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Rebanadas
de Realidad
- MTCA, Bogotá, 03/10/08.-
| Palmira,
24 de septiembre de 2008 |
| Doctor |
| Diego
Palacio |
| Ministro
de la Protección Social |
Los abajo firmantes,
miembros del Movimiento de Trabajadores de la Industria de la Caña 14
de junio, por medio del presente escrito dirigimos a usted la siguiente
carta abierta con el fin de señalar lo siguiente:
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Foto:
Louis Esparsa
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1. Que
desde hace años venimos siendo explotados por los ingenios azucareros
del Valle del Cauca y del Cauca, recibiendo salarios de hambre que no
alcanzan para suplir las necesidades básicas de nuestras familias, a
pesar de trabajar mas de 12 horas diarias en duras jornadas en la suerte
regando, picando, sembrando y cortando caña, dañando nuestra salud pues
muchos de nosotros resultamos enfermos de la columna, de las extremidades
y de los ojos debido a las condiciones en que tenemos que laborar.
2. Que
hemos solicitado a los ingenios azucareros y a Asocaña que se mejoren
nuestras condiciones laborales, con mayor estabilidad laboral, mejores
salarios, dotación y vestuario, control de la mecanización, inversión
social en las comunidades y no represión y respeto a los derechos humanos.
3. Estas
exigencias las hicimos a través de un pliego único que entregamos a
Asocaña y a los Ministerios de la Protección Social y de Agricultura,
esperando que usted se ocupara de la grave situación de violación de
derechos laborales y humanos de la que somos victimas nosotros y nuestras
familias.
4. Nuestras
exigencias han sido respaldadas incluso por la Honorable Corte Constitucional
que en sentencia de tutela numero T-504, señaló cómo las ofertas mercantiles
entre los ingenios y las cooperativas no hacían otra cosa que encubrir
un contrato realidad, es decir, una verdadera relación laboral entre
los trabajadores y los ingenios.
5. Sin
embargo, no hemos recibido ningún tipo de respaldo por parte del gobierno
nacional y por si esto fuera poco tuvimos que escucharlo a usted en
la noche de ayer diciendo que nosotros no somos trabajadores sino que
somos subversivos, encapuchados, agitadores y anarquistas.
6. Señor
Ministro, rechazamos totalmente las palabras pronunciadas por usted
en la noche de ayer y le pedimos que las rectifique ante la opinión
pública puesto que con ellas nos ha puesto en grave peligro a nosotros
y a nuestras familias. Por que si visitó el Valle del Cauca y se reunió
con los empresarios y con los trabajadores de los sindicatos patronales,
no se reunió con nosotros que somos los protagonistas de este conflicto
y que somos los que le podemos decir la verdad sobre las condiciones
en que vivimos?
7. Señor
Ministro, tan justa es nuestra lucha que no solamente la estamos dando
nosotros, sino que nuestras esposas e hijos nos acompañan, estos son:
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Foto:
Louis Esparsa
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En las imágenes
anteriores, usted puede ver a nuestras familias marchando por las calles
de los diferentes municipios del Valle del Cauca y del Cauca, exigiendo
justicia social, exigiendo que nuestro ingreso mejore para que sus vidas
también puedan mejorar.
8. Nuestras
familias nos acompañan a esta hora en las concentraciones que realizamos
en los ingenios y como lo señalaron el pasado lunes 22 de septiembre
en el parque principal de Palmira, están viniendo a acompañarnos en
las puertas de los ingenios, así que señor Ministro si usted quiere
venir a verificar quienes están en estas concentraciones lo que va a
encontrar son familias, hombres, mujeres y niños humildes y honestos
luchando por sus derechos, no subversivos, agitadores ni anarquistas.
9. Por
lo anterior señor Ministro, cualquier ataque contra los trabajadores
en los ingenios, será un ataque contra familias enteras que estamos
aquí resistiendo, peleando por unos derechos que usted no ha protegido
como le corresponde.
10. Finalmente
solicitamos a los organismos de control del estado, a la OIT, a la Oficina
del Alto Comisionado para las Naciones Unidas en Colombia, a la Cruz
Roja Internacional y demás organismos humanitarios y de derechos humanos
nacionales e internacionales, que hagan presencia inmediata en las puertas
de los ingenios, para que verifiquen las condiciones en que nos encontramos
y para que garanticen que no se presenten ataques contra nuestra vida
e integridad personal.
Cordialmente
LUCHAMOS
POR NUESTRAS FAMILIAS
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