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Hay muchas "Gescarteras"

"Gescartera fue un sucio asunto, de una empresa que se dedicaba a recoger capitales no declarados en la mayoría de los casos y a invertirlos en el mercado internacional. Se armó un gran escándalo hace unos dos años. Pero al final, como casi siempre sucede en estos casos, un par de años de cárcel para uno de los inculpados, y asunto concluido... En España existe una bolsa muy importante de corrupción que se centra en los sectores de la construcción y en los Ayuntamientos, tal y como manifiestan los estudios que se realizan en el Parlamento Europeo. Políticos y altos financieros son los protagonistas, o al menos en su entorno se trama el affaire. Por eso, casi nunca pasa nada..."
Por Eugenio Pordomingo (*)

Rebanadas de Realidad - Espacios Europeos, España, 19/06/05.- Ya casi nadie se acuerda del asunto Gescartera. Y no me extraña. España está plagada de Gescarteras. Desde que el hombre puebla la faz de la tierra existen "gescarteras" a diestra y siniestra. Ya el historiador Tito Livio nos mostraba las corruptelas, mezquindades y peleas en pos del poder en el Imperio. No vamos a ser menos ahora...

El caso Straus y Perler, en la Segunda República española, causó un enorme escándalo; de ahí la palabra "estraperlo". Ya en plena guerra civil, destacaron dos apellidos -uno mallorquín y otro de origen eslavo- por ser mentes privilegiadas en los negocios, aunque sea en época de guerra y a costa de las miserias humanas. El negocio es el negocio. Hoy día son dos de los apellidos que acumulan más poder y riqueza en nuestra España. Hagan un ejercicio de memoria y sabrán quiénes son...

Después, en pleno franquismo, vino el asunto de la desaparición de millones de litros de aceite de la Comisaría de Abastecimientos y Transportes, en el que se vio involucrada la empresa Reace (con cinco muertes misteriosas); más tarde Sofico, Matesa, las multimillonarias comisiones de la empresa Lockheed y de los carros de combate Leopard, y un largo etcétera. El Régimen no era, ni mucho menos, una balsa de aceite.

La transición política nos deparó, entre otros asuntillos, la evasión constante, y en sacas, de divisas que casi dejan igual de vacío el Banco de España como cuando se llevaron el oro a Moscú. Después, la democracia, nos hizo "desaparecer" los fosfatos y el petróleo del Sáhara, por arte de birlibirloque. La aparición de nuevos jerifaltes -en realidad eran los mismos- que con rapidez se despojaron de la chaqueta blanca y la camisa azul del Movimiento, para henchirse de las palabras democracia y libertad. Eso sí, se fueron haciendo ricos y poderosos al amparo del ministerio, dirección general o la prebenda institucional de turno.

El que era ministro de Interior, puso una fábrica de pelotas de goma y botes de gases lacrimógenos, y recomendaba en "notas internas" a los mandos policiales que se usaran este material de forma indiscriminada, pues estaba de moda en Europa. Otros se volcaron en las obras públicas, que dan para mucho y para muchos. Otros despojaron el entramado sindical franquista, con arcas y todo, y lo distribuyeron generosamente y sin contar con el pueblo. Mutuas, Montepíos y Patrimonio Sindical fueron escandalosamente esquilmados...

La etapa de UCD está todavía sin descubrir; lastima que aquí, en el solar patrio, no se desclasifiquen los "papeles" como en Estados Unidos, pues nos íbamos a enterar de que va esto...

Sobre algunos acontecimientos se ha corrido, no un tupido velo, sino una cortina de acero y echado encima toneladas de cal y cemento. La financiación de los partidos políticos y sindicatos es el secreto mejor guardado. Más aún que el del Santo Grial, que ya es decir. Eso, sin olvidar los "movimientos" de la misma Banca, con el asesinato de los Marqueses de Urquijo, la misteriosa muerte de Pedro de Toledo, las acusaciones de Rafael Pérez Escolar y el affaire de Banesto; más cercano aún, está el crecimiento y expansión, enormemente rápidos, de algunas cajas de ahorros.

El manto se extiende y trata de cubrir a la misma creación de algunos grupos multimedia. Eurocapital, Banco Europeo de Finanzas, el asunto de las "primas únicas", la venta de empresas estatales...

La lista es muy larga. Un factor a tener en cuenta: en todas las encuestas, la mayoría de los consultados otorgan el número "uno" de la corrupción a los partidos políticos. Tampoco debemos echar en saco roto que el Consejo de Europa acusó al Gobierno español de no combatir la corrupción y no adoptar un plan específico para atajarla. España, Serbia y Liechtenstein son los tres únicos países que no han firmado y ratificado el Convenio Penal contra la Corrupción del Consejo de Europa. Más para los incrédulos.

Transparency International ha publicado recientemente su anual Índice de Percepción de la Corrupción en el mundo, según el cual España se encuentra situada entre los últimos países de la Europa Comunitaria, detrás de Francia y Bélgica, y por delante únicamente de Portugal, Italia y Grecia. Las obras públicas y las administraciones locales son los verdaderos focos alrededor del cual revolotean los buitres y las hienas...

En fin, que "Gescarteras" ha habido y habrá muchas...

(*)Sociólogo. Colabora con los medios de información más importantes de España. Autor de "Fraga, a la búsqueda del poder". En la actualidad está preparando otro trabajo sobre el paso de José María Aznar por la Presidencia española. Además es Director de Espacios Europeos y colaborador de Rebanadas de Realidad.
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