Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
SINDICATO DEL PERSONAL DE DRAGADO Y BALIZAMIENTO (SIPEDYB) - ARGENTINA

"Somos la Patria, ¡Viva la soja!"

Por Juan Carlos Schmid, Secretario General del SIPEDYB y Secretario de Capacitación y Formación Profesional de la CGT

Informaciones del SIPEDYB editadas en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - SIPEDYB, Buenos Aires, 07/08/09.- El espíritu que emanaba en las instalaciones de la Sociedad Rural Argentina era diáfano como el sol que alumbraba ese domingo, más allá del olor ácido y picante que desde los galpones, los potreros y el palco invadía los alrededores, y televisión mediante, el país todo.

La algarabía desembozada mezclaba los gritos eufóricos de "somos la patria" con la satisfacción del inconciente rumiando la evolución de los precios de la soja en el mercado internacional, por entonces a 426 dólares la tonelada.

El clima era ideal y la oportunidad esperada, pasadas las elecciones del 28 de junio, era previsible escuchar discursos salpicados del ideario noventista, invocaciones a la pobreza de los argentinos y saboreando la revancha en la jeta de uno de los Pereyra Iraola.

En el escenario telúrico del "somos la Patria" bien podía haber resonado con el eco de clarines el grito de la tribuna: "libertad o barbarie kirchnerista" porque las condiciones estaban maduras para las evocaciones de la épica nacional.

Sin embargo, creemos que la realidad a ras de la tierra es más sencilla que los montajes bucólicos de los dirigentes ruralistas.

Quién de nosotros no ha disfrutado con las destrezas del caballo criollo y su jinete, o del despliegue majestuoso de la caballería de la Escuadra Azul, o del lento andar de un gran campeón de pelo lustroso y cepillado para tal evento de negocios.

Pero, ¿quiénes participan y benefician de la producción y negocio del agro pampeano?, póngale la firma que no ha de ser para quienes asistimos como espectadores a las ferias rurales, o viajamos hora tras hora por cualquier ruta de la pampa húmeda, o trabajamos turnos continuos en las actividades portuarias.

¿Acaso los trabajadores rurales participan de la fiesta sojera?

Quienes son y de donde vienen estos señores de voz impostada, cabellos lustrosos y cepillados, y atuendo con impronta gaucha, como usar chambergos aludos, ponchos de vicuña, botas media caña o alpargatas de carpincho.

Algunos pocos son los históricos apropiadores de las tierras usurpadas al indio durante los siglos XVII, XVIII y XIX. Son los portadores de doble apellido que señalan lugares, calles y plazas de las ciudades argentinas. Muchos tienen estatuas de negro bronce.

Pero estas gentes no trabajan los campos, un buen administrador y algunos puesteros bastan para atender la producción ganadera. Sino como en la agricultura, alquilan los campos a los productores de soja (ambas actividades generan escasa mano de obra). En pocas palabras, de la vieja oligarquía terrateniente apenas quedan algunos viejos padres rentistas e hijos abogados o contadores.

Los ahora "pools de siembra", conformaron grupos financieros que fueron constituidos en gran medida por productores que alquilaron campos a los medianos y pequeños productores (entre estos últimos debemos recordar las 100 mil familias endeudadas, despojadas y expulsadas de sus tierras en la década de los noventa).

De esta manera la "gente del campo", antes enfrentada como en el "Grito de Alcorta" a principios del siglo XX, pasaron a ser socios o aliados, al compartir intereses económicos comunes.

Quizá por eso, en la feria rural también vemos señores de bombacha y campera, zapatos italianos y un solo apellido.

En resumen, la polémica en torno a las retenciones a las exportaciones de soja es un asunto de plata. La puja es quién se queda con los 15.000 millones de dólares de las retenciones: pueblo y gobierno o patronales del campo. La falta de gestión y estrategia dejó cercada la posibilidad de discutir en otro plano para desarmar la ofensiva rural; otra sería la cuestión si en lugar de polemizar la renta se hubiera puesto en agenda la matriz de un modelo productivo donde el campo es una parte del todo.

"Capaz que la reclaman para que el Estado no la mal-gaste y entonces se pueda hacer algo con la pobreza" dijo un paisano distraído y pobre de pilchas, mientras acomodaba el apero sobre un alazán malacara.

Por eso los trabajadores tenemos sobrados motivos para sospechar que la plata de las retenciones en disputa pueda terminar en la tesorería de las 600 empresas sojeras y aceiteras.

Nos preguntamos porqué habría de ser de otra manera, si en tiempos del ministro Alfredo Martínez de Hoz, los que sobreexplotaban a los asalariados, perseguían la actividad sindical, evadían impuestos, contrabandeaban producción al exterior, instalaban puertos privados violando leyes vigentes, contribuían a la destrucción de la marina mercante y la flota fluvial, de la junta nacional de granos y su similar de la carne, jaqueaban la banca nacional y hasta eliminaron el ente asegurador, eran quienes formaban las mismas empresas u otras iguales, antes conocidas como la "patria contratista" y hoy como la "patria sojera".

¿Les alcanzará a estos señores con vivar a la Patria y evocar algunos próceres republicanos de los albores de la nación para borrar tanta ignominia, tanta mentira, tanta sangre derramada?

En esta línea de razonamiento podemos decir cuán calculado y oportuno fue el conclave de la "Fundación Libertad" en la ciudad de Rosario en 2008, cuando señores como Vargas Llosa, el mexicano Fox, Macri y López Murphi, el español Aznar y la derecha latinoamericana más graneada, reflexionaba y recomendaba acerca de los peligros que encarnaban para la libertad y la democracia los gobiernos "populistas" de Chávez, Evo Morales y Cristina Kirchner…

Bajo ese clima, las patronales ruralistas incluyendo la Federación Agraria arremetían de hecho contra el gobierno legítimo elegido en elecciones por la mayoría del electorado, con claras intenciones destituyentes y ratificadas tiempo después en boca de los propios dirigentes.

El desgaste que ocasionaron los piquetes en las rutas y el terrorismo mediático los obligó a un cambio de estrategia, trastocando las voces alarmistas en una campaña política a favor de la oposición. Surgen De Narváez y Reuteman como emergentes de la etapa y Macri con la imagen deteriorada que por mala gestión redundó en pérdida de votos.

El terreno en disputa es ahora el Congreso y el horizonte de la resolución del conflicto, las elecciones de 2011.

Pudo ser como el golpe en Honduras, o como Bolivia, o como cualquier país donde los pueblos ceden la representación de sus intereses a las "fórmulas" de los poderosos de turno.

Por estos lugares Marcos Aguinis promueve una fundación que actuará como usina de pensamiento de la derecha vernácula; "Aurora" se llama, y cualquier referencia histórica con las publicaciones anarquistas de principios de siglo es una broma del destino.

Broma del destino que reaparece cuando el modelo neo-liberal de los `90 -esgrimido como paradigma por los opositores al gobierno- cae a pedazos en los países centrales.

En nuestro país el ciclo económico puesto en marcha en el 2003 posiblemente llegó a la ultima frontera; los grupos de poder se reacomodan, pero el pueblo ¿deberá retroceder y volver al pasado, hacia atrás en los derechos sociales?

La revisión del modelo implica la búsqueda de un modelo productivo integral con políticas adecuadas para la agricultura y la industria, con el desafío de doblegar los efectos de la pobreza remanente del pasado.

De ser un apéndice de Inglaterra y el granero del mundo en el primer centenario, se actualiza la disyuntiva entre ser un país exportador de materias primas y forrajes o alcanzar un modelo soberano, en el que la historia y la memoria nutran nuevas instancias que nos permitan una sociedad donde la justicia social y la distribución de la riqueza no sean temas a debatir, sino de objetivo permanente.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Ana Virginia Liberal, Secretaría del SIPEDYB.