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FEDERACIÓN GRÁFICA DEL PERÚ (FGP)

19 de julio de 1977 una jornada histórica de lucha

Puede decirse que, a diferencia de lo ocurrido en otros países latinoamericanos, el primer paro efectivamente nacional en el Perú fue recién el del 19 de Julio de 1977.
Por Carlos Ortiz Cornejo, Secretario General Adjunto de la FGP

Artículos de Carlos Ortiz Cornejo editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - FGP, Lima, 18/07/10.- Nunca antes en la historia, un conjunto de acciones de lucha habían desembocado en un movimiento tan vasto y simultáneo en todo el país, contando con la intervención directa de los más diversos sectores de trabajadores y masas populares se dio esta histórica jornada de lucha. Puede decirse que, a diferencia de lo ocurrido en otros países latinoamericanos, el primer paro efectivamente nacional en el Perú fue recién el del 19 de Julio de 1977. Dentro de pocos días se cumplirán 33 años de esta jornada considerada por muchos historiadores, con razón, como un Paro Histórico en el proceso social de nuestra patria. Para comprender mejor la naturaleza de esa medida de fuerza impulsada por los trabajadores, hay que situar los hechos en el contexto más aproximado en que ocurrieron.

Seguramente, muchos de los que presenciaron estos hechos recordaran la experiencia del proceso impulsado por el General Juan Velasco Alvarado, que inició su gestión con profundas transformaciones sociales que apuntaban no solo a la modernización del país, sino incluso, a realizar un cambio radical en las relaciones de producción. Primero, fue la reforma agraria y luego la creación de las comunidades laborales en la industria y la minería. Se buscaba afirmar en el pueblo su sentimiento y conciencia de clase en medio de una dura lucha contra la explotación y la miseria que aún vivimos en nuestro país, pese a las costosas medidas publicitarias para hacer creer al mundo que el "Perú Avanza". La caída del General Velasco, fue para profundizar los cambios de rumbo del modelo social realizado hasta esa fecha, iniciándose el retroceso para fortalecer al modelo capitalista con una ofensiva violenta contra el movimiento sindical organizado, despidiendo trabajadores/as, sobre todo, a los dirigentes sindicales identificados con las demandas populares.

El gobierno militar del Gral. Francisco Morales Bermúdez, apoyo las medidas propuestas por los empresarios resistentes a los cambios y provocó la más aguda crisis económica y social en el Perú al negociar con el Fondo Monetario Internacional - FMI para poner en práctica las exigencias de este organismo que al aplicarlas generó una dura recesión económica, la disminución del gasto público y el consumo, creando paralelamente el aumento de las ganancias para los empresarios -según la dictadura- con la finalidad de incentivar la inversión de capitales foráneos y generar empleo. Hoy podemos comprobar que esa política ha favorecido la presencia de grandes empresas transnacionales que se llevan nuestros recursos, exonerados del pago de muchos impuestos bajo el pretexto de generar empleos, sin derecho a la seguridad social, a la negociación colectiva, lo que nunca se refleja en las estadísticas oficiales, por el contrario, el desempleo aumenta cada día, no hay seguridad ni salud en el trabajo, la precariedad del empleo va en aumento con la implementación de empresas tercerizadoras, tampoco los gobiernos se preocupan por el cuidado del medio ambiente. ¿Estamos avanzando?, sinceramente creemos que no.

No obstante las medidas adoptados por el dictador Morales Bermúdez, la crisis se ahonda en el país y el gobierno lanza el triste "Plan de Reactivación" que no fue otra forma de sobre explotación de los trabajadores/as, ordenando la baja de los salarios y el aumento de los precios para lograr la recuperación económica del país lo que tuvo efectos funestos para el movimiento sindical y popular al coaptar sus derechos lo que origino grandes movilizaciones de lucha contra la dictadura que no pudo controlar el descontento popular decretando el "toque de queda" -medida extrema- que el pueblo respondió con grandes movilizaciones y paros masivos por ramas y sectores de la producción frente a las desmedidas alzas de los artículos de primera necesidad aplicadas por el gobierno militar, sumándose a estas luchas casi todos los sectores de la producción del país y los estudiantes universitarios.

