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CONFEDERACIÓN INTERNACIONAL DE ORGANIZACIONES SINDICALES LIBRES

Lesotho: "Nunca habíamos atravesado una crisis tan grave"

Entrevista a Daniel Maraisane, Secretario General del Sindicato de Trabajadores del Textil y el Vestido de Lesotho, Lesotho Clothing and Allied Workers' Union (LECAWU).
Por David Browne

Rebanadas de Realidad - Bruselas, 13 de enero de 2006 (CIOSL En línea): El final del Acuerdo sobre los Textiles y el Vestido (ATV) el 1 de enero de 2005 tuvo un efecto desastroso en las economías textiles emergentes y frágiles de numerosos países africanos. En Lesotho, por ejemplo, al menos 10 fábricas textiles cerraron sus puertas durante los seis primeros meses de 2005, dejando en la calle a más de 13.000 personas, lo que representa colosal en un país con una población de 2,2 millones de habitantes (antes de que finalizara el ATV, la mano de obra en el sector textil era de unos 54.000 trabajadores). Daniel Maraisane, Secretario General del sindicato de trabajadores del textil y el vestido de Lesotho (Lesotho Clothing and Allied Workers' Union - LECAWU), a la vanguardia de la lucha sindical desde hace más de veinte años. Aborda con nosotros las consecuencias que tiene el final de los cupos para los trabajadores y trabajadoras de Lesotho y hace algunas reflexiones sobre el papel de los sindicatos en África.

  • ¿Qué repercusiones tuvo el final del sistema de cupos en el sector textil para Lesotho?

Fue algo que nos trastornó totalmente, a pesar de que sabíamos que la crisis se produciría, tarde o temprano. Prácticamente todos nuestros inversores extranjeros en este sector proceden de Asia, sobre todo de Taiwán y de China. Ahora dicen que les resulta más fácil y más barato producir en China o en la India. De un día para el otro, los inversores comenzaron a retirarse para aprovechar las ventajas que ofrecen estos dos países. El pequeño Lesotho no tiene manera de hacer frente a tales gigantes.

  • ¿Cuáles son sus principales problemas?

Nuestra principal preocupación es la cantidad de puestos de trabajo que se perdieron debido al cierre de fábricas. En segundo lugar, corresponde señalar la drástica reducción de las horas de trabajo, lo que perjudica mucho a nuestros miembros. Éstos ya no pueden pagar los gastos de escolaridad de sus hijos ni de transporte. A muchos trabajadores no les queda más alternativa que aceptar trabajar sólo dos semanas por mes. Son raras las fábricas que brindan algo parecido a estabilidad. En realidad, solamente se podría calificar de estables a seis fábricas. Las demás reducen los puestos o las horas de trabajo.

Por tradición, tenemos a muchas personas a cargo, es una especie de familia ampliada. Debido a ello, cada empleo que se pierde no solamente afecta a los familiares directos sino también a la familia ampliada.

  • ¿Qué sucederá con la industria de Lesotho si no se reinstaura algún sistema de cupos?

Si la situación actual continúa como está, tememos que el desempleo, que se sitúa ya en un 40%, ascienda al 70%. El país está en crisis. Estamos ante una verdadera crisis.

Pero hay cosas que se pueden hacer. Tomemos, por ejemplo, los uniformes de la policía, el ejército y el cuerpo médico. Se los fabrica en Sudáfrica. Podríamos hacerlos aquí, en Lesotho. Lo mismo se aplica al calzado.

En nuestro sistema educativo no se tienen en cuenta nuestros problemas cotidianos ni el nuevo sistema económico. La mayoría de los patrones y gerentes de las fábricas proceden del extranjero. Ya es hora de que personal local ocupe esos cargos y que eso se haga desarrollando nuestras propias instituciones de altos estudios.

  • ¿Cometió el gobierno de Lesotho un error en el curso de la industrialización al concentrarse casi exclusivamente en el sector textil?

Es posible que hayamos cometido un error al jugarlo todo a una sola carta. Con respecto a esto, es conveniente recordar que el gobierno no adoptó ninguna estrategia para hacer frente a una crisis que hubiera podido prever. Nosotros habíamos denunciado la excesiva dependencia de los Estados Unidos. Hubiera sido necesario desarrollar más nuestras relaciones comerciales con Europa. Tal era y continúa siendo responsabilidad de nuestro gobierno y de los inversores.

