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Balance del paro de los corteros, un año después

Mañana martes, 15 de septiembre, se cumple un año de un paro considerado emblemático en la reciente historia del país: el paro que durante 57 días protagonizaron cerca de diez mil corteros de caña en 8 ingenios del Valle del Cauca, hecho que en horas de la tarde los sindicatos de corteros y otras organizaciones sindicales y sociales conmemoran con una marcha por las principales calles de Cali.
Un año después cabe hacerse estas preguntas: ¿cuál es la situación de los corteros? ¿Lo que consiguieron con el paro cómo mejoró su nivel de vida? ¿Hoy están mejor organizados que antes? ¿Los ingenios azucareros sí han cumplido los acuerdos pactados? ¿Cuáles son ahora las dificultades más apremiantes que enfrentan?
Para responder a estos y otros interrogantes, la Agencia de Información Laboral de la ENS reunió a varios dirigentes de Sinalcorteros y Sinaltrainal, los dos sindicatos que agremian a los corteros del Valle del Cauca. Se anexa los principales apartes de lo que se conversó en mesa redonda.

Artículos de la ENS editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - ENS, Medellín, 14/09/09.- La Agencia de Información Laboral de la ENS reunió a varios dirigentes de Sinalcorteros: Daniel Aguirre, Secretario General del sindicato y cortero de Incauca; Luis Asprilla, del Ingenio Mayagüez; Alfonso Viáfara, del Ingenio Castilla; y Adolfo Tigreros, quien por parte de la CUT asesoró a los corteros durante las negociaciones. A continuación los apartes más importantes de la conversación con ellos, y al final, en recuadro con el punto de vista de Fabio Olaya, directivo de Sinaltrainal, el otro sindicato que agremia a los corteros del Valle del Cauca.

Los principales logros del paro

Para empezar, y antes de detallar los avances de orden laboral logrados por los corteros, hay que destacar un logro de orden simbólico, no menos importante: ganaron visibilidad, dignidad y reconocimiento social. Así lo expresa Luis Asprilla: "Hoy en día, en el medio donde nosotros nos desenvolvemos, el cortero es un personaje al que se mira con admiración y respeto. Anteriormente no era así, era un excluido, un marginado, un trabajador de segunda categoría. Todo eso cambió después del paro".

En consecuencia, ahora también tienen una nueva actitud en la defensa de sus derechos frente a los empresarios, como lo expresa Adolfo Tigreros: "Los corteros le perdieron el miedo al patrón. Cuando sienten que por cualquier motivo les están lesionando sus derechos, ahí mismo reaccionan y paran actividades hasta que vengan los inspectores a solucionar los impasses. Este año ha habido varios paros por eso, todos de corta duración, de horas". Y esos paros tienen que ver con aspectos como la insatisfacción por el peso de la caña, lotes con mucho rastrojo o demasiada piedra, caña muy seca o demasiada biche, etc.

Ya en el plano de las conquistas laborales, si bien los corteros no lograron que se eliminaran las cooperativas de trabajo asociado como forma de contratación en los ingenios (punto central de su movimiento), sí lograron importantes acuerdos en 17 de los 20 puntos de su pliego de peticiones, los cuales quedaron firmados en los ingenios Cauca, Castilla, Mayagüez, Providencia, María Luisa, Manuelita, Tumaco y Pichichí. En los otros 5 ingenios, donde no hubo paro: Cabaña, Lucerna, Riopaila, Risaralda y Carmela, no se firmaron acuerdos pero los empresarios acogieron la mayoría de los puntos de la negociación.

En opinión de Adolfo Tigreros, el mayor logro político del paro es haber logrado que relación contractual entre los ingenios y las cooperativas de los corteros, no se rija por la oferta mercantil, como lo dicta el régimen cooperativo, sino por los acuerdos que se firmaron en la mesa de negociación. En otras palabras, tales negociaciones fueron lo más parecido a una convención colectiva, pese a que las cooperativas están excluidas, por ley, del derecho a negociar colectivamente sus pliegos de peticiones.

