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Rebanadas
de Realidad
- CNT-Asunción, 29/08/07.- Por
Paraguay seguimos en lucha, tenemos muchos conflictos, hace unos días
se levantó una medida de fuerza (Huelga) en la Empresa frigorífica
Friasa, exigiendo el levantamiento de la suspensión ilegal del Contrato
de Trabajo de 97 compañeros, el estudio y firma del Contrato Colectivo
de Condiciones de Trabajo y el fin de la persecución sindical en esta
empresa con más de 500 trabajadores donde la CNT cuenta con un combativo
sindicato.
* El Sindicato
de Trabajadores del Touring y Automóvil Club Paraguayo, afiliado
a la Federación de Trabajadores del Transporte (FETRAT), CNT,
el día viernes 24 de agosto, también ha levantado una medida de fuerza,
huelga, cuyo inicio tenían previsto para el pasado lunes 27 de agosto
del año en curso, en reclamo de el cese definitivo de la persecución
sindical y por el estudio y firma del Contrato Colectivo de Condiciones
de Trabajo (CCCT). La FETRAT también viene denunciando permanentemente
el trabajo forzoso al que son sometidos los trabajadores del transporte,
por parte de empresarios inescrupulosos del sector, quienes violan el
precepto legal de las 8 horas contenido en la Constitución Nacional,
el Código Laboral vigente y los Convenios Internacionales firmados y
ratificados por nuestro país con la OIT, obligando a nuestros compatriotas
a trabajar más de 16 horas diarias.
* La Organización
Nacional Campesina (ONAC) afiliada a la CNT, sigue en su lucha exigiendo
la reforma agraria integral, presupuesto para la salud y la educación,
fin de la persecución en los asentamientos campesinos, políticas de
reactivación productiva y la creación de empleos para frenar la migración
forzosa de miles de compatriotas que dejan el país por no tener acceso
a un trabajo digno.
En nuestro país
las luchas sociales han sido judicializadas, teniendo en la actualidad
a más de 2 mil compañeros del sector campesino y urbano procesados
debido a esta persecución permanente y al atropello a los DD.HH. que
sufren nuestros compatriotas.
* La Unión Nacional
de Educadores - Sindicato Nacional (UNE-SN), afiliada a la CNT,
reunido en Congreso Extraordinario de fecha 23 de agosto del
año en curso, luego de analizar la situación del magisterio nacional
y ante el peligro inminente que corre el sector de no recibir el reajuste
salarial, ni el pago de los beneficios sociales reclamados por la organización,
ha resuelto, llevar adelante una movilización el día martes 28 de
agosto del año en curso, en la Plaza del Parlamento Nacional
y una HUELGA los días miércoles 29 y jueves 30 de agosto,
y miércoles 5 y jueves 6 de setiembre de 2007, siempre
y cuando en las fechas señaladas sea tratado el pedido de ampliación
presupuestaria para Educación en la Cámara de Senadores; por las siguientes
reivindicaciones: Reajuste salarial del 20%, Pago de beneficios sociales:
Bonificación Familiar, Escalafón docente, Pago a reemplazantes por maternidad,
Pago a reemplazantes por enfermedad, Adecuación Salarial, Rubros para
maestros que trabajan Ad Honorem en todos los niveles, Rubros para directores
de Educación Escolar Básica y Media, según manifestara en conferencia
de Prensa su Secretario General, el Lic. Lázaro Rojas.
* El lunes 27 de
agosto, se realizó un importante encuentro entre las organizaciones
integrantes del Bloque Social y Popular y los partidos políticos integrantes
de la Concertación Nacional, donde firmaron varios acuerdos referentes
a las elecciones presidenciales de abril del 2008, donde se ratificó
la candidatura a presidente de la república del ciudadano Fernando Lugo.
La Central Nacional de Trabajadores participó activamente de este encuentro
acompañando al Bloque Social y Popular del cual formamos parte.
La primera semana
de setiembre, el Bloque Social y Popular decidirá sobre las distintas
candidaturas a senadores, diputados y gobernadores, donde se presentará
como candidato a senador nuestro compañero Juan C. Torales, Secretario
General de la CNT junto a otros compañeros y compañeras.
* Por la situación
política que vive el país y ante las declaraciones vertidas por el Presidente
de la República del Paraguay, Nicanor Duarte Frutos, quien desesperado
ante la posible caída del partido Colorado que está en el poder
desde hace 60 años incluyendo la dictadura Stronista (1954-1989)
y el periodo de transición (1989-2007), atacando a la institución
de la iglesia católica y a sus pastores, debido a la candidatura para
las elecciones presidenciales de abril del 2008 del ciudadano Fernando
Lugo, ex obispo de la diócesis de San Pedro del Ycuá Mandyyú; la
Conferencia Episcopal Paraguaya en conferencia de prensa, luego de analizar
la situación dio a conocer un mensaje a través de su Consejo Permanente
a todos sus presbíteros, diáconos, a las personas consagradas, fieles,
laicos y a todas las personas de buena voluntad:
"Los obispos,
se dirigen al pueblo paraguayo en general en este momento de la vida
de la nación en que se ve afectada la convivencia respetuosa y pacífica
en los diversos ámbitos de la sociedad.
Las difíciles
condiciones socioeconómicas del país, que no encuentran respuestas
adecuadas y oportunas, profundizando la situación de pobreza y exclusión
de muchos compatriotas, abruman y crean un estado de desesperanza
y de crispación en los ánimos.
