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CONFEDERACIÓN SINDICAL DE TRABAJADORES DE LAS AMÉRICAS (CSA) / Web

Entrevista a Víctor Báez Mosqueira: "América Latina puede ser el continente del siglo 21"

Rumbo al Segundo Congreso de la CSA
Por CSA-TUCA

Informaciones de la CSA editadas en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - CSA, San Pablo, 06/02/12.- El Segundo Congreso de la Confederación Sindical de Trabajadores/as de las Américas (www.csa-csi.org), que será llevado a cabo en la ciudad de Foz de Iguaçu, Brasil, es el momento culminante de una organización que logró encarar nuevas realidades. Esta es la opinión de Víctor Báez Mosqueira, secretario general de la organización.

“En un contexto profundamente negativo en los países del Norte, consideramos que las Américas, con todas sus contradicciones y desigualdades, puede ser fuente de alternativas al modelo neoliberal”, sostiene Báez.

Para el titular de la CSA, los delegados y delegadas de las 59 centrales afiliadas y de otras organizaciones fraternas que participan del evento entre los días 17 y 20 de abril, deben prepararse también para encarar nuevos desafíos: “Los sindicatos deben fortalecer su participación política a nivel nacional, en la agenda de las reformas del sistema político de los países”.

  • El lema del Segundo Congreso de la CSA es Desarrollo Sustentable, Trabajo Decente y Democracia, construyendo una nueva sociedad. ¿Cuál es la importancia de estos temas para el sindicalismo de la región?

En el Segundo Congreso de la CSA, nosotros vamos a ratificar la importancia de la Promoción del Desarrollo Sustentable para las Américas. Es la comprensión de que podemos transformar nuestra realidad al impulsar políticas económicas, sociales y ambientales por la inclusión social y la preservación del planeta.

En un contexto profundamente negativo en los países del Norte, consideramos que las Américas, con todas sus contradicciones y desigualdades, puede ser fuente de alternativas al modelo neoliberal. Si el sindicalismo de las Américas consigue llegar a unificar políticas de sus gobiernos de integración real de los pueblos – no solamente económica, sino social –, nosotros podemos ser el continente del siglo 21 y este no es un dato menor.

Por esta razón, nosotros respaldamos los procesos de integración regional, destacando el papel del movimiento sindical en esta dinámica. La UNASUR y sus diferentes consejos, el Banco del Sur, el MERCOSUR, CAN, CARICOM y SICA y otros procesos como la ALBA y la CELAC. Ellos representan la búsqueda de una respuesta regional articulada que es muy importante en tiempos de crisis.

  • ¿Cómo se relacionan los temas trabajo decente y desarrollo sustentable?

Están íntimamente conectados. El sindicalismo debe movilizarse ante sus gobiernos por la generación de trabajo decente, el empleo formal con derechos, las garantías para la negociación colectiva y la libertad sindical, la seguridad social para todos y todas y un verdadero diálogo social. Además, si realmente deseamos construir sociedades menos desiguales, debemos dar un giro al modelo económico de nuestras naciones y superar su basamento en el sector primario.

Los Estados tienen responsabilidad fundamental en la generación de condiciones adecuadas para el trabajo decente. Ella va desde su papel como garante de la legalidad y de las normas fundamentales del trabajo como Derechos Humanos, pasando por la promoción de políticas públicas. Además, debe garantizar que en los periodos de crisis o de fenómenos naturales, se proteja a los y las trabajadoras y sus familias.

  • Pero estos temas ya fueron planteados anteriormente por el sindicalismo de las Américas.

Sí, en el Congreso Fundador de la CSA y en la Plataforma Laboral de las Américas, el sindicalismo ya había colocado el trabajo decente como centro de la estrategia para el desarrollo sustentable. Ahora, la crisis y sus efectos en la región, así como el llamamiento hecho desde la OIT (Organización Internacional del Trabajo), ponen fuertemente en la agenda, la centralidad del trabajo como base para la superación del neoliberalismo.

  • El otro tema del Congreso es fortalecer la democracia. ¿Cuál es la estrategia sindical para poner esto en práctica?