A este respeto, cabe destacar que Sinaltrainal logró, mediante queja elevada al Comité de Libertad Sindical de la OIT, que en junio de este año este Comité le hiciera al gobierno colombiano la recomendación de permitir que los corteros afiliados a Sinaltrainal negocien convención colectiva con los ingenios, así no sean trabajadores directos sino asociados de cooperativas, hecho que crearía un precedente trascendental en las relaciones laborales del país, donde miles de trabajadores no tienen supuestamente derecho a negociación colectiva por ser asociados de cooperativas.

En la mesa de negociación los corteros lograron un aumento salarial del 11.5% (más de 3.5 puntos por encima del aumento del salario mínimo legal en 2008); aumento que se hizo extensivo a otros ítems como el auxilio de transporte y la cuota para la administración de las cooperativas. Lograron que los ingenios le prestaran a cada cortero una suma de dinero para suplir sus necesidades pos-paro, sin intereses y pagaderos a uno y dos años, sumas que oscilaron entre $400 y $800 mil. También tuvieron incrementos en la dotación del vestuario: antes su dotación anual era de 4 machetes, 4 limas y 4 guantes. Ahora ésta quedó en 12 machetes, 12 limas y 9 guantes, a lo que se agrega un impermeable y un sombrero, que antes no tenían. La dotación de guayos, pantalones y camisas quedó igual: 4 al año.

En el tema de las incapacidades en salud también tuvieron un logro importante. De acuerdo con el régimen cooperativo, el asociado a una CTA no tiene derecho a los 3 primeros días de una incapacidad, es decir, si ésta es por 7 días, apenas se le reconocen 4 de ellos. Con el paro, los corteros lograron que los ingenios les restituyan 2 de esos 3 días, lo cual ha aumentado las solicitudes de atención médica por parte de los corteros, quienes antes, para no perder el pago de esos 3 días de incapacidad, preferían trabajar enfermos.

Y en el tema de la educación, lograron que los ingenios les otorgaran mil cupos de colegio gratuito, tanto para ellos como para sus familias.

Los puntos no resueltos

Para Daniel Aguirre, pese a todo lo logrado, hay 4 temas que todavía constituyen un problema y por lo mismo están en construcción en la mesa de negociación: el peso de la caña, la mecanización del corte, la estabilidad de los incapacitados para trabajar, y la judicialización de algunos corteros que participaron en el paro.

Pese a que corregir y mejorar el peso de la caña fue un punto acordado en las negociaciones, éste sigue siendo hoy el mayor escollo en la relación de los corteros con los ingenios, pues el registro del pesaje ha sido la principal causa de los problemas y lo paros esporádicos en varios ingenios.

Según Daniel Aguirre, el problema radica en que las básculas están mal calibradas, en perjuicio de los trabajadores, lo que se ha podido comprobar en el ingenio Castilla, donde los corteros amenazaron con un paro si no se solucionaba este problema.

Alfonso Viáfara: Hace unas seis semanas el ingenio Castilla aceptó una veeduría técnica del pesaje por auditora externa, y aceptó que 4 corteros hicieran parte de ella. El resultado es que mejoraron mucho los reportes del peso, al punto que hoy un cortero que antes se ganaba $200 mil, se puede ganar hasta $300 mil por la misma caña cortada.

Lo de Castilla es un precedente importante en la lucha de los corteros, tanto que Incauca, según Aguirre, también aceptó hacer una veeduría. "Un tajo que en este ingenio del Cauca está pesando máximo 3 toneladas, mientas en Castilla ya hay tajos que pesan hasta 4 y 5 toneladas", dijo. Y Luis Asprilla agrega: "Lo otro que los ingenios están dejando secar caña más allá de la cuenta para que pese menos".

La amenaza de la mecanización

Daniel Aguirre: El tema de la mecanización del corte de caña viene desde el mismo presidente Uribe, que dice que el corte manual de caña es un oficio inhumano, que por eso se necesita la mecanización. Lo único que pide es que no pueden dejar a la gente sin trabajo. Lastimosamente los corteros no tenemos control sobre la mecanización. Por ahora sólo se corta con máquinas el 15% de la caña en el Valle del Cauca, pero sabemos que ese porcentaje va a aumentar en un futuro no muy lejano, los ingenios ya tienen calculado eso.

