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ESCUELA NACIONAL SINDICAL (ENS) - COLOMBIA

El TLC con Canadá corre igual suerte que TLC con E.U.

Crónica del traspié del TLC en el parlamento canadiense. En septiembre volvería a la agenda legislativa.

Artículos de la ENS editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - ENS, Medellín, 09/06/09.- Un escenario difícil le espera al presidente Álvaro Uribe en la visita que hoy inició al Canadá, donde una de sus misiones será interceder a favor de la aprobación del TLC con este país, el cual sufrió un serio traspié en el debate que se realizó la última semana de mayo en el Parlamento canadiense, donde, inesperadamente, no tuvo los votos necesarios para ser aprobado, y por lo mismo quedó metido (al menos por ahora) en el "congelador", cuando aparentemente era un tratado que tenía el camino despejado.

Y se "congeló" por las mismas razones que el TLC con Estados Unidos: la presión de movimientos sociales y sindicales canadienses y colombianos ante los tres partidos políticos de oposición de Canadá, a los que también se sumaron algunos miembros destacados del Partido Liberal, mayoritario en el parlamento.

En efecto, en el mencionado debate el gobierno colombiano fue blanco de un verdadero "vendaval" de críticas, lo que obligó al Partido Conservador del Primer Ministro Stephen Harper, aliado del TLC con Colombia, a retirar el proyecto de la agenda legislativa, pues no tuvo los suficientes votos para su aprobación. De tal suerte que, de no ocurrir nada extraordinario hasta el 19 de junio, día en que termina el actual periodo legislativo, el texto no podría volver a entrar en el debate parlamentario sino en el otoño de este año (septiembre-noviembre).

Vendaval de críticas

Según el testimonio de Yéssica Hoyos, hija de Darío Hoyos (uno de los tantos sindicalista asesinados en Colombia), quien integró la delegación colombiana que hizo lobby en los pasillos del parlamento canadiense en contra del TLC, todos los escándalos que rodean al gobierno de Uribe Vélez fueron ventilados en el debate, no sólo por parte de los congresistas que desde el principio se han opuesto al TLC, sino también de quienes antes lo habían apoyado.

Temas relacionados con los derechos humanos, la situación laboral, la violencia antisindical, entre otros, salieron a relucir en el debate. Serge Cardin, del Bloque Quebequense, partido minoritario cuya oposición contra el TLC con Colombia es la más férrea en el parlamento, refiriéndose al caso del DAS resaltó que "destacados críticos del gobierno estuvieron bajo vigilancia electrónica, incluso jueces que han condenado a paramilitares y narcotraficantes con posibles vínculos con el gobierno. Además del pisoteo a los derechos humanos, el gobierno de Uribe también hace caso omiso a los derechos democráticos... Colombia es la peor catástrofe en el hemisferio en términos de derechos humanos", dijo, al tiempo que pidió rechazar el TLC. "Creo que esta es una cuestión de dignidad humana", concluyó.

Incluso el escándalo protagonizado por los hijos del Presidente Uribe fue también tema debatido. Fue mencionado por el parlamentario del Nuevo Partido Demócrata, Peter Julian, para quien "no existe ni una sola respetable organización de derechos humanos que apoye la línea del gobierno".

Pero lo más significativo fueron los cuestionamientos provenientes del Partido Liberal, que en un principio había manifestado su apoyo al tratado, y cuyos votos son claves para su aprobación. Scott Brison, principal vocero de este partido en el Comité de Comercio, manifestó estar "preocupado por la sugerencia de que el presidente Uribe puede solicitar una enmienda constitucional sin precedentes para garantizar un tercer mandato consecutivo", y agregó que "exigirá respuestas al gobierno colombiano, antes de estar dispuestos a apoyar el TLC", refiriéndose al tema de derechos humanos.

