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Homenaje al bicentenario - Parte II

EL CABILDO DE BUENOS AIRES EN LOS DIAS DE LA DEFENSA 1 AL 7 DE JULIO DE 1807
Por Oscar J. C. Denovi (*)

Rebanadas de Realidad -Buenos Aires, 30/06/07.- En la madrugada del 2 de julio, la población de la ciudad vivió bajo la agitación provocada por el movimiento de tropas propias, las noticias llevadas por agentes del gobierno, o por vecinos, sobre el movimiento de las tropas enemigas, y los rumores que se originaban en la imaginación de algún vecino, que con su pesimismo u optimismo, hacía correr versiones que alarmaban a quienes recibían las versiones, o por el contrario provocaban la alegría de quienes querían ver la derrota de los atrevidos que pretendían apoderarse de esta parte del mundo.

También se debió proceder a buscar 70 bueyes para ir a desencajar la artillería que había quedado en el "Bajo de Bentura Marcó", y volvió de las afueras un batallón del Reg. de Patricios, porque el Alcalde de primer voto, Martín de Alzaga, que había concurrido a la Fortaleza para hablar con los jefes que en ella se encontraban, de dicha conversación concluyó que no se habían adoptado medidas adecuadas ante una eventual infiltración en la filas propias, y que la ciudad estaba indefensa. Por lo que envió oficio a Liniers para solicitar un refuerzo de tropas, que llegó en la presencia del Batallón de Patricios. "A horas de las doce se personaron en la Sala el Señor Alguacil mayor, y el comandante de la Partida celadora exponiendo estaban ya en la Plaza los setenta bueyes, y que marchavan para el lugar donde se halIava detenida la Artilleria: Los SS.res les apreciaron la actibidad en la diligencia, y les previnieron que con la misma continuasen la marcha. En esta hora trataron, conferenciaron, y convinieron, los SS.res en que el medio mas adequado para alcanzar la Victoria hera implorar la proteccion del Divino auxilio por la intersecion de nuestro glorioso Patron Señor San Martin: y en vista de ello despues de haver tomado las disposiciones conducentes a nuestra defensa, votaron hacer un Novenario con toda solemnidad a nuestro Santo Patron con asistencia de Cavildo y Vecindario….."

"Acordaron igualmente los SS,res que al amanecer se dirijan a Barracas los SS.res Rexidores Don Manuel Ortiz Basualdo, Don Juan Bautista de Ituarte, y el Cavallero Sindico Procurador general a recorrer el exercito, y examinar si ese le a provisto de todo lo necesario en orden a Viveres, facultandolos para que sin esperar nuevas ordenes, por que las circunstancias conducentes, a fin de que no se note escases en el exercito lo cual se fia a su acreditado Celo y conducta."

Al realizar esta misión los regidores, comprobaron que el ejército no había sido abastecido suficientemente, por lo que en las primeras horas de la mañana urgieron se remitiera lo necesario, y dispusieron los regidores del Cabildo que se hiciese pan fresco por parte de las panaderías, y que se requisase el ya hecho y se remitiera al ejército.

En esa mañana llega la noticia que ambos ejércitos se encuentran a la vista y se hallan evolucionando como para entrar en combate, más luego, una noticia recibida tiempo después señala que el ejército británico ha rehuido el combate, y se sospecha que ello es porque no le ha seguido la artillería, y que la propia por dicha causa u otra, se encuentra en superioridad.

Pero a las cuatro de la tarde se toma conocimiento por conducto del ayudante de Liniers, que los británicos valiéndose de maniobras y evoluciones de sus fuerzas, han engañado a las propias, y han cruzado el Riachuelo por el paso de Burgos, colocandose parte de ellas entre nuestro ejército y la ciudad. Es entonces, cuando Martín de Alzaga "que sorprendido con tan inesperada novedad, y tratando de evitar que el enemigo se haga de armas tomando posesion de la Artilleria colocada en las baterias, y poner la Ciudad en estado de defensa havia prevenido por uno de la Partida Zeladora al Sargento Velazquez encargado del Parque del Retiro que inmediatamente concentrase a la Plaza mayor los Cañones todos existentes en aquel lugar, y enterados Ss.res tubieron a vien la determinacion que á tomado el Señor Alcalde, por considerarla sumamente util, y necesaria en las actuales circunstancias. "

