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Clinton y Arias hacen llamado a la calma y a conversaciones entre líderes hondureños

Por Merle David Kellerhals Jr. Staff Writer

Informaciones del Departamento de Estado editadas en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - America.gov, Washington, 22/09/09.- Este es el momento para que el presidente hondureño Manuel Zelaya y los líderes del régimen de facto en Honduras lleguen a un acuerdo para beneficio del pueblo hondureño, dijo la secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton, en declaraciones que hizo el 21 de septiembre.

"Solamente queremos ver que este asunto se resuelva pacíficamente, con el entendimiento de que el resto del mandato del presidente Zelaya sea respetado, que las elecciones sigan adelante y de que habrá una transferencia pacífica del poder", dijo Clinton en una rueda de prensa.

"Me parece que todos saben cuáles deben ser los fundamentos. Se trata solo de una cuestión de persuadir y convencer y de utilizar los mejores esfuerzos para hacer que ambos lados lleguen a ese punto", agregó.

Clinton se reunió en Nueva York con Oscar Arias, presidente de Costa Rica, y con Bruno Stagno Ugarte, ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica, antes del comienzo del debate general en Naciones Unidas, a finales de esta semana.

Ahora que Zelaya ha regresado a Honduras, dijo Arias, pueden comenzar las conversaciones entre los dos grupos. Arias ayudó a negociar el Acuerdo de San José, cuyo propósito es restaurar a Zelaya en la presidencia, impulsar las elecciones presidenciales y mantener y restaurar el orden democrático.

"Me parece que esta es la mejor oportunidad, el mejor momento, ahora que Zelaya está de regreso en su país, para firmar el Acuerdo de San José", declaró Arias.

Zelaya regresó a Tegucigalpa, la capital de Honduras, el 21 de septiembre. Está alojado en la Embajada de Brasil para evitar su posible arresto por parte del gobierno de facto, que había amenazado con detenerlo si regresaba al país. Zelaya ha solicitado una reunión con el presidente interino Roberto Micheletti y con los líderes del gobierno de facto. El gobierno impuso un toque de queda de 26 horas en la capital, cerró sin definir plazos el aeropuerto a todos los vuelos, y estableció puestos de control en las carreteras que conducen a la ciudad.

Clinton reveló que Estados Unidos había comunicado sus expectativas, de que habrá orden y ninguna provocación por ninguno de los lados. "Este es el momento para que ambos lados traten de logar un acuerdo que beneficie al pueblo de Honduras", dijo. "Lo importante es que ahora inicien el diálogo".

De conformidad con el Acuerdo de San José, moderado por Arias, Zelaya sería reinstituido en el cargo para el resto de su mandato, que concluye en enero de 2010, con poderes limitados; se emitiría una amnistía general por delitos cometidos antes y después del 28 de junio, cuando Zelaya fue expulsado por el ejército; se formaría un gobierno de unidad y reconciliación nacionales; se levantarían las sanciones económicas internacionales; se celebrarían elecciones generales y las fuerzas armadas hondureñas serían puestas bajo la autoridad de la comisión electoral nacional un mes antes de las elecciones. Las elecciones presidenciales y legislativas están programadas actualmente para el 29 de noviembre.

Las Naciones Unidas, la OEA, la Unión Europea y la comunidad internacional han instado a que se acepte el acuerdo moderado por Arias, ganador del premio Nobel de la Paz.

José Miguel Insulza, secretario general de la OEA, pidió calma e instó a las autoridades hondureñas a no violar el recinto donde se encuentra la misión diplomática de Brasil. El gobierno brasileño y la OEA afirmaron que no tuvieron participación alguna en el retorno de Zelaya a Tegucigalpa.

Zelaya, que fue elegido democráticamente en el año 2006, fue derrocado el 28 de junio y transportado en avión a Costa Rica por militares hondureños. Estados Unidos, que es miembro de la OEA, votó el 4 de julio con el resto de la organización, 33 votos a favor y cero en contra, a favor de suspender a Honduras de la organización.

Estados Unidos suspendió la ayuda no humanitaria a Honduras hasta que el proceso de mediación haya concluido y se resuelvan todos los temas decisivos.