Por su parte la parlamentaria María Minna, bastante influyente en el Partido Liberal, se refirió específicamente al caso de los desplazados en Colombia: "Esto está ocurriendo en las zonas que son ricas en cultivos, ricas en minerales y ricas en petróleo y gas. ¿Qué significa eso?, que las compañías canadienses están explorando en estos terrenos, donde las personas han sido obligadas a abandonar sus tierras y, a veces, han sido asesinadas". Minna también abordó el tema de los "falsos positivos", sobre el cual manifestó: "El Presidente Uribe inicialmente había apoyado a los militares diciendo que nada de esto era cierto; ha negado que la situación existía, y sólo actuó cuando fue presionado por Estados Unidos".

Ante la avalancha de acusaciones, la defensa de los parlamentarios conservadores fue, si se quiere, peor que la crítica, porque éstos demostraron un absoluto desconocimiento del país. Por ejemplo, el parlamentario conservador Ron Cannan dijo que cuando estuvo en Colombia vio grandes avances, especialmente en Bogotá. "Es una ciudad muy progresista, con una universidad. Tienen la esperanza de aprender de países como Canadá", señaló.

Ante tal situación, y al no contar con las mayorías necesarias para aprobar el proyecto, el Partido Liberal -a través de María Minna- le pidió al gobierno retirar el proyecto de ley y, al menos, tomar en cuenta las recomendaciones formuladas por la comisión permanente para hacer una evaluación de los derechos humanos. Petición que fue acogida por los conservadores, quienes no presentaron el proyecto en la agenda legislativa del 26, 27 y 28 de mayo. "El Primer Ministro Harper definió que su supervivencia política es más valiosa que el TLC con Colombia", declararon organizaciones canadienses.

El martes 26 de mayo tuvo lugar la sesión del Comité de Comercio para tratar el texto del TCL con Perú, pero lo mismo no sucedió con el TCL con Colombia, programado para el 28n de mayo. Este fue cancelado al no hacerse presentes Luis Guillermo Plata, Ministro de Comercio de Colombia, y la directora de Unidad de Derechos Humanos de la Fiscalía General de la Nación, quienes ese día estaban en Ottawa. Tal ausencia resultó inexplicable toda vez que el principal motivo de su viaje a Canadá era presentarse ante dicho comité.

El lobby de organizaciones sindicales

Los movimientos sociales y sindicales canadienses que han trabajado conjuntamente con los colombianos para presionar al parlamento a rechazar el TLC, son: el Consejo Laboral Canadiense, La Chiva, Mingas, SOS Colombia, el Consejo Canadiense para la Cooperación Internacional - Grupo de Política sobre las Américas, el Consejo de Canadienses y Fronteras Comunes de Canadá.

Por parte de Colombia, ha sido importante la posición mancomunada que, en contra del TLC con Canadá, han fijado las tres centrales sindicales: CGT, CUT y CTC, que desde el mes de enero de este año suscribieron un documento que hicieron llegar al Parlamento canadiense, en el que, entre otros argumentos, señalan:

"Los impactos políticos, económicos, sociales, culturales, éticos y medio ambientales, serían catastróficos para una nación que, como Colombia, no se encuentra preparada para una apertura de su mercado interno, por su atraso en materia económica, por la escasa capacidad de consumo de su población, por la debilidad manifiesta de su sector agropecuario; pero fundamentalmente por las gigantescas asimetrías con la economía canadiense".

Y sobre la violación de los derechos humanos y sindicales que prevalecen en Colombia, la cual ha sido denunciada internacionalmente en el escenario de la OIT, así como en otros foros, "difícilmente podrá ser enfrentada en sus raíces más profundas con el pago de multas de un Gobierno que, como el de Colombia, no ha mostrado ninguna voluntad política para encarar dicha situación y comprometerse con el fin de la violencia contra sus ciudadanos, los sindicatos y sus dirigentes".

También por Colombia la gestión de convencimiento al parlamento canadiense para que se abstenga de aprobar el TLC, la ha cumplido la organización Recalca, que congrega a 50 de las organizaciones sociales y sindicales más importantes del país, y ha liderado y coordinado las estrategias de educación, divulgación y movilización frente a los Tratados de Libre Comercio que impulsa el gobierno nacional.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de Héctor Vásquez Fernández, Coordinador Fortalecimiento Sindical de la Escuela Nacional Sindical.