El sargento Velásquez cumple la misión encomendada por Alzaga, pero solo trae los cañones de menor calibre, informando que los de mayor, han sido clavados, por lo que es imposible trasladarlos. Alzaga entonces requiere que sean recogidos los cañones que estaban en el muelle y en la Residencia del Virrey. Así se procede, y en momentos en que los cañones son llevados a la Plaza Mayor, llegan voluntarios del ejército que se habían dispersado como consecuencia de las maniobras del ejercito enemigo, que informaron que se habían reagrupado en Miserere, donde se había presentado lucha, pero que el resultado de ella había sido adverso a nuestras fuerzas, provocándose una nueva dispersión en medio de la oscuridad y la confusión. Que nada se sabía del General Liniers, y de otros altos oficiales, que podían estar muertos, prisioneros o haber escapado con los otros dispersos." Que a consequencia de estas noticias infaustas, y advirtiendo la proximidad en que se halla el enemigo a distancia de poco mas de dos millas de la Plaza havia comisionado a Don Juan Gil para que sin perdida de momentos condugese a la Plaza las municiones que se pudieran del Parque del Retiro á que se prestó con la mayor eficacia; Que al mismo tiempo pasó aviso por Don Miguel Mansilla al Señor Coronel Don Cesar Balviani general de la primera Brigada existente en Barracas comunicandole lo acaecido, y haciendole entender que devia retirarse inmediatamente con su division a la Plaza para defender la Ciudad, la cual se hallaba en proximo inminente riesgo. y enterados los SS.res aprobaron las operaciones del señor Alcalde le dieron gracias por su actividad, celo y eficacia."

También disponen se retiren las municiones acopiadas en Retiro, se lleven a las casas capitulares, cuya distribución quedará a cargo del Guarda Se dispone que se retiren los víveres del Almacén General y todo se lleve a la al cuartel de Mignones, contiguo al Cabildo, quedando Don Miguel Jerónimo Garmendia con la responsabilidad de distribuirla entre las tropas. Los señores capitulares "Dispusieron que los Cañones trahidos a la Plaza se aboquen a las calles; y que el tercer Batallan de Patricios que guarnece a la Plaza se distribuya en abanzadas por las azoteas para impedir que el enemigo continue sus jornadas desde los Corrales de Miserere, y entre en la Ciudad.y determinaron por ultimo se formen trincheras en los lugares donde se coloquen los Cañones para cuia operacion comisionaron al Señor Don José Antonio Capdevila."

El Señor Coronel Don Francisco Javier Elio llega a la plaza y ratifica la dispersión sufrida por las tropas patriotas en Miserere, pero informa que los generales no han sido muertos ni prisioneros, sino que han salido de la ciudad. Este jefe con Alzaga ofician al Señor Balviani para que el cuerpo de Patricios estacionado en Barracas se retire a la ciudad para su defensa, y dispone que esa tropas se distribuyan en las azoteas de las calle convergentes a la Plaza para resistir el avance de las tropas enemigas. Asimismo, los capitulares bajo la dirección del Alcalde de Primer Voto disponen se iluminen las calles convergentes y transversales a la plaza, hasta la primera línea de trincheras avanzadas.

Se requiere la presencia del Fiel Ejecutor para que haga comparecer a los administradores de los corrales de abasto, para que reúnan y lleven el ganado a la Plaza Mayor para evitar que el enemigo impida el traslado. Se ordena que el ganado sea encerrado en el foso del fuerte, y allí mismo se proceda a la matanza y disección, para el ejercito y el pueblo, para que no falte que comer a quienes luchan y a quienes estan en la ciudad. Para ello se pide que el vecindario ceda los esclavos que tuviesen en sus casas, y con ellos también, refuercen las fuerzas distribuidas en las azoteas.

