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NEUQUÉN - ARGENTINA

Materias primas exportadas sin elaborar, injusticia para los ciudadanos que las producen

Ciudad de Neuquén, 20 de abril de 2008, IEPESS - Tal como fuera anunciado y con importante marco de asistentes, se realizó en el Sindicato AATRAC (trabajadores del Correo Argentino) la conferencia y debate sobre "Retenciones y modelo agro exportador en Argentina". El evento, estuvo organizado por el Instituto de Estudios Políticos, Económicos y Sociales del Sur en coordinación con el Movimiento Evita Neuquén y contó con el auspicio de numerosos sindicatos de esta provincia, del Centro de Cultura Socialista, del PJ y el Frente Grande. Los invitados a exponer fueron los ingenieros agrónomos Armando Lauretti y Julián Álvarez y los contadores públicos Humberto Zambón y Raúl Radonich. Al término de las disertaciones, se abrió un intenso intercambio de opiniones que culminó sobre la medianoche del viernes.

Rebanadas de Realidad - Neuquén, 15/06/08.- El primer conferencista, que fue Armando Lauretti del Centro de Ingenieros Agrónomos Manuel Belgrano del Comahue, comenzó definiendo al reciente paro ruralista como "golpe de las góndolas" y denunció que "sus consecuencias tuvieron que ser soportadas por toda la ciudadanía argentina". Ante la audiencia reunida en AATRAC, recordó que "antes de la definición del conflicto el pan aumentó a 5 pesos, que es el valor internacional que los paristas quieren que paguemos los argentinos". Alertó que ese recorrido de "aumento de precios en los alimentos, gravemente perjudicial al pueblo, lo transitarán también, la leche y la carne".

En tono reflexivo, Lauretti se refirió al "desinterés de los agro exportadores por las cuestiones sociales en que se desarrolla la comunidad" y a continuación destacó que la realidad "los muestra despreocupados por el precio de los alimentos, pues en el concepto de aquellos, no deben ser baratos". Cuando reprodujo la consigna "nosotros podemos pagarlos, el que no pueda, que siembre soja" que alzaron los ruralistas, en la sala hubo murmullos generalizados de reprobación.

El especialista, se manifestó preocupado porque "los sectores más concentrados de la agricultura argentina, donde unos mil titulares tienen 35 millones de hectáreas, lograron, de la mano de los fabulosos excedentes que genera la soja, que pequeños y medianos propietarios transformados en rentistas asociados a capitales de siembra, los acompañen". Esta verdadera "conversión de las víctimas de la extranjerizaron y concentración en socios de sus victimarios, dijo, permitió un nuevo triunfo de la derecha, que ahora usó métodos popularizados por desocupados y asalariados" y dio como ejemplo "los cortes de las rutas de abastecimiento, con lo que causaron serios faltantes de alimentos o que impúdicamente, los tiraran en las banquinas como todos vimos en TV".

Respecto del papel que jugaron en el conflicto los que llamó "mass media", el ingeniero Lauretti sostuvo que "los ruralistas no hubieran podido avanzar hasta donde llegaron sin la concurrencia eficaz de la mayoría de los medios de comunicación". Y destacó que éstos "contribuyeron a la difusión de un conflicto que comenzó por un 5 % ciento de diferencia en las retenciones a las exportaciones, pero que no se sabe cuándo terminará".

Finalmente, Armando Lauretti sostuvo que "de hecho, el sector patronal agrario exportador de materias primas sin elaborar, con beneficios tan grandes en los últimos años comparables a los del inicio del siglo pasado con el trigo, han acumulado poder suficiente para condicionar cualquier intento de redistribuir la riqueza en la Argentina. Mientras sigamos exportando materias primas sin elaborar, concluyó, continuará la injusticia para los ciudadanos que las producen".

El derecho del Estado como agente de redistribución

A su turno, el prestigiado catedrático y ex concejal capitalino Humberto Zambón explicó que la "renta de la tierra es aquella parte del ingreso que no corresponde ni al trabajo ni a una tasa de ganancia normal por el capital invertido: se origina en un factor ajeno al esfuerzo del productor, como es la mayor fertilidad de la tierra o la menor distancia al mercado".

Di a conocer que "hoy se presentan dos circunstancias especiales. En primer lugar, el precio internacional de las materias primas exportadas tales como soja, trigo, maíz, carne y sin incluir gas ni petróleo", dando a conocer que "de diciembre de 2001 a diciembre de 2007, se multiplicaron por 3 en dólares, sin un aumento correlativo en los costos. En segundo lugar, continuó, el dólar pasó de un peso a $3,10" y explico que "si se dejara al mercado libre, los precios internos de esos productos (los alimentos que consumimos) se hubieran multiplicado por nueve".

Explicó también que "después de la segunda guerra, en circunstancias parecidas a las actuales por los precios de nuestras exportaciones, en el primer gobierno de Perón, se nacionalizó el comercio exterior y con la renta de la tierra - que quedó en poder del estado - se logró el desarrollo industrial del país, se construyeron escuelas y hospitales y se mejoró la distribución del ingreso".

Al explicar comparativamente las diferentes circunstancias históricas, Zambón señaló que hoy "las retenciones implican menos intervención del estado que esa nacionalización". De todas formas, según lo expuesto por el contador, los justificativos son:

  • 1 - Evitar que la suba de precios originados en el mercado externo, se trasladen directamente a los precios internos;
  • 2 - Evitar la enorme traslación de riqueza a favor de los propietarios de la tierra: la mayor productividad, las circunstancias externas y las decisiones políticas (fijación del tipo de cambio), que no corresponden a un esfuerzo del propietario, deberían beneficiar a todos los argentinos y no sólo a ellos;
  • 3 - Deben servir como herramienta de política económica, desalentando la producción de soja, para dejar lugar a otros productos necesarios para la alimentación del pueblo.

En la finalización de su exposición, Humberto Zambón sostuvo con contundencia que "es preciso defender el derecho del estado de intervenir en la economía y ser un agente de redistribución equitativa del ingreso".

La generación de políticas de redistribución del ingreso

Quien fuera diputado provincial hasta el pasado 10 de diciembre por el Frente Grande, Raúl Radonich, comenzó explicando a los asistentes que "cuando hablamos de 'retenciones', estamos hablando de una herramienta de política económica y se aplica como un derecho sobre las exportaciones". Como "justificación de su implementación" planteó tres razones: despega el comportamiento de los precios internos de los precios internacionales; captura una porción de renta extraordinaria (por precios internacionales y por tipo de cambio); busca equilibrar la producción entre diferentes cultivos y diferentes producciones y atenúa parcialmente el carácter regresivo de nuestro sistema impositivo".

Encontró como "objetivo central del conflicto por parte de los sectores económicos dominantes, la impugnación de la legitimidad del Estado para intervenir en la economía como lo hace al aplicar las retenciones". Explicó que el argumento fue la disputa por la captura, por parte del Estado, de una porción de la renta extraordinaria, que "de ninguna manera pone en riesgo la rentabilidad del sector", afirmó.

Encontró como "error del Gobierno" permitir que la F.A.A. "se encolumnara con sectores con los que tienen intereses antagónicos" y esto ocurrió, dijo, "por no tener una política específica para los pequeños y medianos productores". En relación con el papel de los medios de prensa durante el pasado conflicto ruralista versus gobierno, el contador Radonich señaló como "error estratégico, no haber promovido, en su momento, la sanción de una nueva ley de Radiodifusión de la Democracia". Al respecto, habló de "limitar las posibilidades de manipulación que tienen los medios, como se vio en los días del conflicto, dijo, de una forma escandalosa". Se manifestó contrario a la "prórroga por 10 años de las concesiones" en el área de medios.

Para concluir el tema que desarrolló, Radonich sostuvo con vehemencia que el conflicto que se extendió a lo largo de tres semanas con los ruralistas, dejó en evidencia la "necesidad de generar y profundizar políticas de redistribución del ingreso y a la vez, la de estimular una construcción política amplia, hasta ahora inexistente, que le dé cuerpo a las necesarias transformaciones que el país necesita". Y para esto, finalizó es necesario "ampliar espacios, generar cuadros y referencias político-sociales que sepan transmitir en sus ámbitos de pertenencias, los mensajes necesarios en las disputas políticas, sociales y culturales que todo cambio genera".

La cultura de la renta de la tierra

"Si bien pareciera que el conflicto que se origina con las organizaciones del campo, es una cuestión de porcentajes sobre el bruto exportado, en realidad, es una puja por el poder económico y de la interpretación que hacen los dueños de la tierra, acerca del origen de sus ganancias". Lo anterior, fue expresado por el ingeniero agrónomo Julián Álvarez, en el evento que trató "las retenciones y el modelo agro exportador en Argentina", que desataron el conflicto que enfrenta a los ruralistas con el gobierno de la doctora Cristina Elizabet Fernández de Kirchner.

El especialista en cuestiones agropecuarias sostuvo que "el origen de la economía argentina es ganadera y más que productiva, extractiva", remarcó. El agrónomo, recurriendo a la historia, explicó que "los animales se reproducían solos a principios del siglo XIX y se los cazaba para extraerle el cuero y parte de la carne, que se salaba y exportaba". El puerto de salida era el de Buenos Aires, donde, dijo, "estaba el centro del poder y donde vivían los dueños de la tierra, que ganaban porque poseían extensiones de las que se fueron apoderando con favores y campañas militares".

Álvarez hizo reseña de cuando, a "partir de la segunda mitad del siglo XIX, comienzan a llegar los inmigrantes que, arrendando tierra a los ganaderos, tenían el compromiso de devolverla sembrada de alfalfa". Se explayó acerca de las "técnicas de cultivos de pequeñas superficies que estos inmigrantes conocían, adaptándose a las grandes extensiones, en las que, si bien pasaron enormes penurias, a través de los años fueron enriqueciéndose".

Basándose en datos estadísticos, hizo saber que en "1870 el saldo entre inmigrantes y emigrantes era 10.274; en 1910, era 208.870 siempre a favor de los inmigrantes. En 1872-75 se sembraron 130.000 hectáreas de trigo y en 1910, 6.250.000". Acerca del valor de las exportaciones, señaló que en 1870 "fueron por un valor 30.223.000 pesos oro y en 1910, 389.071.000 pesos oro".

"El espectacular 'crecimiento argentino' hizo que se acuñara la frase 'hacerse la América' y así fue como, de París, llegaron arquitectos a Buenos Aires y los estancieros pasaban largas temporadas en Europa: esto, era el 'crecimiento' argentino. El país creció y siguió creciendo en épocas posteriores - sostuvo Julián Álvarez - pero no se desarrolló". Explicó que se "estancó en la etapa pre fondista de la economía" señalando que a los exportadores de carnes y granos "no les interesó la suerte del asalariado argentino (sus compatriotas) porque quienes consumían sus productos, eran asalariados de otros países".

"Fue Perón, dijo, quien durante su gobierno colocó una bisagra, con el IAPI por un lado y el desarrollo industrial por el otro, que permitió al asalariado argentino convertirse en un consumidor de importancia (etapa fordista). Tal política, continuó el orador, fue combatida, se produjo la caída del peronismo y con ella, se inició en nuestra Patria una larga etapa de golpes de estado en la que, los dueños de la tierra, fueron quienes aportaron los ministros de economía a las sucesivas tiranías militares".

El cierre de la interesante exposición del agrónomo Julián Álvarez, se orientó a cimentar su explicación acerca de la razón y significado de la "cultura rentística exportadora" existente en Argentina. Su desarrollo "persiste, afirmó, porque fue la clase dominante quien la impuso y es por eso que las organizaciones de pequeños y medianos productores apoyaron el paro junto a la Sociedad Rural, aunque sólo el desarrollo y una sociedad más igualitaria, las puede hacer sustentable".

Aseguró que "una Argentina netamente exportadora de productos primarios, sin valor agregado, tiende a concentrar la riqueza y hacer desaparecer a los primeros, sin que tomen conciencia del riesgo en que se encuentran. Es por eso que tampoco les interesa que el pan cueste cinco pesos el kilo; el aceite ocho pesos el litro y la carne, treinta pesos el kilo. Aplican el criterio individualista de "ese asunto que lo arregle otro". Y concluyó, en medio de aplausos del público, que "hay que producir un cambio cultural trascendental, fortaleciendo los eslabones más débiles de la cadena (pequeños y medianos productores) y revirtiendo la cultura rentística por la productivista, fortalecedora del mercado interno".

Nota:

DE ESTA ACTIVIDAD QUE DA CUENTA LA GACETILLA, SE ESTÁ ELABORANDO UN D.V.D. QUE PODRÁ ENTREGÁRSELE A LOS INTERESADOS QUE LO SOLICITEN AL SIGUIENTE CORREO ELECTRÓNICO: porlosderechosdeltrabajador@yahoo.com.ar

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Antonio Ángel Coria. Correo