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ARGENTINA

Consideraciones sobre el reestablecimiento de algunas conquistas laborales derogadas durante la década neoliberal

Por Alfredo N. Atanasof (*)

Artículos provistos a Rebanadas por el Estudio Cuartango:

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 29/03/06.- En estos días trascendieron algunos cuestionamientos periodísticos ante la posible aprobación por parte de la Comisión de Legislación del Trabajo de proyectos legislativos, direccionados a suprimir el tope indemnizatorio del artículo 245 de la L.C.T. uno de ellos y el otro a reestablecer la prohibición de trabajar los días domingos.

Respecto de ambos temas, cabría recordar que "Si no se legisla explícitamente en favor de los débiles se esta legislando implícitamente para los poderosos", palabra más, palabra menos, con genial claridad Scalabrini Ortiz así definió, cual debía ser el rol del estado en cualquiera de sus tres poderes, para procurar compensar las diferencias existentes en el contexto social.

En la década del pensamiento único, no solo se incumplió el apotegma del gran pensador argentino, sino que se legisló explícitamente para los poderosos, acentuando la desprotección de uno de los sectores más débiles del entramado social, como es el de los asalariados.

Así las cosas, en esta nueva etapa de las políticas públicas que se inició luego de la crisis de diciembre del 2001, es hora de revertir la profundización de la desprotección de los trabajadores a que llevó la flexibilización laboral durante el auge de las políticas neoliberales y las reformas cuestionadas, solo persiguen ese objetivo.

En lo que a la eliminación del tope indemnizatorio se refiere, cabe puntualizar que el ello no hace más que receptar la jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia, que declaró inconstitucional el tope del artículo 245 de la LCT., y procedió a limitar dicho tope para evitar la confiscatoriedad del mismo, como así también que la indemnización por despido consagrada en el mismo, lo es en cumplimiento del mandato de protección contra el despido arbitrario que establece el artículo 14 bis de la Constitución Nacional.

Esa manda constitucional se efectiviza mediante un resarcimiento patrimonial que se cuantifica en función de la antigüedad del trabajador en la empresa y de su remuneración mensual, ecuación que se ve desvirtuada cuando se aplica el tope de tres salarios promedios de convenio, cuando se trata de trabajadores con remuneraciones muy elevadas, a los cuales, por aplicación del tope cuya anulación se persigue, se los estaría indemnizando con el equivalente a un mes o dos de su remuneración mensual, y con ello se desvirtuaría la garantía constitucional, ya que el resarcimiento sería insignificante con relación a su antigüedad y remuneración y el empleador compensaría el costo indemnizatorio con el importe uno o dos meses de la remuneración de los mismos, cualquiera fuera su antigüedad.

El reestablecimiento de la prohibición de trabajar los días domingos, esta orientado a reivindicar el descanso dominical, del cual paradojálmente, el 16 de septiembre del año pasado, se cumplió el centenario de la sanción de que la es considerada como la primera norma laboral argentina, al sancionarse la nº 4461 por la cual se estableció en forma obligatoria el descanso semanal los días domingo.

Ello, bueno es aclararlo, no implica que los trabajadores no se puedan desempeñar el día domingo, sino que el mismo les deberá ser resarcido con los recargos establecidos en la ley y otorgándoseles los descansos compensatorios correspondientes.

Es decir, que no se esta haciendo otra cosa, que dejar sin efecto la desregulación que se llevó a cabo, reestableciendo un grado de protección que se remonta a 100 años atrás y que fue logrado luego de titánicas luchas de los trabajadores de todo el mundo, cual son la jornada de 48 horas semanales y el descanso dominical.

(*) Diputado Nacional.
Gentileza del Estudio Cuartango.
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