Por otra parte el comandante de la artillería Señor Don Francisco Agustini, que había llegado a la plaza no se lo encontraba por ningún lado de los que solía frecuentar. Como con las tropas de Patricios arribadas de Barracas había venido el Señor Juan Bautista Azopardo, que tenia el mando de la artillería de aquel cuerpo, se dispuso que tomara el mando de esa arma que defendería la ciudad.

Ha transcurrido todo el día 2 con estas novedades que surgen de los sucesivos Acuerdos del Cabildo y que se reflejan en las cortas citas intercaladas en el texto de este articulo, y al que se le agregan las horas de la madrugada del día 3 de Julio. Precisamente en la madrugada, ya casi al amanecer llegan noticias al Alcalde de Primer Voto que Linier se encuentra en la Chacrita del Real Colegio de San Carlos donde esta reuniendo la gente que se disperso en Miserere. En las primeras horas del día se presenta un parlamentario del enemigo que verbalmente hace conocer que el General del ejercito enemigo intima rendición de la ciudad, y que de no aceptarse dicha intimación, entrara en ella a sangre yu fuego. Se solicita que dicha intimación sea presentada por escrito y entonces el parlamentario se retira para volver tiempo después y el acta dice : "Buelve este con la intimacion por escrito que se recivió en la Sala Capitular, y traducida es del tenor siguiente: "Julio tres de mil ochocientos siete: Señor = El Capitan Roche del Reximiento Diez y Siete de Dragones a quien tube el honor de mandar a V. E. esta mañana me ha imformado que V. E. deseaba comunicase yo por escrito el particular de las condiciones: Y asi tengo que decir a V. E. que el Excelentisimo Señor Teniente General Juan Whitelock, me ha ordenado deseoso sinceramente de hevitar la innecesaria efusion de sangre humana, intime á V. E. que en el presente Estado de las cosas, de no proceder a mas, concederá algunas condiciones al pueblo de Buenos Ayres, deviengo fundar en las que siguen; Y posiblemente consentirá en alguna pequeña variacion que las haga mas favorables, sin alterar la estipulacion original fundamental. Primera Todos los subditos Ingleses detenidos en la America del Sur deveran ser entregados, y se pondran rehenes suficientes en poder de los Comandantes Ingleses hasta que lleguen á Buenos Ayres = Segunda: Quedaran prisioneros de Guerra todos los Oficiales militares, y soldados, y toda persona que tenga empleos Civiles dependientes del Govierno de Buenos Ayres. Tercera:

Que han de entregar en buen estado todos los cañones, pertrechos armas, y municiones. Quarta: Que ha de entregarse a los Comandantes Ingleses toda propiedad publica de qualquiera clase que sea. Quinta: Que se concede á los havitantes de Buenos Ayres el libre exercicio de la Religion Catolica Romana. Sexta: Que se asegurará, y respetará para sus dueños toda propiedad particular en tierra. Nuestra fuerza es tan considerable que creo que V. E. no podrá dudar del ultimo resultado y comfio en que V. E. me creera quando le aseguro que unicamente el deseo de evitar una escena tan horrorosa como es la que se presenta tomando un pueblo por asalto es el motivo que induce al General Whitelock a permitirme escriba de este modo."

Javier Elio a instancias de los Capitulares del Cabildo contesto de la siguiente manera: "Por comision del General Español Don Santiago Liniers contesto á. V. a la carta que por su Parlamentario le a remitido dirijida a intimar la rendicion de esta Capital; diciendole que nada que se dirija á rendir las armas hoira: Que tiene tropas bastantes, animosas, y mandadas por gefes llenos de deseo de morir por la defensa de la Patria; y que esta es la hora de manifestar su Patriotismo. (l. 285) Queda de V. su atento servidor Q. S. M. B. = Coronel"

A las nueve de la mañana se recibe oficio del General Liniers desde las Chacras de los Colegiales. Comunica la situación que tiene con quinientos hombres y once piezas de artillería y dos obuses, para los que no tiene munición. Pide a su vez el estado de situación de la Plaza de Buenos Aires, y : ", En fin espero los avisos de V. SS. para tomar la determinacion que halle mas oportuna al servicio del Rey, y de la Patria por la qual como siempre estoi pronto a derramar hasta la última gota de mi sangre. Nuestro Señor guarde á V. SS".

El Cabildo contestó: "Este Cavildo acaba de recivir el oficio de V. S. de hoi con la satisfaccion de verlo existente le corrobora la necesidad avisada con Mancil1a de que V. S. se venga sobre la Ciudad sin perder momentos, El Señor Balviani se retiró anoche con toda su gente, y tren el de la Residencia está retirado a la Plaza: Todas las bocas calles acestadas con Cañones de grueso calibre, y las azoteas guarnecidas de gente, lo mismo que el Retiro de los marineros, cuia bateria y diversos Cañones los clavaron anoche Dios guarde a V. S. muchos años. Sala Capitular de Buenos Ayres tres de Julio de mil ochocientos siete = :Martin de Alzaga = Estevan Villanueva = Manuel Mancilla = Antonio Piran = Manuel Ortiz de Basualdo = Miguel Fernandez de Aguero = Jose Antonio Capdevila = Juan Bautista de Ituarte = Martin de Monasterio = Señor General Don Santiago Liniers = Y se le despachó inmediatamente."

"Para proteger la retirada del Señor General juzgaron los SS.res ser indispensable que en la hora se ponga en estado de defensa el importante punto de la Plaza del Retiro remitiendose para el efecto tropas á aquel destino: Y acordaron que en el acto se pase a tratar sobre el asunto con los gefes; cuio resultado a sido haverse cometido el mando de aquel puesto al Capitan de Navio Don Juan Gutierrez de la Concha destinandose para su defensa las tropas de marina, y la compañia de Granaderos del Cuerpo de Galicia que han marchado inmediatamente a su destino para reforzar aquel punto que solo se hallava con una compañia de Patricios mandada anteriormente por el Señor Alcalde de primero Voto." Liniers llega a la Plaza Mayor sobre el mediodía acompañado por el Mayor General Bernardo Belasco "seguido de una grande comitiba de Voluntarios, y entre las Aclamaciones del Pueblo a quien exortaba a voces incitandolo a la defensa, y procurando animar el entusiasmo que manifestaba el vecindario armado desde las azoteas, y puntos que ocupaban. Pasa inmediatamente el Señor Alcalde de primer Voto a darle Cuenta de las disposiciones tomadas desde la noche de ayer, y del plan de defensa acordado: y regresa con encarecidas expresiones la complacencia que exponiendo haverlo aprobado todo el Señor General y recivia al observar cada vez mas, y mas la energia, actividad, celo, fidelidad, y Patriotismo de este Cavildo, y sus individuos, y el noble entusiasmo del Vecindario."

Durante todo el día se han escuchado los tiroteos de las guerrillas sin producirse ventajas apreciables por parte de ambos bandos. Por la noche viene Liniers al Cabildo reuniéndose con los cabildantes para discutir aspectos de la Defensa. Al amanecer del día cuatro, vecinos de los corrales de Misserere, y de la iglesia de la Piedad, denuncian que las tropas inglesas están cometiendo todo tipo de tropelías contra la población civil, no respetando ni siquiera anciano, mujeres o niños. Nada se puede hacer por el momento, como no sea difundir entre la tropa tal conducta, para que en ella se desarrolle odio hacia el enemigo.

"Se presenta nuevo Parlamentario; y como el Señor GeneTal no cesava de recorrer las calles defendidas, y Baterias de la Plaza lo recive en esta tomando el pliego que conducia; sube a la Sala Capitular, abre el pliego, y manda traducir el oficio que contenia, manifiesta a su contesto a este Cavildo que es del tenor siguiente = Segunda intimacion = Quartel General. Campo delante de Buenos Ayres a quatro de Julio de mil ochocientos, y siete Excelentisimo Señor: V. E. me hará la Justicia de atribuir a principios de humanidad unicamente la informacion que le doi, de haver efectuado la reunion de la colunna principal de mi exercito con las tropas, baxo del mando del Mayor General Lewison Gower. Sin duda Y. E. no ignora que otra columna espera mis ordenes dentro de poco mas de una legua de la Capital: Tengo varios refuerzos a bordo de los navios, y una esquadra pronta a sostener las operaciones que se adopten: deseo pues saver, si despues de esta comunicacion fiel V. E. persiste en la respuesta dada por la carta de hayer al Mayor General, quien tenia poderes para tratar con V. E. sobre esta materia. El portador el Capitan Witthingan tiene mis ordenes de entregarla y esperar media hora por la respuesta de V. E. si o no. B. L. M. de V. E. su &.a John Whitelock . Al General Liniers "