Adolfo Tigreros: En Incauca, por ejemplo, tenemos la garantía de que los corteros no van a rebajar de 9.500 toneladas día, o sea que las máquinas no pueden cortar más de 4.500 toneladas. Eso está por escrito, con la garantía del Ministerio. El problema radica en que hay vaivenes en la producción, hay días en que, en total, no se llega a las 13.000 o sea que quedan mil para el otro día. Entonces eso va recortando el trabajo a las CTA.

Aguirre: Claro que no todo el corte de la caña se puede mecanizar, dicen que apenas se podrá el 50%. Primero porque todas las plantaciones no están en terreno plano, hay zonas de ladera donde las máquinas no pueden operar; segundo, hay tierras que son pedregosos, o de suelos sueltos y blandos, los de mejor calidad, donde se hunden las máquinas; y tercero, el 66% de las tierras no son de los ingenios sino de proveedores, los viejos agricultores del Valle, y muchos de ellos no aceptan el corte mecánico. Por eso hay ingenios, como La Cabaña, que dice que no mecanizan.

Tigreros: Lo otro que no está claro es si la mecanización es la mejor alternativa para los ingenios. Un técnico de Cenicaña me decía que la tonelada cortada manualmente le cuesta al ingenio unos 25 mil pesos, mientras la cortada por máquina le cuesta 22 mil, o sea sólo 3 mil pesos menos. Pero esa diferencia la compensa la materia extraña (hoja y rastrojo), pues mientras la caña cortada por máquina tiene un 14% de materia extraña, la manual apenas tiene 4% máximo.

En materia de mecanización del corte, los dirigentes de Sinalcorteros coinciden al afirmar que, por ahora, los ingenios han cumplido el acuerdo pactado, porque las máquinas nuevas que han introducido han sido para reemplazar máquinas viejas. Pero saben que los ingenios se están preparando para generalizar la mecanización. Incluso ya están haciendo ofertas en ese sentido:

Aguirre: Los empresarios dicen que no están de acuerdo en sacar trabajadores para reemplazarlos por máquinas, y lo expresan como una posición de responsabilidad social empresarial. Pero eso es carreta, sabemos que nos va a tocar sentarnos a negociar con ellos ese tema. Ese momento todavía no ha llegado, pero cada vez está más cerca. Nos han llamado a reuniones para hablarnos de reubicación, de reconversiones; nos están haciendo propuestas de proyectos productivos con el fin de minimizar el cupo de corteros y poder implementar la mecanización. Nosotros a eso no nos negamos, siempre y cuando esos proyectos garanticen un empleo con estabilidad laboral e ingresos justos. Después de una lucha como la que hemos dado, no vamos a querer salir con una mano adelante y otra atrás. Por eso Sinalcorteros todavía no ha avalado esa propuesta.

Luis Asprilla: El problema es que son proyectos productivos individuales: en apicultura, piscicultura, avicultura, ganadería… Los ingenios dicen: no le vamos a dar plata a nadie, les vamos a entregar el proyecto realizado, asesoría y un acompañamiento durante 6 meses por parte de una de las fundaciones que tiene Asocaña, y a los seis 6 meses lo sueltan y sálvese como pueda. Por ejemplo, a mí me dicen que ponga un galpón de gallinas para producir huevos, me quiebro, porque uno como cortero no sabe sino cortar caña.

Tigreros: Además las cuantías que manejan los ingenios para esos proyectos son miserables, $10 millones a lo sumo, que no garantizan una estabilidad económica para un ser humano con una familia grande. Eso se le vuelve plata de bolsillo.

El tema de los incapacitados

Uno de los puntos que los corteros más defendieron en la mesa de negociaciones, tuvo que ver con la suerte de los compañeros que por enfermedad o accidente de trabajo quedaron inhábiles para realizar una labor tan dura como el corte de caña. Lograron que los ingenios reconocieran su responsabilidad en ese asunto y empezaran a reubicar estos trabajadores en otras tareas menos exigentes, sin dejar de pertenecer a las cooperativas. De los 140 incapacitados que había en el caso de Incauca, se reubicaron 67, en oficios como guardavías, repicadores de máquinas, control de calidad, aseo y oficios varios, etc. Lo que no han logrado, y en esa "pelea" están, es que también se les reconozca el salario que tenían antes de quedar incapacitados, porque en su nuevo oficio sólo se les paga el mínimo menos dos días, o sea $462 mil pesos.

Alfonso Viafara: Y así están aguantando hambre. Se les desmejoró el sueldo, cuando la Constitución Nacional dice que eso no se puede. En el ingenio Mayagüez, donde yo trabajo, los reubicados si han pasado a ser trabajadores directos de la empresa, e incluso han dejado la puerta abierta para el que esté por cooperativa y quiera vincularse directamente lo haga. Así han recibido 196 corteros. A lo mejor les sale más barato vincularlos directamente que por cooperativas.

El tema de los judicializados

En el acta de negociación se pactó que las empresas no tomarán represalias contra los corteros ni contra los asesores sindicales, que no se impondrían acciones judiciales en contra de nadie y que se retirarían las que se habían impuesto…

Aguirre: Pero sucede que hoy tenemos 6 compañeros judicializados: 3 corteros, un excortero y 2 asesores del Senador Alexander López. Fueron compañeros que se pusieron la camiseta para sacar adelante la lucha, y los acusan de concierto para delinquir, daño en propiedad ajena. Los ingenios están mandando empelados y trabajadores suyos a las audiencias que se siguen en Buga, con pancartas que dicen no al bloqueo, tenemos derecho al trabajo, y cosas por el estilo; las mismas pancartas que sacaron hace un año durante el paro. Lo que quieren es sentar un precedente para que los corteros no volvamos a reclamar nuestros derechos. Lo que tenemos que hacer es seguir unidos y rodear a estos compañeros.

El próximo 7 de noviembre, cuando se cumpla un año de los acuerdos que permitieron el levantamiento del paro de los corteros (algunos ingenios pactaron a dos años), será el momento de actualizar estos acuerdos. Entonces los empresarios se volverán a encontrar con unos corteros dueños de una organización más fortalecida (Sinalcorteros tiene hoy más de 1.000 afiliados, cuando antes del paro solo tenía 300) y más capacitada para negociar. Daniel Aguirre es optimista en que esta vez los empresarios estén más abiertos al diálogo, contrario a la actitud cerrada que tuvieron hace un año, cuando obligaron a los corteros a adelantar uno de los paros más largos y sonados de la historia laboral colombiana, y también uno de los que más simpatías recogió del movimiento sindical y la sociedad en general.

Corteros de Sinaltrainal aspiran a negociar convención colectiva el año entrante

El Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria de Alimentos (Sinaltrainal) hoy agremia a 700 corteros de caña en el Valle del Cauca (antes del paro tenía 250).

Fabio Olaya es miembro de la Junta Nacional de este sindicato de industria, responsable del tema de los corteros de caña, quien informó, como una gran novedad, que a principios del año entrante los corteros afiliados a Sinaltrainal presentarán pliego de peticiones para negociar convención colectiva con los ingenios azucareros.

Se trata de un hecho de suma importancia, ya que sería la primera vez que en el país trabajadores cooperativizados presenten pliego de peticiones a las empresas a las cuales prestan servicios las cooperativas de trabajo asociado de las que son asociados.

El señor Olaya señaló que tal petición se fundamenta en las recomendaciones que en junio de este año formuló el Comité de Libertad Sindical de la OIT, en atención a una queja que Sinaltrainal elevó ante este organismo internacional.

Textualmente el Comité de Libertad Sindical en su informe 354, en relación con el caso 2668 recomienda en el párrafo 680 lo siguiente: "…. b. en cuanto a los alegatos según los cuales los ingenios azucareros se negaron a negociar el pliego de peticiones presentado por SINALTRAINAL en representación de los trabajadores corteros de caña subcontratados, el Comité pide al Gobierno que se asegure que SINALTRAINAL pueda negociar colectivamente al menos en nombre de sus afiliados y pide al Gobierno que lo mantenga informado al respecto".

De otro lado, Fabio Olaya coincidió con las apreciaciones de los directivos de Sinalcorteros, en el sentido de que las mayores dificultades que hoy enfrentan los corteros del Valle del Cauca tienen que ver con la amenaza de la mecanización del corte de caña en los ingenios, lo cual provocaría una "masacre laboral"; y con el proceso que se sigue en un juzgado de Buga contra cuatro corteros y dos asesores del equipo del senador Alexander López, caso que los sindicatos de corteros siguen muy de cerca.

El presente material se edita en Rebanadas por gentileza de la Agencia de Información Laboral.