En este contexto,
los diversos actores utilizan un discurso de confrontación, en el
que todo vale, utilizando incluso el ataque a la dignidad de las personas
e ignorando el debido respeto que se merecen las instituciones, entre
ellas, la Iglesia Católica.
No nos parecen
oportunas ni convenientes para la necesaria cooperación entre nuestras
instituciones las fricciones creadas por las mutuas agresiones verbales
entre el señor Presidente de la República, de personas de su entorno
y algunos miembros de la iglesia.
La Constitución
Nacional establece que las relaciones del Estado con la Iglesia Católica
se basan en la independencia, cooperación y autonomía (Artículo 24).
En el espíritu de la Constitución, desde la Conferencia Episcopal
estamos siempre abiertos al diálogo constructivo con referentes del
Gobierno y los organismos del Estado. No está en nuestro ánimo la
confrontación.
Cuanto más
alto es el cargo y la función que se ejerce al frente de las instituciones,
mayor responsabilidad se tiene en la tarea de la construcción de la
sociedad más justa posible, creando las condiciones propicias para
la participación de todos los miembros de la comunidad nacional.
La iglesia
exhorta a mantener la cordura y el respeto, a no perder de vista que
el objetivo fundamental de la actividad política es la construcción
del bien colectivo, donde el rol de los líderes es buscar la convergencia
de las fuerzas hacia metas comunes.
La iglesia
es la familia de Dios en el mundo. En esta familia no debe haber nadie
que sufra por falta de lo necesario. (Cfr. Encíclica "Dios es amor",
Nº 28). Por eso, ella busca, propone y promueve la justicia social,
que permita superar los graves problemas socioeconómicos que oprimen
y angustian a nuestro pueblo.
La Iglesia
Católica aporta, desde su naturaleza y misión propias, a la tarea
común de que el Paraguay sea una nación próspera, con oportunidades
para que todos sus ciudadanos y ciudadanas vivan según la dignidad
que les corresponde como hijos e hijas de Dios.
La naturaleza
y la misión de la Iglesia es evangelizar: anunciar la salvación de
Jesucristo y denunciar todo aquello que se opone al plan salvífico
de Dios, con toda paciencia y deseo de instruir, a tiempo y a destiempo
(2Tim, 4,2-4) y dar razón de su esperanza con humildad y respeto,
pero con firmeza. Y en este afán está dispuesta a sufrir para hacer
el bien (1 Pedro 3,15-17).
Benedicto
XVI expresa: El orden justo de la sociedad y del Estado es una tarea
principal de la política. Como dice el Concilio Vaticano II, la Iglesia
reconoce la autonomía de las realidades temporales. Por su parte,
el Estado no puede imponer la religión, pero tiene que garantizar
su libertad y la paz entre los seguidores de las diversas religiones;
en tanto la Iglesia, como expresión social de la fe cristiana, tiene
su independencia y vive su forma comunitaria basada en la fe, que
el Estado debe respetar. Son dos esferas distintas, pero siempre en
relación recíproca (Cfr. "Dios es amor", Nº 28).
Los obispos
reconocen que la tarea política de construir la sociedad más justa
posible no es su responsabilidad directa. En efecto, según la doctrina
y la tradición, retomada por Benedicto XVI en su reciente encíclica,
la Iglesia no puede ni debe emprender por cuenta propia la empresa
política de realizar la sociedad más justa posible. No puede ni debe
sustituir al Estado. Pero tampoco puede ni debe quedarse al margen
en la lucha por la justicia. Debe insertarse en ella a través de la
argumentación racional y debe despertar las fuerzas espirituales,
sin las cuales la justicia, que siempre exige también renuncias, no
puede afirmarse ni prosperar. La sociedad justa no puede ser obra
de la Iglesia, sino de la política. No obstante, le interesa sobremanera
trabajar por la justicia esforzándose por abrir la inteligencia y
la voluntad a las exigencias del bien. (Cfr. "Dios es amor", Nº 28).
En este punto,
reiteramos que la Conferencia Episcopal, por su naturaleza jurídica
y por su misión evangelizadora, no apoya ni acompaña a ningún candidato
en las campañas electorales. Sin embargo, la Iglesia sí reivindica
su derecho y su obligación de iluminar a la ciudadanía para el ejercicio
consciente y responsable del sufragio como un acto fundamental del
sistema democrático.
Exhortamos
a los sacerdotes, religiosos y religiosas y agentes de pastoral a
no promover candidaturas políticas y a no utilizar capillas, instituciones
ni recintos de la Iglesia Católica para facilitar reuniones de carácter
político partidario.
Nuestra tarea
evangelizadora en el Paraguay enfrenta desafíos impostergables que
todos los miembros de la Iglesia debemos acompañar. Para ello necesitamos
convertirnos en discípulos y misioneros de Jesucristo. Sólo así podremos
asumir evangélicamente y desde la perspectiva del Reino las tareas
prioritarias que contribuyen a la dignificación de todo ser humano,
y a trabajar junto con los demás ciudadanos e instituciones en bien
de nuestro pueblo. (Documento de Aparecida, Nº 384).
Oren por nosotros
y por nuestros gobernantes. Pedimos la gracia y la bendición de Dios,
por la intercesión de la Santísima Virgen María, para nuestro querido
pueblo paraguayo".
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