Esta cuestión está pautada por diferentes ejes de actuación a nivel de lo sindical. Número uno, los sindicatos deben fortalecer su participación política a nivel nacional, en la agenda de las reformas del sistema político de los países, donde persisten herencias de períodos dictatoriales o comandados por las élites hegemónicas.

En segundo lugar, el sindicalismo debe luchar por la democratización de la comunicación y la ampliación de los mecanismos de democracia participativa, tales como consultas, referéndums y plebiscitos, para los asuntos de interés de la sociedad como un todo.

Otro aspecto fundamental es fortalecer la promoción de la equidad de género en todas sus dimensiones, económica, social y política, y luchar contra todo tipo de discriminación. No habrá igualdad y justicia mientras no haya igualdad de salarios, de derechos, de participación política y una división equilibrada del trabajo productivo y reproductivo. Igualmente, se deben desarrollar políticas de formación y trabajo decente a los jóvenes.

Finalmente, hay una enorme deuda de la mayoría de los gobiernos de la región en cuanto al ejercicio pleno y universal de los Derechos Fundamentales en el Trabajo. La mayoría de los países del continente ha ratificado los Convenios 87 y 98 de la OIT. Sin embargo, la libertad sindical y la negociación colectiva son constantemente violados.

  • ¿Cuál papel ocupa la OIT en esta estrategia de la CSA y del sindicalismo internacional?

El sindicalismo de las Américas, junto al resto de los sindicatos del mundo, debe promover el papel de la OIT como organismo creado para dar igualdad a los desiguales. La OIT fue creada para erradicar las razones de la pobreza como fuente de conflictos y guerras en el mundo. Sin embargo, los empleadores y muchos gobiernos han tergiversado este papel, ubicando la relación de los actores del tripartismo de manera igual, siendo que los trabajadores y las trabajadoras son la parte débil en esa relación. Han bloqueado el avance de las normas y hicieron inviables los convenios y recomendaciones en los países. El sindicalismo internacional debe vigorizar el papel normativo de la OIT.

  • ¿Cómo fortalecer a las organizaciones sindicales para tener más peso en esta disputa?

Es fundamental que el movimiento sindical y la dirigencia comprendan que se necesita perfeccionar el funcionamiento de los propios sindicatos, por medio de la ampliación y fortalecimiento de la representación de todos y todas.

Tenemos un eje estratégico en la CSA que es la autoreforma sindical. El objetivo es adecuar la organización sindical frente a las transformaciones en el mundo del trabajo, en el perfil de la clase trabajadora y por el surgimiento de nuevos estratos sociales. Los sindicatos deben democratizar al máximo sus estructuras para la actuación de hombres, mujeres, jóvenes, desempleados, trabajadores/as autónomos y en la economía informal, migrantes y activistas sociales en general.

El proceso de unidad liderado por la CSI y que dio origen a la CSA, ha superado prontamente las dificultades iniciales de sumar varias culturas, tradiciones y historia diferentes. La unidad sindical expresada en la conducción de la CSA, ha sido un componente esencial para convertirse en un importante actor regional.

Este proceso de unidad también sucede en los ámbitos nacionales. Allí hemos acompañado las dificultades de superar dinámicas anteriores e intereses políticos diversos entre nuestras afiliadas. A nivel nacional, la unidad de acción llevando a la unidad orgánica - un objetivo de largo plazo –serán referentes orientadores de la CSA.

  • ¿A corto plazo, cuál es el principal desafío en esta próxima fase de acción de la CSA?

Un desafío hacia el futuro inmediato es dotar a la CSA de un fuerte y definido Programa de Acción. Igualmente dotar a la organización de los recursos materiales, técnicos y operativos para atender a las demandas en todos los ámbitos. No debe desdeñarse, como componente importante de este fortalecimiento, el dotar al Secretariado Ejecutivo y su equipo de trabajo de las condiciones necesarias para su desempeño.

La Confederación Sindical de Trabajadores y Trabajadoras de las Americas (CSA), es la expresión sindical regional más importante del continente americano. Fundada el 27 de marzo de 2008 en la Ciudad de Panamá, afilia a 66 organizaciones nacionales de 29 países, que representan a más de 50 millones de trabajadores/as. La CSA es la organización regional de la Confederación Sindical Internacional (CSI).

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Alexandre Praça, Periodista de la CSA.