Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
FEDERACIÓN LATINOAMERICANA DE TRABAJADORES DE LAS INDUSTRIAS Y LA CONSTRUCCIÓN (FLATIC)

Hacia el Congreso Constitutivo de la CSI

Por Carlos "Pancho" Gaitán
Carlos "Pancho" Gaitán, Secretario General de la FLATIC; Coordinador de la Acción Sectorial Latinoamericana CLAT-CMT y Vicepresidente de la FMTI.

Rebanadas de Realidad - FLATIC, Viena, 29/10/06.- El 31 de octubre la CIOSL y la CMT, las dos más importantes centrales sindicales mundiales, realizarán sus congresos de disolución, con la finalidad de fundirse en una nueva organización mundial para confrontar con los factores de poder que han impuesto un sistema de injusticia, desempleo y marginalidad social.

El Congreso Constitutivo de la nueva Central, que se denominará Confederación Sindical Internacional (CSI), y que expresará a los trabajadores de más de 140 países, dará una vuelta de hoja a la historia sindical que vive los estertores de la guerra fría comenzada en 1945 con la finalización de la guerra, donde los sindicatos de los países aliados en la contienda crearon la Federación Sindical Mundial (FSM), primer intento de constituir un movimiento sindical unitario.

En aquella oportunidad, los sindicatos cristianos no aceptaron participar porque los condicionantes impuestos por los triunfadores de la guerra, que se repartieron el mundo en dos en los pactos de Yalta, influían con el modelo capitalista que pretendía hegemonizar el imperialismo de turno por una parte y por el unicato comunista por otro.

La FSM duró muy poco en esa alianza -solo dos años-, rompiéndose al imponer los Estados Unidos el modelo de reconstrucción de Europa con el llamado Plan Marshall, y los sindicatos del mundo capitalista se separaron construyendo dos años después, en 1949, la Confederación de Organizaciones Sindicales Libres (CIOSL), según su sigla en español.

Los comunistas siguieron con sus aliados en la FSM, hasta que la implosión de la URRS, la dejó en su mínima expresión. Hoy, la FSM, representada por la Central de Trabajadores Cubana (CTC) y algunas organizaciones del mundo, trata de reposicionarse en el escenario sindical intentando generar una alternativa que la historia, al parecer, no le da espacio.

La expectativa del sindicalismo de los países pobres y los llamados en vías de desarrollo, es de que la nueva central sea la canalizadora de sus expectativas, con la finalidad de confrontar con la cada vez mayor concentración de la riqueza, contra la política de las ETN que explotan y sumergen a los pueblos pobres en la dependencia y que la unidad de los trabajadores les permita recuperar el protagonismo y la despectiva de lograr los objetivos en sus luchas reivindicativas y por la justicia social.

Desde Argentina, la Confederación General del Trabajo (CGT), la Central de Trabajadores más numerosa de América latina que participará en la nueva Central, lo hará con su bagaje de luchas sociales y políticas, que sin lugar a dudas se constituirá en un notable aporte a la unidad de los trabajadores del mundo.

Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones