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CONFEDERACIÓN INTERNACIONAL DE ORGANIZACIONES SINDICALES LIBRES

Se necesitan cambios fundamentales en la política del Banco Mundial sobre jubilaciones

Rebanadas de Realidad - Bruselas, 10 de febrero de 2006 (La CIOSL EnLínea): La CIOSL envió una carta al Presidente del Banco Mundial, Sr. Paul Wolfowitz, sugiriéndole que reoriente la asistencia del Banco en materia de jubilaciones, tomando en cuenta el análisis del Independent Evaluation Group-IEG (grupo independiente de evaluación del Banco Mundial) y las recomendaciones del movimiento sindical al respecto. En el nuevo informe confeccionado por esa unidad de evaluación del Banco Mundial hay muchos puntos que coinciden con el análisis que hace el movimiento sindical. La privatización de los sistemas de jubilación que promueve el Banco Mundial comporta graves problemas.

"Hace ya varios años que venimos diciéndole al Banco Mundial que su enfoque respecto a las pensiones no era el adecuado. Ahora que los expertos independientes del banco han adoptado claramente un punto de vista similar, el Banco debería cambiar fundamentalmente su posición", comentó Guy Ryder.

Al tiempo que Michelle Bachelet, la nueva Presidenta de Chile, reconoce el lamentable estado del sistema privatizado de jubilación de su país -que los expertos en jubilación del Banco Mundial durante mucho tiempo presentaron como un modelo a emular-, un nuevo informe del grupo de evaluación del Banco Mundial confirma el análisis del movimiento sindical sobre las importantes lagunas de la asistencia que brinda el Banco para reformar los sistemas jubilatorios. El informe aparece simultáneamente con la decisión de Georges Bush, Presidente de los Estados Unidos, de abandonar su proyecto de privatizar una parte de su sistema de Social Security, proyecto que seguía el enfoque del Banco, tras que la población estadounidense debatiera largamente dicho proyecto y la gran mayoría de la misma lo rechazara de plano.

La CIOSL y la Agrupación Global Unions analizaron el informe del IEG, titulado Pension Reform and the Development of Pension Systems: An Evaluation of World Bank Assistance. El informe del IEG critica numerosos aspectos de la labor del Banco Mundial en el ámbito de la reforma de los sistemas de jubilación. Varias de esas críticas coinciden plenamente con las críticas y recomendaciones que hacen los sindicatos en todo el mundo con respecto a esa cuestión.

Desde 2001, la CIOSL da a conocer las preocupaciones de los sindicatos nacionales con respecto al deseo del Banco Mundial de promover la privatización parcial de los sistemas de jubilación. La internacional sindical ha venido promoviendo el diálogo organizando reuniones en Washington entre el Banco Mundial y delegaciones de sindicalistas. Ya desde esa época, el movimiento sindical internacional hace hincapié en las consecuencias de la política de privatización en los países en desarrollo y en transición. En los países donde ya se aplica dicha política, muchos jubilados perdieron prestaciones, principalmente debido a los elevadísimos costos de las cuentas privadas, y se estancó el nivel de cobertura, mientras que el Banco sostenía que su política resolvería los problemas de falta de acceso de las personas de edad a jubilaciones.

Aunque se promovió el diálogo entre los sindicatos y el Banco Mundial, este último siguió haciendo oídos sordos a los reclamos de los dirigentes sindicales. Por el contrario, el Banco se esmeró en convencer a los propietarios de instituciones financieras privadas de que la reforma del sistema de jubilaciones les convenía. Otro de los puntos que se ponen de relieve en el texto es que, según parece, el Banco Mundial raras veces tomó en cuenta las consecuencias que podría tener la reforma del sistema de jubilaciones en los trabajadores de la economía informal y en la problemática de género. Convencido de que la privatización era la única solución válida, se limitó a hacer caso omiso de otras alternativas que podrían proteger, entre otros, a los trabajadores de la economía informal. El informe del IEG hace también hincapié en el hecho de que el Banco Mundial alentó a distintos países a privatizar sus sistemas de jubilación a pesar de que la situación macroeconómica es totalmente inestable y que el sistema financiero no está en condiciones de efectuar una buena gestión de los fondos privados.

Otros elementos que figuran en el informe, como por ejemplo, el problema de la corrupción o el hecho de que no haya prueba alguna que respalde la tesis del Banco sobre la necesidad de privatizar las jubilaciones para que se desarrollen los mercados de capitales, reafirman las posiciones de la CIOSL. Esta internacional sindical considera que el Banco Mundial dispone de todos los elementos necesarios para ayudar a numerosos países a desarrollar y modernizar sus sistemas públicos de jubilación. En septiembre de 2005, la CIOSL y sus asociados de la Agrupación Global Unions habían declarado que, para establecer un nuevo sistema o para modernizar el modelo existente, era necesario concentrarse en el objetivo correcto. A saber: mejorar el sistema para los trabajadores y jubilados y no obligar a los países a mostrarse avaros en sus jubilaciones pretextando que eso ayudará a desarrollar la industria financiera.

Gentileza del Departamento de Prensa de la CIOSL.
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