Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
OPINIÓN - ARGENTINA

Un enquiste de la dictadura

Por Ciro Annicchiarico (*)

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 21/10/09.- Cuando como consecuencia de los desaciertos de las sucesivas gestiones de Ibarra y Telerman, en junio de 2007 triunfó la candidatura de Macri para la jefatura de gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, muchos ciudadanos del país, entre los que me incluyo, que aspiramos a tener gobiernos democráticos, republicanos, cuyo norte sean los derechos humanos, una visión progresista de la cultura y de la educación, una sensibilidad especial ante las problemáticas y los conflictos sociales, percibimos que se cernía sobre el horizonte de la Capital Federal, y por proyección sobre el del país entero, un tiempo de retroceso. Obviamente no nos equivocamos. No nos equivocamos en su umbral mínimo. Imaginamos que aterrizaría en la metrópoli una suerte de gobierno de derecha a contrapelo del modelo nacional, una especie de delarruismo despistado, o algo así como un revival duhaldista en tierras federales. Es decir, tomas y dacas, repartos y negocios, profundización de los conflictos sociales, en definitiva, lo típico de los gobiernos de derecha. Todo esto resultó cierto.

Economía: innecesario endeudamiento externo con afectación del presupuesto, y consecuente incremento del ABL, que en muchos casos llegó nada menos que al 400%. Inentendible subejecución presupuestaria. Había prometido en campaña exactamente lo contrario.

Plan de privatización de servicios públicos, que afectaron a varios ministerios, entre ellos turismo e impuestos, convirtiendo importantísimos renglones presupuestarios en negocios privados.

Ventas a precio vil de activos pertenecientes a la Ciudad, sospechosos de obedecer a negocios millonarios de empresas constructoras amigas.

Despido de miles de trabajadores municipales, con años de trabajo en la Ciudad, argumentando razones presupuestarias, pero al mismo tiempo exhibiendo una irritante hipocresía al contratar "asesores" jerárquicos con remuneraciones dignas de un jeque árabe, entre los que están empresarios que cumplen las dos "funciones" a la vez: son contratistas de la Ciudad, y son funcionarios de la Ciudad. Un llamativo ejemplo de transparencia que reclamaba el machismo durante la campaña.

Cultura: Ignorancia, desidia, conflicto con los trabajadores de los centros culturales, que fueron cerrados y borrados del presupuesto. Es entendible, para la derecha la cultura y sus expresiones son una especie de gasto molesto. Asimilan la cultura a entretenimiento, y su pensamiento se reduce a considerar que ese espacio lo cubren programas como los de Tinelli.

Teatro Colón: al desastre de las gestiones anteriores, se sumó la continuidad del desconcierto sobre su futuro, que persiste hastahoy, y la sospecha seria de que se transformó en una fuente de negocios, y se lo está convirtiendo, detrás del cerco amarillo que impide ver qué están haciendo allí, en una especie de shopping con anexo teatral.

Higiene urbana: boicot a la ley de "Basura cero". Ya se sabe, recolección de residuos tiene que ver con crecimiento de la basura, más licitaciones y más negocios. Basura cero con cuidado del medioambiente y reducción de negocios.

Comunas: se violó la Constitución de la CABA incumpliendo el mandato para la convocatoria a elecciones.

Salud: un desastre, desinversión, inutilidad, falta de insumos, sumado a políticas discriminatorias como que los hospitales de la Ciudad tienen que ser exclusivamente para los porteños, olvidando que el territorio federal es, precisamente, federal, pertenece a todos los habitantes de la Nación, y la salud pública es una política de estado y no un negocio.

Educación: un desastre, desinversión, falta de mantenimiento, postergación en las remuneraciones a los docentes, conflictos permanentes, en detrimento de la educación pública a favor del negocio de la educación privada.

Derechos humanos: incumplimiento de los convenios vigentes con Nación y con Organismos de derechos humanos.

Seguridad: se puso en evidencia que lo que quería el macrismo no era el traspaso de la Policía Federal para brindar mejor seguridad a los porteños, sino el traspaso del presupuesto de esa fuerza de seguridad federal.

Pero a poco de andar sucedió que tras el cortinado amarillo de esos desatinos neoliberales, como ejemplo de una más larga lista imposible de desarrollar aquí, el verdadero PROyecto que parece asomar es mucho más siniestro y tenebroso. ¿Qué quiero decir? Que cada vez más todo se parece a una suerte de espantosa corporización de la pasada dictadura, treinta años después de su apogeo. Porque resulta que el velo amarillo, como si fuera una tétrica mortaja, aparte de aquellos desatinos, esconde además grupos de tareas que por las noches apalean habitantes humildes, mujeres embarazadas, y les destrozan sus exiguos bienes, encubre el armado de escuadrones propios de las brigadas de la maldita policía de Klodczyc, cuya única finalidad parece ser reprimir la protesta social, encierra negocios millonarios con la compra irregular de insumos para esos cuerpos armados, como vehículos y uniformes, típicos de las oscuridades de Ibérico Saint James, o de las que después fueron las equivalentes duhaldistas, muestra la designación como funcionarios clave en el gobierno a personas procesadas por la justicia penal, o con posiciones intelectuales manifiestamente antidemocráticas y contrarias a las de un estado de derecho, exhibe la complicidad con operaciones de inteligencia y espionaje a oponentes, tanto políticos como internos, obstaculización de la justicia, armado de denuncias falsas en complicidad con jueces de dudosa actuación, seguimiento a víctimas de la AMIA, más el silencio del jefe de gobierno frente a esos hechos funestos...

Más allá de una alternativa partidaria de derecha, o de centro derecha, que el juego democrático legítimamente puede ofrecer, teniendo en cuenta que la gestión del PRO, como acabamos de ver, ha superado con creces aquel umbral mínimo de lo que cabe en el imaginario como un gobierno de derecha o de centro derecha, en verdad, ¿qué es exactamente este gobierno macrista? ¿Qué se esconde detrás de sus carteles amarillos? ¿Qué es lo que, en realidad, están "HACIENDO…en Buenos Aires"? ¿Qué puede esperarnos en el país si mañana el, y los adláteres y aliados que lo acompañan, llegaran -el destino y la razonabilidad del voto popular no lo quieran- a asumir el gobierno nacional?

(*) Abogado penalista, ex concejal de Lomas de Zamora; integrante de Conciencia Al Sur (CONSUR), Grupo de Reflexión y Gestión.
Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones