Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
ARGENTINA

Media sanción en Diputados, al artículo 17 bis de la L.C.T., reestableciendo el originario artículo 19 de la Ley 20.744. Fortalecimiento en la LCT del principio protectorio en forma expresa

Por Oscar Antonio Cuartango, Gonzalo Cuartango y Juan Abel Mugni

Artículos provistos a Rebanadas por el Estudio Cuartango:

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 15/09/06.- El pasado 6 de setiembre del año en curso, la Cámara de Diputados dio media sanción al proyecto identificado con el Expediente 3724-D-2006, en el cual se trató y dio media sanción a una iniciativa del Diputado Héctor Recalde.

De esta manera, la Cámara baja, siguiendo el rumbo de las anteriores reformas en la materia en el cual se modificara el artículo 66 de la ley 20744 está desandando el nefasto camino que en materia laboral, como en tantas otras vinculadas a los derechos humanos, tomó nuestro país a partir del golpe militar de marzo de 1976, una de cuyas primeras reformas legislativas, la implementada por la ley 21.297.(1), estuvo dirigida precisamente a neutralizar las normas de la Ley de Contrato de Trabajo 20.744 en cuanto establecía cláusulas direccionadas a compensar la situación de desigualdad que generalmente se presenta en la relación de trabajo entre el empleado y su empleador, toda vez que generalmente, el primero compromete en la misma su proyecto de vida, en tanto que el segundo solo compromete parte de su patrimonial económico.

El mencionado proyecto de ley no hace otra cosa que reestablecer el texto originario pergeñado por Norberto Centeno, víctima del terrorismo de estado, al elaborar la primigenia Ley de Contrato de Trabajo que deviniera en la versión establecida en el entonces artículo 71 de la ley promulgada el número 20.744 con fecha 20 de septiembre de 1974 mediante decreto 886/74. y que fuera modificado por la regla estatal de la dictadura militar nº 21.297. La lógica del poder al servicio de una determinada política económica explican el sentido de la reforma legislativa regresiva introducida.

En tal sentido se operó una desregulación salvaje de la Ley de Contrato de Trabajo que fue complementada con la hibernación del derecho colectivo del trabajo, a través de la penalización del derecho de huelga, la suspensión de la negociación colectiva, la intervención de los sindicatos y un proceso de represión política que tuvo como principales destinatarios a los trabajadores y a los dirigentes sindicales. (2)

En efecto el artículo cuya incorporación se propone, no hace otra cosa que retornar a la buena senda transitada en el texto originario de la ley 20.744 en su artículo 19, del cual es trascripción textual, reestableciendo en forma expresa e indubitable en el texto legal, el principio doctrinario del direccionamiento protectorio de la parte más débil de la relación, con que deben ser interpretadas las normas regulatorias del contrato de trabajo.

Este principio protectorio se materializa de dos maneras. Por una parte utilizando la norma más favorable al trabajador, aplicando el principio protectorio en el espacio normativo y utilizando la norma que otorgue mejores condiciones al trabajador. Por otra parte la condición más beneficiosa, utilizando el principio en el tiempo e impidiendo un cambio normativo en perjuicio de los trabajadores. (3)

Ello es así, toda vez que como la establecieran en reiterados pronunciamientos jurisprudenciales, tanto los Tribunales Superiores de Provincia, como la Corte Suprema de la Nación, la igualdad ante la ley, equivalente en la vida cotidiana a la igualdad de trato, debe darse en igualdad de condiciones.

Esta "igualdad de condiciones" no existe en el ámbito laboral, por la diferencia de poder y de intereses que las partes tienen en juego en el desarrollo del contrato de trabajo.

Pacífica doctrina y jurisprudencia son coincidentes en que una persona física, por su sola condición de trabajador dependiente, se encuentra en una situación de minusvalía negocial respecto de su empleador, minusvalía que se remonta al inicio mismo de la relación laboral, se mantiene durante el desarrollo de la misma y se magnifica a veces después de su extinción, cuando el trabajador desocupado y que no consigue reinsertarse laboralmente, debe negociar el pago de las indemnizaciones y demás rubros derivados del distracto incausado, a extremo tal que en la mayoría de los casos, se ve compelido a efectuar importantes concesiones o a resignar derechos, en pro de acelerar la percepción que le permita subvenir a las necesidades alimentarías de su grupo familiar, más imperiosas.

