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Crisis en Honduras debe resolverse de manera pacífica y conforme a la ley

Por Stephen Kaufman, Redactor

Informaciones del Departamento de Estado editadas en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - America.gov, Washington, 29/06/09.- La tensión política en Honduras se tiene que resolver por medios pacíficos y respetando las normas democráticas, dijo el presidente Obama al manifestar su profunda preocupación por el arresto y la expulsión del presidente hondureño José Manuel Zelaya Rosales, ocurrido el 28 de junio.

En una declaración difundida el 28 de junio Obama pidió a todos los actores políticos y sociales de Honduras "a respetar las normas democráticas y los principios de la Carta Democrática Interamericana".

El presidente agregó que cualquier tensión y disputas que existan "tienen que ser resueltas "pacíficamente a través del diálogo, sin ninguna interferencia externa".

Las fuerzas armadas militares de Honduras retiraron por la fuerza a Zelaya del palacio presidencial el 28 de junio y lo expulsaron a Costa Rica, antes del comienzo de una encuesta que había convocado para el 28 de junio en busca de apoyo popular para un segundo mandato, a pesar de la orden del Tribunal Supremo de Honduras que se oponía. De acuerdo a la Constitución de Honduras, el presidente sólo puede ejercer un mandato. El Congreso también votó el 28 de junio en favor de destituir al presidente Zelaya de su cargo por violar la constitución repetidamente y por su desconsideración de otras instituciones del gobierno.

La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton declaró el 29 de junio que para Estados Unidos era una "prioridad inmediata" la restauración plena del orden democrático y constitucional en Honduras.

Estos acontecimientos ponen a prueba la capacidad de la región "para apoyar y defender la democracia y el orden constitucional", aseveró Clinton.

Estados Unidos se halla en consultas con sus socios en la Organización de Estados Americanos (OEA) para "redactar un consenso tajante" que condene la detención y expulsión del presidente Zelaya y pida la "restauración del orden democrático en el país", dijo.

La administración Obama también seguirá trabajando con los demás países de la región para facilitar el diálogo entre las partes en Honduras, para restaurar la confianza en las instituciones democráticas del país y para asegurarse que el país "avance satisfactoriamente" hacia las elecciones presidenciales previstas para noviembre.

"A medida que avanzamos, todas las partes tienen la responsabilidad de resolver los problemas subyacentes que condujeron a los acontecimientos ocurridos ayer, de manera que favorezca a la democracia y el estado de derecho en Honduras", agregó Clinton.

La secretaria afirmó que la situación "ha evolucionado hacia un golpe de Estado", pero señaló que Estados Unidos se está reservando la determinación legal oficial sobre lo hechos ocurridos. Conforme las leyes de Estados Unidos, no se puede dar ninguna ayuda bilateral, que no sea la destinada para promover la democracia, en un país cuyo líder electo haya sido derrocado por un golpe militar.

Añadió que Estados Unidos, que aporta ayuda a Honduras por medio de diversos programas, entre ellos la Cuenta del Desafío del Milenio, está observando la situación y analizando sus implicaciones.

"Gran parte de nuestra ayuda está sujeta la integridad del sistema democrático", declaró Clinton. El retorno al estado de derecho y la restauración del orden constitucional "en breve sería un buen resultado".

La secretaria dijo que "todas las partes" en Honduras "tienen que tomar distancia y examinar cómo se supone que han de funcionar las instituciones en su democracia".

También comentó que la respuesta inicial de la OEA a la situación ha reiterado el apoyo de la organización a los principios de la democracia y el orden constitucional.

El 28 de junio el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, advirtió a las autoridades hondureñas que enfrentaban "el aislamiento internacional", de acuerdo con la Carta Democrática Interamericana, que determina que la interrupción inconstitucional del orden democrático constituye "un obstáculo insuperable a la participación de ese gobierno" en la OEA.

El Consejo Permanente de la OEA aprobó también una resolución el 28 de junio que condena "vehemente" a la expulsión y detención de Zelaya y que exige su "retorno inmediato, seguro e incondicional".

La resolución determinó que "ningún gobierno que surja de esta interrupción inconstitucional será reconocido", y pidió que se convocara una reunión extraordinaria de la asamblea general en su sede en Washington, el 30 de junio, para examinar la crisis.

En una teleconferencia realizada el 28 de junio, un alto funcionario del Departamento de Estado dijo a los periodistas que Estados Unidos considera al presidente Zelaya como "el presidente constitucional de Honduras" y pidió por su inmediato retorno.

El funcionario agregó que en semanas recientes Estados Unidos y otros países de la región han estado trabajando para resolver las causas subyacentes del conflicto y de la polarización política en Honduras, especialmente "para facilitar el diálogo entre instituciones en pugna", en un intento por lograr una resolución democrática a las diferencias que respete el orden constitucional del país.

Si bien Estados Unidos considera la destitución forzada de Zelaya un acto "extra constitucional", dice que la consulta que había propuesto el presidente para ampliar su mandato "es un asunto interno de Honduras" que han de resolver las instituciones del país, aseveró el funcionario.

  • La declaración del presidente Obama:
  • La declaración de la secretaria Clinton: