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Cataluña al asalto: Juan Rosell las Tortras, presidente de Fomento del Trabajo, quiere liderar la CEOE

Por Eugenio Pordomingo (*)

Rebanadas de Realidad - Espacios Europeos, España, 18/09/05.- La periferia, especialmente catalanes y vascos -nos referimos, por supuesto, a determinadas elites-, andan estos días enfrascados en el asalto al Estado. Estatutos, transferencias, OPAs, reagrupamiento de presos etarras, y un largo etcétera, ocupan ríos y ríos de tinta. Eso, sin contar lo de Gas Natural, vamos La Caixa, que eso ya es harina de otro costal.

Pues bien, dentro de ese "asalto" no podía quedar excluido la "toma de la Bastilla" de todo tipo de organizaciones. Por ejemplo, ahora, le toca el turno a la organización de los empresarios, a nivel nacional. Nos referimos a la CEOE (Confederación Española de Organizaciones Empresariales), presidida desde hace 20 años, como si fuera algo suyo, por el palentino, además de ex funcionario de los sindicatos verticales, José María Cuevas.

El hermanamiento que existía entre CEOE y Fomento del Trabajo, en la etapa en que Alfredo Molinas dirigía los designios de esta última, parece que no llevan ahora el mismo camino. Desde las primeras elecciones legislativas, las dos organizaciones, con algunos matices, laboraban en pos de los mismos objetivos. Claro, que entonces todavía el "catalanismo" no era demasiado fuerte y los "republicanos" de la ezquerra catalana eran, quizás, un poco radicales y violentos todavía. Juan Rosell las Tortras ha tomado la decisión de competir con José María Cuevas en eso de dirigir la CEOE. El empresario catalán es, actualmente, vicepresidente de la CEOE y conoce bien como mover sus peones en busca de apoyos.

Rosell es ingeniero industrial, presidente de Congost Plastic, OMB (Camiones y Contenedores), además de consejero de Aguas de Barcelona (Agbar), Endesa y alguna que otra regalía más.

Estos neocon catalanes es que pueden con todo.. Su contrincante no es un neófito. Su andadura en esos menesteres es amplia. La etapa de José María Cuevas, ha estado jalonada por una excesiva intromisión en la res pública. Tras suceder al catalán, Carlos Ferrer Salat, se dedicó de forma muy activa a apoyar a Manuel Fraga, antes lo había hecho con UCD, y con titubeos, algo más tarde, a la Operación Reformista de Miguel Roca y de -no lo olviden- Florentino Pérez.

No cejaba en su empeño de "reorientar" la política nacional y luchó con ardor y algo de "mala bilis" para impedir que el predestinado a ser presidente del Comité Olímpico Español no aterrizase en Alianza Popular.

Por aquellos aciagos días, Fraga todavía presidía AP, aunque su liderazgo estaba un poco en entredicho. En vista de los acontecimientos, a Abel Matutes se le ocurrió la genial idea de que Carlos Ferrer Salat, podría integrarse en el partido conservador como vicepresidente o algo así.

Pero el empresario ibicenco no contó con el "aparato" de Génova 13. Jorge Verstrynge -por entonces secretario general del partido- y sus muchachos comenzaron a minarle el terreno a Salat.

El empresario, acostumbrado a las moquetas, a los hoteles de lujo, a los buenos caballos y yeguas, además de los mil y un placeres que otorga la vida a los pudientes, inocentemente creyó que aquello era algo así como un partido de tenis amistoso.

Lo cierto es que la "operación Ferrer Salat" fue más complicada que el desembarco de Normandía. Cuevas, nadie lo duda, colaboró muy activamente a ese fracaso. Y en esta operación, como siempre, le ayudó con toda seguridad, su paisano Rodolfo Martín Villa.

A través de Pedro Arriola y de sus innumerables sociedades de "estudios" (GADES, Instituto de Estudios Europeos, etc.) se dedicaron los dos a tratar de influir en el referéndum de la OTAN o en las elecciones autonómicas de Andalucía en 1982 o en las de Galicia en el mismo año. Además de ciertos trabajillos, como los realizados en la famosa huelga de "controladores" de aeropuertos (con aquella acción se impidió que muchos congresistas pudieran viajar a Mallorca, donde se celebraba un congreso de UCD, donde ya Adolfo Suárez se percató de que los "barones" del partido le eran infieles).

La famosa huelga en la empresa CRIMIDESA (Criade­ro, Minerales y Derivados, S.A.) en 1980, acaecida en al localidad de Cerezo de Riotirón, en Burgos. Hasta entonces, la convivencia entre los dueños de la empresa y los trabajadores esa amistosa, como lo prueba el hecho de que los convenios laborales se firmaban en el transcurso de un desayuno o de un almuerzo.

El objetivo de Arriola, el encargo que tenía, era dividir a empresa y trabajadores. Y lo consiguió. Allí tuvo lugar la huelgas más larga y dura que vivió la democra­cia. La huelga duró más de 200 días, con encie­rros en las minas y con todo un pueblo a favor de los trabaja­dores. Pedro Arriola actuó con plenos poderes para negociar en el conflicto. Y así resultó...

De vuelta al asunto que nos ocupa. Sinceramente, creemos que la etapa de José María Cuevas ha llegado a su fin.

Bienvenida la alternativa si es eficaz, dialogante, seria, honesta e inteligente, aunque sea catalán. Bienvenido, Juan Rosell las Tortras.

(*)Sociólogo. Colabora con los medios de información más importantes de España. Autor de "Fraga, a la búsqueda del poder". En la actualidad está preparando otro trabajo sobre el paso de José María Aznar por la Presidencia española. Además es Director de Espacios Europeos y colaborador de Rebanadas de Realidad.
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