Liniers conferencia con los capitulares quienes convienen con el de dar una contundente respuesta a esta nueva intimación, que se asienta así:" Acabo de recivir' el Oficio de V. E. de fecha de hoi, sobre cuio particular tengo el honor de contestarle, que mientras tenga municiones, y exista el mismo espiritu que anima a toda esta guarnicion, y Vecindario, jamas admitiré propuesta alguna de entregar el puesto que me está confiado, mui persuadido que me sobran medios para resistir a todos los exfuerzos que V. E. haga para vencerme. Los derechos de la humanidad que reclama V. E. qualesquiera que sea la definicion de esta contienda, me parece que serán mas vien bulnerados por V. E. que es el agresor que por mi, que no pienso mas que en cumplir con lo que me prescrive mi honor, y el justo derecho de represalia Buenos Ayres quatro de Julio de mil ochocientos siete."

El consumo de municiones ha proseguido durante todo el día, muestra que las guerrillas han continuado, y las noticias dicen que el daño que se causa al enemigo es notable. Como consecuencia de la última intimación, se recomienda a las tropas redoblar los esfuerzos de atención y soportar la inclemencia de la intemperie. Se recomienda el inmediato uso de cohetes de advertencia si el enemigo acomete la primera línea.

La noche transcurre tranquila hasta las seis de la mañana del día cinco, en que el enemigo dispara desde la Plaza Lorea 21 cañonazos con bala de a ocho, que alcanzan las inmediaciones de la Plaza Mayor y uno de ellos entra por una ventana en la Sala Capitular sin herir a nadie, pero produciendo considerables destrozos. Desde la primera línea defensiva hacen señal que el enemigo acomete, pero los fuegos de artillería de la Fortaleza rechazan en primera instancia la acometida. Luego se generaliza la ofensiva enemiga por toda la ciudad. Se producen combates a diestra y siniestra y sobre la linea frontal que mira a Misserere. Cuando ha pasado un tiempo cercano a la hora de esta situación se ven llegar prisioneros ingleses a la Plaza Mayor. Llega la noticia que por haberse agotado las municiones, ha caído en manos enemigas el Retiro. Algunas dudas sobre la veracidad de tal revés - basado en que allí se encontraba el depósito de municiones originalmente - se disipa, cuando el capitán de Granaderos del Cuerpo de Gallegos Don Jacobo Varela llega a la Plaza después de abrirse paso a bayoneta calada con su gente y la de otros cuerpos, desde el Retiro, y confirma la inexistencia de más municiones en aquel lugar. Además el enemigo se ha apoderado del Monasterio de Monjas de Catalina y de Santo Domingo, el primero a ocho cuadras del Cabildo y el segundo a apenas tres. (1) Sin embargo, como consecuencia de las pérdidas enemigas, entre ellas de armas tomadas a los soldados heridos o muertos, son cuantiosas las cantidades de vecinos que vienen a solicitarlas al Cabildo, lugar donde se han remitido aquellas,…" y se le distribuyen sin mas orden que el que permitian tan estrechas circunstancias; se les presenta el ligero alimento de pan queso, y un poco de bevida de que havia acopio en la misma Sala para este caso, y salen todos enardecidos y dispuestos a morir ó vencer quedando muchos afligidos; y aun derramando lagrimas por no haverles alcanzado fusil en el reparto, que se hacia de los apresados. Sigue el fuego incesantemente haviendo los enemigos cometido la felonía de matar a los dos ayudantes del Señor General, Don Baltasar Unquera, y Don Manuel de Arze, y herido a otro Don José Antonio Pasos en circunstancias de ir a. parlamentar….."