La manera adecuada por lo tanto de superar estas desigualdades de hecho existentes es a través de las "desigualdades de derechos" consistente en generar una serie de institutos y principios interpretativos, como lo es el protectorio a tales efectos. En este margen el presente proyecto no hace más que convertir en letra expresa de la ley lo que la jurisprudencia se encargó hasta la fecha de hacer operativo en distintos pronunciamientos.

La situación que la doctrina laboral acertadamente denominó como "hipo suficiencia" del trabajador respecto de su empleador, fue el fundamento del denominado principio protectorio del Derecho del Trabajo, sirviendo de sustento a la innegable necesidad de que el Derecho Laboral, implementara presunciones que neutralizaran es denominada "hipo suficiencia" mediante diversas aplicaciones del principio protectorio en el texto legal.

En un principio en forma desordenada, inorgánica y muchas veces pretorianamente, se fueron abriendo paso, delineando y caracterizando en nuestro sistema jurídico los principios generales de nuestro derecho laboral, principios generales que fueron sabiamente receptados legislativamente en la ley 20.744 y que son precisamente los que dan solidez y autonomía a esta rama del derecho.

El Derecho del Trabajo, por lo tanto, parte de la premisa de la desigualdad real de condiciones e intenta a través de sus medios tuitivos de limitar el poder empresario frente al desamparo de la parte más débil, el trabajador.

Ya en el texto de los primeros artículos, se pone el énfasis en la preeminencia de "el hombre" como el elemento central del contrato de trabajo y a partir de ese posicionamiento humanista, en un plano inferior, aparece la contraprestación del trabajo humano como integrante de la contrapartida del débito laboral (artículo 4º de la L.C.T.).

Dicha concepción toma mas fuerza cuando a partir de los importantes pronunciamientos de nuestra Corte Suprema en el año 2004, el trabajador es considerado como "sujeto de preferente tutela constitucional". (4)

En esa inteligencia, el proyecto en consideración, en cuanto propicia el reestablecimiento de una norma que establece directrices o postulados que deben ser tenidos en cuenta por el intérprete al aplicar la normativa laboral, consolida el expreso reconocimiento de las desigualdades que se dan en el mundo del trabajo y resaltan la vigencia de la naturaleza protectoria del derecho del trabajo.

Ello es así, porque los principios que rigen en materia laboral, no son los principios generales del derecho, ni del derecho civil donde se presupone una "igualdad de partes contratantes" sino aquellos que basándose en la diferencia existente entre las partes del sinalagma, para compensar la misma, establecen pautas protectorias direccionadas a compensar o contrabalancear esa desigualdad que nos marca la realidad, haciendo así efectiva la garantía constitucional de una real y efectiva igualdad ante la ley, propia e inescindible de los principios del Constitucionalismo Social, y en abierta y franca contraposición con la igualdad abstracta, proclamada por los apóstoles del liberalismo económico y de la prescindencia del Estado en las relaciones interindividuales.

Estamos convencidos que con la aprobación del proyecto en cuestión, se estaría dando un pequeño paso en dirección a legislar para los más débiles, lo cual no es otra cosa que ir en camino de la justicia social, cumpliendo las mandas constitucionales como así también de los instrumentos internacionales que forman parte de nuestro ordenamiento jurídico y son por su contenido plenamente operativos y obligatorios, esperemos que rápidamente el Senado Nacional lo convierta en ley.

Notas:
(1) Mediante Ley 26088 (B.O. 24/04/2006).
(2) MEIK, Moisés y ZAS, Oscar, "Desregulación y Flexibilización Normativa de la protección en el ordenamiento laboral argentino"¸ Centro Editor de A. Latina- Clacso- OIT-, 1989.
(3) CAPON FILAS, Rodolfo. "Derecho del Trabajo", Librería Editorial Platense, Bs.As., 1998, Págs. 233 y sigu.
(4) CSJN, 21/9/04, "Aquino, Isacio c/ Cargo Servicios Industriales S.A. s/ accidentes ley 9688".
Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones