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ARGENTINA

Lockout agrario: El nuevo Blumberg que encontró la derecha

Por Ciro Annicchiarico (*) Correo

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 26/03/08.- La derecha, la oposición reaccionaria, los procesistas, los hijos de Ménem, los enemigos del avance de las políticas de derechos humanos, la izquierda tarada que históricamente les fue funcional, los que imaginan que el país es una especie de vaca que sirve nada más que para ordeñarla en beneficio propio, y el resto del mundo es una cosa extraña con la que consideran que nada tienen que ver y que está después del límite de sus casas quinta, todos ellos, han encontrado un nuevo elemento aglutinador.

Ayer fue el mentiroso Blumberg. Hoy es el lockout de los magnates del campo. Apuntalado por la solidaridad de clase del resto de los magnates, entre los que se encuentran los dueños de los medios masivos de desinformación, que dicen ofrecer un "periodismo independiente". La derecha encontró su nuevo Blumberg. Todos sus exponentes son atraídos por la sorpresiva nueva oportunidad que apareció en el horizonte. Se los ve como fieles que corren en pos de un posible nuevo mesías que los salve del oprobio populista.

Señoras y señores paquetes de barrio norte, chicos que practican polo y rugby convocados por celulares de última generación, jóvenes desinformados de clases medias producto del menemismo que difícilmente conocen algo más de la realidad que el chateo por Messenger, religiosos espantados frente a propuestas educativas para que nuestros jóvenes piensen o disfruten de la vida con prevención. Están todos unidos por un hilo tan invisible como contundente.

Forman un collar que está enhebrado por un hilo atávico que constituye, lamentablemente, una de las características de la humanidad: el egoísmo. Hilo que se manifiesta en una variedad de expresiones. El odio al pueblo: aman las dictaduras aristocráticas. La angurria: no tienen límites sus impulsos posesorios. El rechazo a los distintos: son discriminadores polimorfos. El desprecio por los que sufren: son incompasivos a ultranza. La mentira: son embaucadores conspicuos. Tal como lo han hecho históricamente, van y se juntan. No los une ninguna ideología, eso son nada más que excusas. Dejo abierta al lector la alternativa. Qué es aquello que los une. Tal vez si lo encontramos, como quien da con la tecla adecuada, podamos superarlos históricamente.

Pero por ahora estas experiencias tienen por lo menos una virtud, un lado positivo. Sirve para identificarlos.

(*) Abogado penalista, ex concejal de Lomas de Zamora; integrante de Conciencia Al Sur (CONSUR), Grupo de Reflexión y Gestión.
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