Buenos Aires, 15/05/13.- La escasa cuota de inteligencia que el Gobierno está demostrando en tratar el tema de la crisis económica asusta ante la responsabilidad que de él se espera. Con síntomas que evidencian el flaqueo del modelo económico y que trasuntan una inflación que supera cualquier aumento salarial, bajo una carrera imparable del dólar que ahuyenta las inversiones productivas, con un parate evidente en la creación de empleo desde hace al menos un año y que se prevé igual en el 2013, ante un crecimiento estancado producto de la mala política de seducción de capitales, con un déficit energético que nos pone en deuda en el presente y el futuro, con un PBI notablemente inferior a cualquiera de nuestros países vecinos a los que también "el mundo se les cayó encima". Ahora nos desayunamos con otro deterioro institucional del Estado. El organismo recaudador (la AFIP) ve deslegitimado socialmente su accionar ya que debe hacer la "vista gorda" con el origen de los fondos, responsabilidad que se le transfiere a los bancos - que vaya a saber quién fiscalizará -, para ingresar tranquilamente al sistema. Los banqueros y sus instituciones han demostrado en la historia reciente ser cómplices del vaciamiento de la Argentina y de ser los que menos aportaron en el progreso del país.

Ningún país sale adelante sin reglas de juego claras y menos sin JUSTICIA. Otra institución devaluada por estos días con una reforma "expres" que entendemos solo le quita garantías a los ciudadanos, y otra vez deja impotentes a los débiles contra los poderosos.

Los trabajadores, ciudadanos todos a los que se nos exige el pago de cada uno de los impuestos, hemos sido tratados de "aristocracia obrera" por reclamar el fin del "impuesto al trabajo". Sin embargo ahora, en una perversa voltereta a favor de los dueños de los fondos ilícitos, se pretende blanquear dólares que se fueron a paraísos fiscales sin importar el origen ni el dueño verdadero de esos dineros. Ha naufragado la dimensión cultural de la pesificación, el discurso oficial está cargado de hipocresía y pone de manifiesto que de "nacional y popular" le queda poco. Hoy una larga lista de evasores consuetudinarios, testaferros profesionales y cuevas de dinero se restriegan las manos sabiendo que una vez más en este Gobierno se les tiende un puente para hacer legal lo que no lo es. Mientras, los que generaron esa riqueza día a día, cargan con el yugo de cada amanecer y seguimos siendo excluidos de la distribución de la riqueza.

Este tipo de medida -similar al blanqueo y moratoria del año 2008, efectuada por el mismo gobierno-, pone en el tapete un tema central que esta Confederación General del Trabajo viene planteando desde hace tiempo y que ha incorporado en los 21 puntos lanzados en Huerta Grande el 26 de setiembre de 2012: una progresiva reforma tributaria como herramienta para el logro de la Justicia Social.

Como representantes del movimiento obrero rechazamos este proyecto en todo lo que le atañe y significa: ponerlo en marcha no sólo busca blanquear dinero de oscuros e ilegales orígenes sino profundizar aún más la brecha de indiferencia hacia quienes generan la riqueza genuina de este país. ¿Cuáles son las oportunidades que se abren? (según Echegaray) ¿Cuáles son las ventajas para quienes han cumplido con sus obligaciones? Aun hoy aguardamos una ley que imponga la manda constitucional de participación en las ganancias de las empresas, la derogación de la Ley Antiterrorista, una ley que trate sobre el trabajo tercerizado, la asignación familiar para todos los hijos de los trabajadores, la derogación del impuesto al trabajo, la devolución de los fondos de las obras sociales indebidamente apropiados, una ley que de Riesgos del Trabajo que priorice la salud y no el ahorro. Cuando todo eso aún está en deuda, asistimos a este proyecto que permitirá legalizar los fondos producto de delitos, una ley hecha a la medida de quienes no tiene más bandera ni patria que el dinero. Es claro entonces, tal como lo manifestamos en anteriores oportunidades, que el gobierno no ha perdido el rumbo. Ha tomado otro, que lo va alejando del proyecto nacional y popular. La salida de esta crisis que, de económica ha transmutado a moral y ética, tendrá como principales pagadores a quienes menos tienen. Es la realidad la que hay que blanquear; con atajos es imposible tener certezas, en el momento que decimos una cosa y hacemos otra se pierde confianza, pierde el país y pierde el pueblo trabajador.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de la Secretaría de Prensa de la CGT.