Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
CONSEJO SUBREGIONAL DE TRABAJADORES ANDINOS (CSTA) - COLOMBIA, ECUADOR, PERÚ, BOLIVIA Y VENEZUELA

Crisis financiera global

Por Diana Loreny Arbeláez Márquez

Rebanadas de Realidad - CSTA, Bogotá, 05/12/09.- La economía del mundo está en decadencia, la crisis económica de Estados Unidos generó depresión en las economías de los países en desarrollo; en este momento la economía de Estados Unidos está decreciendo, estamos en una recesión mundial, las llamadas economías emergentes están en crisis y las bajas tasas de crecimiento llevarán a un encarecimiento de la deuda.

En el caso Colombiano la problemática económica ha desacelerado el crecimiento, se han afectado las exportaciones y ha disminuido el poder adquisitivo del dinero como resultado de la crisis, y esto afectará la inversión, lo cual ha llevado a una depreciación de la moneda; a ello se suman otras crisis como la climática, la alimentaria y la energética, que afectan a toda la población, empezando por los más vulnerables, es decir la gente más pobre, que están preocupados por el impacto que la crisis financiera tendrá en los indicadores de pobreza y en las oportunidades de desarrollo en nuestros países.

La respuesta de la crisis aún no está diseñada pero se puede pensar en un rescate financiero de los países más ricos, en montos que cubrirían las necesidades sociales y el logro de objetivos internacionalmente acordados. América Latina aún tiene una dependencia muy grande de los países industrializados y la recesión de estos países está reduciendo su demanda, ya que se han disminuido considerablemente los flujos de ayuda hacia nuestros países.

La crisis económica continúa actualmente y es claro que hay tasas de crecimiento negativas en Europa, Estados Unidos, Japón, y esto sumado al crecimiento negativo del año 2008 ya serían dos años de depresión económica; es decir la contracción del producto interno bruto de forma prolongada. Desde el 2007 se observó que Estados Unidos estaba en recesión; y según el presidente Barak Obama la economía de Estados Unidos seguirá contraída hasta el 2010 y puede ser peor si la crisis de relevo tecnológico, sobre producción ambiental, se traslada a las tarjetas de crédito y a las pensiones de jubilación, así como al cambio de la industria automotriz mundial.

El 13 de febrero de 2009, en el New York Times apareció la noticia de que los cincuenta (50) bancos mayores de la banca Estadounidense estaban quebrados, por lo cual el premio Nobel Stiglitz afirmó que se debía nacionalizar la banca, en contradicción con los postulados del sistema y modelo imperante; lo cual es importante realizando una lectura desde América Latina, donde se nacionalizó y privatizó la banca dos veces desde la década de los 80.

La dificultad está en que el deterioro económico continúa y los centenares de miles de millones de dólares inyectados en los bancos en Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania e Islandia no logran que regrese el crédito al consumo, ni a la producción, ni al comercio internacional, ni mucho menos a proyectos de desarrollo.

Alrededor de toda la problemática también se tejen numerosos escándalos financieros que han contribuido a desestabilizar la economía; el más significativo es la acusación al presidente de Bank of América de haber recibido dinero del Estado para la compra de Merrill Lynch, el banco de inversión, con información falsa, esto seguido por el escándalo Madoff de 50,000 millones de dólares y para completar el caso Stanford de casi 10,000 millones de dólares, dos pirámides financieras sin base y que afectan a mucha gente. Y nada qué decir de las pirámides de Colombia en cabeza de DMG a fines de noviembre del 2008, que dejó en la calle a cientos de colombianos que invirtieron su capital con la esperanza de conseguir la multiplicación rápida de sus dineros, ya que en el mercado financiero colombiano es imposible hacer crecer el dinero.

En el Perú nos acordamos del caso Manrique que fue una pirámide similar a la de Stanford, pero también están los casos vinculados al gobierno de Fujimori (Ugarteche, 2005). Tenemos en común todos los países que la justicia puede ser comprada porque todo tiene precio; pero hay una diferencia contundente en América Latina, y es que las denuncias por delitos de cuello blanco no tienen un buen resultado, mientras que en Estados Unidos los empresarios ricos y famosos van a parar a la cárcel.

Definitivamente la corrupción es una actitud común de todos los países puesto que la burla de la ley, la falta de ética y el atropello al otro están por encima de todo; la ley se hizo para violarla y se abusa del poder, la corrupción se encuentra en los actores, sean estos públicos o privados y en la relación que existe entre ellos.

En América Latina es necesario regular lo financiero, y el Estado debe supervisar el cumplimiento de normas, existe la necesidad de precisar un nuevo sistema que ayude a normalizar el proceso de la globalización y éste debe estar construido sobre bases de solidaridad; es evidente que el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial han fracasado, pues solo han funcionado con las grandes potencias y el capital. Deben existir controles democráticos sobre los organismos multilaterales.

Surge la necesidad de crear otro mundo para terminar de cambiar éste, así como la idea de un sistema financiero racional que tenga un enfoque global y para esto es necesario incorporar a todos los actores; países ricos, pobres, instituciones financieras internacionales y las Naciones Unidas. Es necesario contar con instituciones internacionales democráticas y comprometidas con el bienestar de los pueblos.

Hay que crear las condiciones para que los gobiernos de los países construyan un nuevo sistema financiero internacional, los organismos multilaterales deberán cumplir lo asignado por la comunidad internacional, el proceso político debe primar sobre la oferta y la demanda.

El nuevo sistema financiero debe basar su concepción en los derechos económicos, sociales y culturales, además de aminorar los impactos negativos del modelo capitalista, este nuevo sistema debe asegurar la protección de todos los actores siendo neutral y no favoreciendo a ninguno de los países.

La crisis económica mundial exige una mayor responsabilidad por parte de los gobiernos del mundo. El ajuste fiscal se debe dar a nivel global y es una realidad concreta que cada gobierno debe afrontar lo más pronto posible; en el caso colombiano, los desequilibrios fiscales tienen que ver con problemas colectivos y de intervencionismo estatal, por lo cual la corrección fiscal y el sostenimiento de la deuda pública dependen en gran medida de cómo se logre actuar sobre los factores institucionales y políticos más que con lo normativo.

El Estado tiene un rol importante en el mercado de los países y si éste es mal administrado y quedan abandonadas áreas enteras de la economía, es porque estamos en una crisis de relevo, de la cual saldremos solo con la consolidación de las nuevas tecnologías y del manejo ético del capital de la nación; se necesitan gobernantes comprometidos ética y políticamente con los diferentes países, gobernantes y organismos financieros que manejen el capital de la manera más idónea y transparente posible.

Las organizaciones sindicales que conforman el CSTA son: La CGT de Colombia; la CEDO-CLAT de Ecuador; la CATP y la ANP de Perú; CRISOL de Bolivia y de Venezuela, la CGT, CODESA Y ASI. Para la formación de los trabajadores andinos, tenemos el Instituto Andino de Estudios Sociales INANDES que es una seccional de la Universidad de los Trabajadores de América Latina UTAL.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Eliécer Ortega Camargo, Director del INANDES.