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OPINIÓN - LOMAS DE ZAMORA - PROV. DE BUENOS AIRES - ARGENTINA

Horas antes del olvido

A propósito del principio del fin del Estaño de los Iberra.
Por Ciro Annicchiarico, Concejal - MC Lomas de Zamora

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Rebanadas de Realidad - Lomas de Zamora, 24/02/09.- Hacía algo más de una semana ví tapiado, al igual que Gerardo Barbieri, lo que queda del Almacén Broggi, el viejo Estaño de los Iberra. Me produjo la misma impresión que a el. Celebro que por lo menos una persona, Gerardo, haya prestado atención a mi denuncia "La desidia se lleva un pedazo de nuestra historia", publicada el 27 de mayo del 2008. Sé, me consta, que otros muchos también se han preocupado por el Almacén Broggi. No los que tienen competencia para decidir. Pero el jueves pasado, 19 de febrero de 2009 a la mañana, al salir de casa, recibí el golpe fatal. Al compás de los mismos golpes que recibían los viejos ladrillos del Estaño en el que Jorge Luis Borges solía apurar un café, tal vez una ginebra, y después comprobar que el recodo siguiera sin ochava, recibí también ese golpe que a uno le hace sentir el ardor de la cruda realidad: empezaron a demolerlo.

Ahí va una fotografía que tomé, a la que llamé "10 y 10 El principio del fin". No fue estudiada. Pero al ver el resultado del disparo de la cámara, pude ver que detrás de los obreros que ganan su merecido pan, posiblemente sin saber lo que ejecutaban a puro mazazo, se alza vigilante la torre del reloj del edificio Municipal de Lomas de Zamora. Tal vez, coherente, vigile que la demolición se cumpla. Tal vez haya pretendido dejar testimonio de la hora del principio del fin.

La otra fotografía que tomé, tampoco fue estudiada. Pero en ella otra vez el Estaño de los Iberra parece haber querido dejar su huella de futura nostalgia. Sus ladrillos asoman por sobre el tapial de maderas. Tapial que pretende encubrir la infamia que vendrá, disimulándola con anuncios insolentes. Un hombre en primer plano y una mujer más allá. Ambos caminan indiferentes, de contramano a las flechas de las respectivas calles. El por Sáenz. Ella por Azara. Ninguno de los dos mira al Estaño ni le preocupa qué cosa encerrarán esas maderas. Ninguno de los dos, seguramente, sabrá nada del Almacén Broggi, ni mucho menos de su historia. Es, nada más, horas antes del olvido. Ese momento futuro, y próximo, en el que todos quienes al igual que ellos pasen por allí, nada sabrán sobre lo que hubo en ese lugar.

(*) Abogado penalista, ex concejal de Lomas de Zamora; integrante de Conciencia Al Sur (CONSUR), Grupo de Reflexión y Gestión.
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