Dado el estado de situación militar, ventajoso para las fuerzas patriotas, pues se había observado desde la torre del Cabildo correr soldados ingleses para tomar refugio en los lugares tomados por sus fuerzas, signo este que evidenciaba el paso a la defensiva de las fuerzas invasoras, se ordena que con artillería se concurra a atacar el Convento de Santo Domingo, y que la artillería de la Fortaleza apoye dicho ataque. Mientras esta orden se ejecuta, y vivo fuego de fusilería y artillería se desata al poco tiempo en la zona del Convento, Liniers es anoticiado que el número de prisioneros enemigos es de mil y que deben además contabilizarse ochenta oficiales. Se decide de común acuerdo con los capitulares librar oficio al General inglés, ofreciéndole bajo términos de rendición, el reembarco de los prisioneros tomados. Alzaga al ser consultado rechaza la proposición señalando que, estando en ventaja, debe exigirse la evacuación de Montevideo, de toda la Banda Oriental y del Río de la Plata, y reembarcando también los prisioneros tomados al General Beresford. Este es el punto que se vuelca en el oficio, que cuando culmina su redacción, se modifica con una Post -data, ya que, el General Craufurd se ha rendido con sus fuerzas en Santo Domingo. Hecho que se consigna en dicha posdata, ya que implica un aumento considerable de prisioneros, tanto oficiales como soldados. Era el atardecer del día seis, y se decide postergar para el día siguiente el envío del oficio a manos de un oficial inglés, pues se temía que en la oscuridad, la tropa enardecida por la muerte de los parlamentarios patriotas durante el día, tomase venganza sobre el emisario. Por la mañana del día siete partió este emisario, al mismo tiempo que recrudecía la lucha en los puntos aun ocupados por el enemigo, con grave pérdidas para ellos, salvo en principio, en la Residencia, (2) donde un contraataque a bayoneta calada hizo perder varios hombres y dos obuses, debiendo retroceder la fuerza patriota. Luego, de esas circunstancias se recibe oficio del general inglés, en el que se advierte no se ha enterado del contenido del oficio enviado por Liniers. Como en dicho oficio se propone una tregua, se le hace informar verbalmente a Witeloke que deberá contestar de la misma forma en el término de quince minutos, de lo contrario, sus fuerzas sufrirán las consecuencias de los actos de guerra que llevaran adelante las fuerzas propias.

Poco después se recibe la aceptación de la propuesta de Liniers, que finalmente llegó a manos del general invasor.

Notas:
(1) El Monasterio transformado en su casi integridad y demolido parcialmente para construir un estacionamiento al aire libre sobre el lado de la calle Reconquista, existe aún en la manzana comprendida por las actuales calles Viamonte, San Martín, Reconquista y Av. Córdoba. Santo Domingo se encuentra entre Av. Belgrano, Defensa, Venezuela y pasaje 5 de Julio.
(2) Ubicada en la esquina de las actuales calles Perú, y Av. Belgrano, era la casa de la mujer del Virrey del Pino, que al retiro de este se quedó en Buenos Aires. Su hija se caso con Bernardino Gonzalez Rivadavia, matrimonio que vivió también en dicha casa.
h) paginas 595 a 624 del libro "Acuerdos del extinguido Cabildo de la Ciudad de Buenos Aires, Editado por el Archivo General de la Nación, pag 278 hasta el fin del libro original, Libro LXI (Libro de Actas del Cabildo de Buenos Aires llevado por el Escribano de dicho Cuerpo). Esta extensa acta fue resumida por el autor de este artículo.
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El presente artículo fue publicado en el Periódico "El Tradicional" Nro 77 pag.10 y 11 y se edita en Rebanadas por gentileza del autor.
(*) Politólogo; titular de Historia Política Argentina en la Universidad Católica de La Plata, en la carrera de Ciencia Política de la subsede de la ciudad de San Martín. Académico de Número del Instituto Nacional de Investigaciones Históricas Juan Manuel de Rosas, de donde es Miembro de la Comisión Directiva.
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