Ante estas circunstancias dirigentes sindicales realizaron reuniones clandestinas buscando coordinación para preparar una respuesta unitaria y contundente a las medidas del gobierno militar. La más importante reunió a unos 40 dirigentes sindicales, barriales y algunos políticos de alto nivel, así como a la CGTP que luego de grandes debates hubo que votar por puntos concretos, el principal era el paro nacional con la CGTP a la cabeza. El 22 de junio de 1977, cinco organizaciones sindicales reunidas en nuestro local, la Federación Gráfica del Perú acordaron enviar un documento a la CGTP exigiendo que tome decisiones frente al paro nacional contra la dictadura militar, planteando seis puntos de exigencias mínimas al gobierno.

Este documento lo firmaron, la Federación Gráfica del Perú, la Federación de Trabajadores Cerveceros, la Federación de Trabajadores en Compañías de Seguros, la Federación de Trabajadores de Luz y Fuerza del Perú y la Central de Trabajadores de la Revolución Peruana CTRP-Lima.

Como es de suponerse esta gesta dejó en la calle, miles de despedidos y una gran cantidad de mártires a nivel de todos los gremios de los que muy pocos se acuerdan en esta histórica fecha. Posterior al paro la Federación Gráfica del Perú, protestó ante el gobierno entregando al jefe del Comité de Asesoramiento de la Presidencia por las nefastas y anticonstitucionales medidas de represión contra nuestros compañeros despedidos que su único delito fue acatar los acuerdos emanados de sus organizaciones ante las medidas antidemocráticas y por la escalada de abusos del régimen dictatorial del gobierno militar encabezado por Morales Bermúdez que se vio obligado a convocar a elecciones donde salió elegido el Arq. Fernando Belaunde Terry, que lo primero que hizo fue dejar sin efecto los decretos dictados por la dictadura, devolviendo locales y indemnizando a los empresarios, menos los que afectaban a los miles de trabajadores despedidos injustamente y quedaron desamparados totalmente.

Debemos dejar constancia que la violencia en el paro no provino de los trabajadores, sino del gobierno militar. El allanamiento de la CGTP, de la FGP así como la captura de dirigentes sindicales como el Secretario General de la CGTP, nuestro Secretario General y otros destacados dirigentes sindicales y políticos comprometidos con la defensa de los derechos de los trabajadores/as fue por el éxito de la medida adoptada, otros dirigentes tuvieron que esconder para continuar con la lucha en otras condiciones. Ha transcurrido tantos años y seguimos considerando que la actitud asumida por el gobierno de esa época fue un acto de represión injustificada. El gobierno militar, también fue responsable de la represión callejera, que dejó una dolorosa estela de muerte en la avenida Túpac Amaru, en Comas. Pero la acción más cruel ideada por los empresarios se expresó en los Decretos Supremos 010 y 011 mediante los cuales se autorizaba a los empresarios el despido inmediato de los dirigentes sindicales y trabajadores que se sumaron a la causa. Esa era la carta blanca que buscaban los empresarios para descabezar el movimiento sindical.

Recordemos una vez más que en esta Jornada de Lucha fueron despedidos más de 5,000 trabajadores, la mayoría dirigentes de base de la CGTP, muchos de ellos murieron sin haber logrado una pensión de jubilación por que en ningún lugar se les daba trabajo estable, otros siguen luchando por lograr una mísera pensión para sobrevivir. Estamos seguros que en algún momento la historia juzgará a quienes no estuvieron de acuerdo con esta jornada de lucha, pero aún, muchos de ellos en esta fecha histórica se jactan de la conducción del paro con versiones antojadizas que nada tiene que ver con la historia del movimiento sindical.

Aunque han pasado tantos años de haberse realizado este histórico paro nacional la fuerza del pueblo subsiste y la capacidad de lucha de los trabajadores/as enfrentados a nuevos retos se mantiene intacta, seguimos insistiendo que la unidad, sin exclusión alguna, es la base fundamental, porque para cambiar este mundo tenemos que tener decencia y no emplear los métodos aplicados por los dictadores. Las conquistas materiales son pasajeras, la honestidad y la verdad de lo ocurrido es lo más importante. Muchas veces las apariencias engañan.