Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
CONSEJO SUBREGIONAL DE TRABAJADORES ANDINOS (CSTA) - COLOMBIA, ECUADOR, PERÚ, BOLIVIA Y VENEZUELA
BOLETIN INFORMATIVO, Agosto Nº 26

Desafíos sociales del nuevo orden mundial

Por Germán González A.

Rebanadas de Realidad - CSTA, Bogotá, 21/10/09.- Existen innumerables evidencias del deterioro mundial de la vida y de la sociedad, mientras el desconocimiento de los derechos humanos crece y las mismas organizaciones de promoción y desarrollo que luchan por derechos económicos y sociales como la Educación, la Vivienda, la Salud, el derecho a la Tierra, al Medio Ambiente sano, los derechos laborales y sindicales, los derechos de los niños y niñas, de las mujeres, entre otros, lo hacen sin tener claridad de que se trata de una gama de derechos exigibles en el orden nacional e internacional y sin comprender las obligaciones de cada Estado en esta materia. Las siguientes son las más notables muestras del deterioro en el mundo del trabajo:

  • Se impone el pragmatismo de la plusvalía, del día a día y del individualismo, prácticas que atentan contra los derechos colectivos, contra un proyecto de sociedad solidaria y contra la justa distribución del ingreso.
  • Los avances científicos y tecnológicos en manos del capital, reducen la formación a simples procesos de capacitación para el trabajo en función de una productividad que solo mide la sobreexplotación del trabajador.
  • El acelerado proceso de automatización de la producción ligado al desplazamiento de las unidades productivas por la maquila, masifican el desempleo y la pauperización de las condiciones laborales y salariales.
  • Los derechos humanos en el trabajo se reducen a mínimos en los que la economía de subsistencia por debajo de la línea de pobreza son la constante. Organismos como la OIT ven desplazada su misión por la acción rentística de la OMC y las políticas dominantes, excluyentes y dependientes de la banca internacional.
  • La legislación laboral en los países desaparece, ante la política flexibilizadora neoliberal de la tenaza estado-empresarios y la disminución de la capacidad de respuesta de las organizaciones de los trabajadores.
  • Los cambios en la composición de la clase trabajadora (mentalidad, comportamientos, problemática, estructuras organizativas e intereses) son hoy factor de preocupación prioritaria para definir caminos de superación.
  • La violencia indiscriminada de los grupos que arrebatan vidas y bienes de los más pobres, desplazando a los que sobreviven hacia los centros urbanos a vivir en medio de la más absoluta mi seria.
  • El abandono del estado de las políticas sociales, mientras se empecina en alimentar la guerra y en pagar lo pagado de la deuda externa. El desempleo, la desescolarización, la prostitución, la drogadicción, el abandono de la niñez y los ancianos, el desmonte de la seguridad social, el hacinamiento, la desnutrición y la violencia intrafamiliar, son los resultantes de un estado ladrón, corrupto y gendarme del capital y la injusticia social.
  • La desindicalización y la desintegración organizativa producto de la inestabilidad, los despidos masivos y la inercia en la reclamación, están atentando contra la credibilidad y el valor histórico y político del sindicalismo.
  • El crecimiento de la fuerza laboral menor de 30 años y femenina, irrumpe con nuevas expectativas no interpretadas aún suficientemente por el mercado de trabajo ni la dirigencia sindical.
  • La solidaridad ha sido trastocada por la caridad, que no brinda respaldo en los conflictos con responsabilidad, capacidad y oportunidad, regresando a los viejos esquemas del asistencialismo paternalista y a la falta de integralidad para responder además a los necesarios reagrupamientos y tareas unitarias que el momento exige.
  • La falta de visión estratégica sumerge a las organizaciones en el día a día de lo que se tiene, sin que existan proyectos de crecimiento, ni programas de desarrollo institucional que redimensionen la imagen del sindicalismo y la lucha social emancipadora.

Situación de los trabajadores y de las organizaciones sindicales

Se vive en casi todo el mundo una particular y grave situación de exclusión para el ejercicio de los derechos laborales y las libertades sindicales. La exclusión política, cultural, institucional, económica, social, de género, generacional y física a que son sometidas las y los trabajadores y sus organizaciones sindicales demuestra esta situación:

  • El sindicalismo no es incluido en el sistema político.
  • El sindicalismo es estigmatizado.
  • Los conflictos laborales son tratados como asunto de orden público.
  • Los Organismos de seguridad del Estado actúan de manera ilegal contra el sindicalismo.
  • Los escenarios de diálogo social no tienen agenda y no hay resultados por falta de voluntad política de los Gobiernos y los empresarios.
  • Una legislación laboral caduca y contraria al trabajo decente.
  • Empleos sin derechos, como en el caso de las Cooperativas de Trabajo Asociado – CTA, las zonas francas y las maquilas.
  • Un gran abismo entre los estándares internacionales de la OIT y la legislación y práctica en materia de libertades sindicales.
  • Obstáculos a la Asociación sindical.
  • Los Estados promueven la extinción de las organizaciones sindicales y permiten que los empleadores lo hagan.
  • Negociación Colectiva, un derecho para pocos, por la bajísima cobertura de la negociación colectiva.
  • La caída de la negociación colectiva y el incremento de los pactos colectivos.
  • La huelga, un derecho casi imposible de ejercer.
  • Un incumplimiento sistemático de las recomendaciones de los órganos de control de la OIT.
  • Las y los trabajadores pierden en épocas de crecimiento, pero también durante las crisis económicas.
  • Crecimiento de la informalidad.
  • La gran mayoría de los trabajadores son pobres.
  • Los trabajadores no cuentan con protección social.
  • Desempleados sin protección social.
  • Las cifras de trabajo infantil son alarmantes.
  • Inequidad de género en el mercado laboral.
  • Los jóvenes, con contratos precarios y menores ingresos.
  • La violencia contra las trabajadoras y trabajadores sindicalizados ha permanecido y empieza a crecer de nuevo.

Las organizaciones sindicales que conforman el CSTA son: La CGT de Colombia; la CEDO-CLAT de Ecuador; la CATP y la ANP de Perú; CRISOL de Bolivia y de Venezuela, la CGT, CODESA Y ASI. Para la formación de los trabajadores andinos, tenemos el Instituto Andino de Estudios Sociales INANDES que es una seccional de la Universidad de los Trabajadores de América Latina UTAL.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Eliécer Ortega Camargo, Director del INANDES.