Por otra parte, el gobierno debería haber diversificado su base de inversiones. Nuestro país pasó a depender demasiado de los inversores taiwaneses.

  • ¿Qué opina de la mundialización económica?

La mundialización quizás favorezca a los países industrializados, pero como africano, yo sé demasiado bien que los poderes coloniales nos despojaron de la mayor parte de nuestros productos preciosos. Es demasiado prematuro hablar de mundialización en África, sobre todo cuando se piensa en países como Mozambique y Angola, donde prácticamente no hubo nunca estabilidad, al menos hasta hace poco. Sería injusto imponerles la mundialización.

El comercio internacional resulta complicado para Lesotho, que no tiene acceso al mar. Estamos obligados a pasar por Sudáfrica. Hay una infinidad de factores regionales que se deben tomar en cuenta. Nuestra moneda (el maluti) está ligada al rand sudafricano; de allí que cuando el rand está bien posicionado con respecto al dólar, también lo esté el maluti y viceversa. Son factores con respecto a los cuales nada podemos hacer.

  • ¿Qué lo impulsó a hacerse sindicalista?

Me pareció que el sindicalismo era una buena manera de combatir el régimen de apartheid de Sudáfrica, donde trabajaba como minero. Al hacerme delegado sindical, participaba más de cerca en la verdadera acción. Me fascinaba realmente la historia del movimiento sindical negro. Cyril Ramaphosa (entonces Secretario General del Sindicato Nacional de Mineros de Sudáfrica) fue para mí una gran fuente de inspiración y un ejemplo. Me dijo que siguiera adelante, que tenía el potencial necesario. Me alentó a seguir instruyéndome y luchando en el seno del movimiento.

  • ¿Por qué Lesotho -y África en general- necesitan sindicatos?

En mi opinión, dentro del actual contexto, los sindicatos siguen siendo tan importantes como antes. Es lamentable que algunos dirigentes sindicales se dejen manipular fácilmente por los capitalistas.

En este momento, en África, los sindicatos son la voz de los pobres. Defendemos la causa de los trabajadores. Actualmente tenemos que defender a la gente de nuestros propios hermanos. Es cierto que en Sudáfrica ha sido superado el apartheid pero las personas que tienen el poder económico son las mismas que lo tenían en el régimen de apartheid. Por eso los sindicatos siguen siendo importantes. La lucha continúa.

El comportamiento de los inversores asiáticos en Lesotho es inaceptable. En China, para mencionar nada más que un ejemplo, los trabajadores hacen mucho más que ocho horas diarias. Y ahora quieren imponer esas mismas condiciones en el África austral. Y nosotros les decimos: "¡No! No tienen derecho."

  • ¿Cómo pueden contribuir los sindicatos al desarrollo de Lesotho?

Es hora de que el gobierno y los inversores traten a los sindicatos como asociados en el marco del desarrollo. Eso nos permitiría hacer una contribución mayor de la que hacemos actualmente. Por ejemplo, cuando el gobierno envía una delegación a Europa o China buscando inversiones, sería útil que en dicha delegación hubiera un representante sindical a fin de que pueda explicar a los inversores las leyes y prácticas laborales antes de que decidan venir a Lesotho. Los sindicatos son los guardianes de las leyes laborales.

  • ¿Qué le reserva el futuro a Lesotho?

En el pasado nos vimos confrontados a crisis políticas. Pero hoy lo que tenemos es una crisis económica que, además, es la peor de nuestra historia. En este momento todo el mundo está con el agua al cuello, y tanto a los inversores como al gobierno les ha entrado el pánico. Nuestros miembros pierden sus empleos. Estamos sumamente preocupados.

-Léase también el informe: "Un roto para un descosido - La liberalización del comercio mundial del textil y el vestuario favorece principalmente a los países que practican la competencia más desleal."
-Véanse también los testimonios en video de la FITTVC:
-Léase también la entrevista Primer plano de William Muga Akech (Kenya - TTWU) sobre las consecuencias sociales de la finalización del ATV en Kenya, en la dirección:
Gentileza del Departamento de Prensa de la CIOSL.
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