Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
CLÍO, UN LUGAR PARA LA HISTORIA - ARGENTINA

Homenaje al filósofo argentino Nimio de Anquín

A treinta años de su muerte.
Por el Centro de Estudios Nimio de Anquín (CENDA)

Rebanadas de Realidad - Santa Fe, 16/05/09.- El 16 de mayo de 1979, fallecía en Córdoba Nimio de Anquín. Filósofo argentino, entre los pocos que ha dado nuestro país. Probablemente, muchos de los lectores desconozcan casi por completo de quien se trata (así como conocerían a un Juan Bautista Alberdi, a un poeta como Borges, a un intelectual como José Pablo Feimman, y muchos otros), aún aquellos dedicados a la filosofía.

A quien hoy recordamos y homenajeamos, es para algunos de nosotros, así como lo fue también para Arturo Jauretche y para el Padre Leonardo Castellani, uno de los dos gigantes de la filosofía argentina (el otro es Carlos Astrada, su amigo coprovinciano). El por qué de esta importancia y su consecuente desconocimiento histórico tanto de su persona como de su obra, no lo podemos explicitar aquí, pero tiene sus razones varias. Muchas de las cuales, son muy comprensibles, más allá de que uno las valore como justas o no. Por allí están sus obras que son el fruto de una basta experiencia filosófica pura y entrega absoluta a la vita contemplativa y a la verdad, y a través de las cuales podemos aproximarnos y empezar a constatar aquello que afirmamos.

Ahora bien, de más está decir que la mejor manera de aproximarse a la lectura de un filósofo (en el significado más acabado que posee éste título) es conociendo algo -por lo menos, lo más importante- de su biografía, sin dejarse arrastrar por la determinación que llevan en sí ciertos aconteceres históricos y las diversas experiencias personales por los que atraviesa el propio pensador. Estos pueden ser condicionantes, importantes o no según su impacto e intensidad en la vida de cada uno, pero no un determinante causal -es decir, necesario- de las ideas. Y mayor fuerza adquiere este argumento cuando nos referimos a pensadores "metafísicos" (como lo fue Nimio de Anquín), ya que son éstos los que poseen las luces para señalar o indicar a las cosas, y a las cosas que hay que pensar. Del fruto de su pensamiento se ramifican las diversas interpretaciones de lo real.

Por eso mismo es que, primero, hay que leerlos. Luego hay que pensarlos. Posteriormente intentar comprenderlo en la medida de nuestras posibilidades. Y, por último, valorarlo por su pertinencia o no a su horizonte histórico-cultural y al nuestro. Pero, de ninguna manera, podemos ingresar a su obra determinándolo antes, sea por sus tendencias políticas, por sus adherencias ideológicas (si las hubiere), por sus decisiones personales -y mucho menos por aquellas que pertenecen al orden de la pura intimidad. En un caso extremo, preguntarnos antes de leer a un pensador (sea éste poeta, filósofo, político, etc.) a qué corriente ideológica-política pertenecía, acorta la mirada y obstruye la reflexión.

El motivo de estas sugerencias previas en un homenaje como éste, se explica por el destino que padece el legado de un filósofo como Nimio de Anquín, desde el momento inmediato posterior a su deceso hasta nuestros días.

Recordamos, pues, a treinta años del día su fallecimiento, a un hombre signado por el rigor filosófico, por la paciencia, por la seriedad intelectual y académica, por una aptitud natural por la práctica dialéctica, por el compromiso con su tierra y todo lo que ello supone (aún cuando tuvo que soportar sobre sí el peso del aislamiento profesional, la soledad personal, y la pobreza extrema en la que comprometía también a los suyos), por la docencia pródiga de sus reflexiones, y por la profundidad propia de un pensamiento que se asienta en el Fundamento.

Su actitud filosófica fue siempre la misma, con el tiempo sólo afila su mirada. Una guía para nuestros pensadores: rememorar y participar de las tradiciones de la filosofía elemental del presocratismo, o estudiar las fuentes actuales de la filosofía occidental del Ser inmanente. Un problema: el de los dos huéspedes que inhabitan la conciencia (el Ser eterno greco-parmenídeo y el Dios Padre creador), el cual sella a fuego toda su obra. Su conciencia de pertenencia a nuestro continente, y más aún, a nuestra Argentina se prefigura claramente ya en la originalidad de sus planteos de juventud -Un aspecto de la neoescolástica. Nueva forma de realismo inmediato (1926), El problema epistemológico de la filosofía actual (1927), Nota preliminar a una filosofía de la inteligencia (1928), etc.- como en sus manifestaciones directas en sus discursos y escritos de filosofía política -La justicia no cristiana (1942); Jerarquía de los bienes (En el orden político, jurídico y económico) (1949); El Ser visto desde América (1957); Lugones, poeta óntico (1963); Lugones y el Ser Americano (1964); Persona y Situación (1967); Platón, el educador (1968); Escritos Políticos (1972); Contribución al acto humano libre (1977).

Entre sus publicaciones más importantes no mencionadas anteriormente, se encuentran: Antropología de los tres hombres históricos (1951); Ente y Ser. Perspectiva para una filosofía del Ser Naci-Ente (Gredos, 1962); De las dos inhabitaciones en el hombre (1971).

Cronología breve:

  • 1896 Nace el 12 de agosto en Córdoba.
  • 1920 Trabaja como editorialista en el diario Los Principios.
  • 1927 Junto con Carlos Astrada, presentan un trabajo cada uno titulado "El problema epistemológico en la filosofía actual. Contribución a su estudio.", a causa de los cuales se le otorgan una beca para profundizar sus estudios en la Universidad de Hamburgo, Alemania. Aquí conoce a Ernesto Cassirer.
  • 1929 Con su amigo Luís Guillermo Martínez Villada, funda el "Instituto Santo Tomás de Aquino".
  • 1930 Enseña Lógica y Moral en el Colegio Nacional de Monserrat. En este período, contrae matrimonio con Eloísa Cabrera. De dicha unión nacerán ocho hijos, de los cuales tres de sus hijas mujeres fallecerán a temprana edad.
  • 1933 Con un grupo de colegas y autoridades, proyecta el Instituto de Filosofía, que posteriormente será la Facultad de Filosofía. Por concurso, obtiene las cátedras de Metafísica, Lógica, y Filosofía de la Historia y Política.
  • 1941 Es becado por la Comisión Nacional de Cultura para realizar estudios históricos en Bolivia.
  • 1947 Es Profesor titular de la cátedra de Metafísica.
  • 1950 El 24 de junio es nombrado Doctor "Honoris Causa" por la Universidad de Maguncia, por su contribución a los estudios aristotélicos.
  • 1952 Primera publicación de la revista Arkhé, del "Instituto de Metafísica e Historia de los Sistemas Metafísicos", fundado por él mismo.
  • 1954 Asume como vice decano en la Facultad de Filosofía.
  • 1955 Es destituido de sus cátedras por aquellos que llevan a cabo la conocida "revolución libertadora".
  • 1962 Comienza su actividad docente en la Universidad Católica de Santa Fe, dictando "Historia de la Filosofía Medieval" y "Análisis de textos de Filosofía Medieval".
  • 1973 Es reincorporado oficialmente a sus cátedras en la Universidad Nacional de Córdoba.
  • 1979 El 16 de mayo fallece en su ciudad natal.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Raúl Lagger.