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CLÍO, UN LUGAR PARA LA HISTORIA - ARGENTINA

A 50 años del estallido de la planta de Shell Mex, en la provincia de Córdoba

Por Carlos "Pancho" Gaitán (*)

Artículos de Carlos Gaitán editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - Córdoba, 16/03/10.- El diario "La Voz del Interior" de Córdoba, en edición del domingo 14 de febrero de 2010, publica una nota del Sr. César Tcach, en Temas Violencia Política, titulada "Terrorismo Negro" en relación a los 50 años transcurridos desde que se produjera el estallido de la planta de la Shell Mex en esa Ciudad.

Empieza diciendo que "Los autores (del atentado a la planta de la Shell Mex), en realidad, fueron miembros de una agrupación profascista."

De entrada me surgen dos ideas: Primera, se permite hablar de los supuestos autores cuando -a cincuenta años del hecho-, no hay condenados, en consecuencia no hay actores identificados. Segunda, el terrorismo "negro", es una calificación a la supuesta organización actuante y habrá -supongo- un "terrorismo blanco", de diferente calificación, por supuesto de mejor calidad.

El 16/02/60 visitaban Córdoba el Ing. Álvaro Alsogaray y el Gral. Rodolfo Larcher (entonces Secretario de Guerra), lo que puede dar la idea de que el hecho expresaba el supuesto repudio a esas visitas.

  • Pero el autor se inclina a pensar -no sin razón- que el estallido, es el "prefacio de la caída del Gobernador Arturo Zanichelli", miembro de la UCRI (Unión Cívica Radical Intransigentes) -Partido del entonces Presidente Arturo Frondizi, que había ganado las elecciones gracias al pacto con Perón, presunción que hace pensar en móviles y actores gorilas y antiperonistas.

¿Quiénes -se pregunta el autor- fueron los responsables?

¿Cuáles fueron sus móviles?

El historiador omitió -evidentemente- revisar la hemeroteca del mismo diario en el que escribe y particularmente la edición del 30 de marzo de 1960, donde se destaca la detención de Carlos Gaitán. "Carlitos", tenía en ese tiempo 24años.

Es necesario recordar que en ese momento de la historia, el País estaba dividido en dos bandos irreconciliables: Peronismo y Anti-peronismo -fila ésta en la que militaba el Diario de marras- exacerbada desde el 16 de setiembre de 1955, con la imposición de la dictadura militar gorila ejercida por la pseudo revolución autodenominada "libertadora", en realidad, fusiladora, que imponía el marco político ideológico dominante, más allá del gobierno surgido producto de la proscripción del peronismo y del acuerdo entre Perón y Frondizi, que permitió derrotar al continuismo que expresaba la UCRP (Unión Cívica Radical del Pueblo, liderada por Ricardo Balbín).

  • El sector de militancia del Dr. Arturo Zanichelli no participaba del grupo gorila antiperonista y esa fue una de las razones de la decisión gorila de destituirlo.
  • Producido el estallido de la Planta, tal como dice el autor, "la represión militar no se hizo esperar", autorizada por el Gobierno Central el que, obligado por los militares, decretó la aplicación del Plan Conintes -Plan de Conmoción Interna del Estado-"

El General Larcher denunció en ese entonces, "1500 atentados en ese último año", lo que demostraba el estado de conflicto que se vivía. Miles de presos colmaban las cárceles en todo el país.

La Justicia de Córdoba y la policía provincial actuaba con cierta "normalidad".

Los jueces Doctores Vivas y Héctor A. Gilly -éste actuaba específicamente en la causa Shell- Mex- tenían en su jurisdicción los presos políticos, sindicados en varias causas, comúnmente identificadas como "asociación ilícita" y/o "intimidación Pública".

Los presos políticos en Córdoba, eran "prestados" al Consejo de Guerra Permanente que funcionaba en la calle 27 de abril esquina Mariano Moreno, donde uno de sus miembros era el entonces capitán (¿?) Vaquero, quien fuera posteriormente General y Jefe en el período 76/83, y en consecuencia uno de los responsables de la política de las fuerzas armadas y de las fuerzas conjuntas en el periodo de la última Dictadura Militar.

En el Consejo de Guerra Permanente - es necesario recordar -, militares y policías interrogaban y torturaban a los presos.

Los jueces Vivas y Gilly, conscientes de la aberración jurídica que implicaba "prestar los presos" a los militares, recapacitaron y se negaron a seguir con esa práctica, oponiéndose a esos traslados y rechazando la intimación de la Policía Federal a esos efectos.

Los militares, ensoberbecidos por el poder de la fuerza que no respetaba al gobierno del Dr. Frondizi, tomaron por asalto la Cárcel de Encausados, comandados por el entonces Mayor (¿?) Pomar, jefe del Comando de Aerotransportados y sus famosos "perros de combate" (los "Perros de Pomar" se los llamaba popularmente), con los que invadía y allanaba casas de trabajadores buscando militantes peronistas.

Esta unidad de "Comandos Aerotransportados", secuestraron de la Cárcel de Encausados de la Ciudad de Córdoba, ubicada en la calle Belgrano al 1300, a los 7 presos ahí alojados, acusados del "caso Shell", trasladándolos al recientemente creado "Consejo de Guerra Especial" -que funcionaba en el Parque Sarmiento, comandado por el coronel Juan C. Sánchez y cuyo fiscal era el coronel (RE) Vaca Narvaja, Tribunal que tenía potestad para decidir incluso la pena de muerte.

Este grupo militar, al servicio de la reacción y de los partidos políticos del gorilismo, hicieron un informe para destituir al gobernador Zanichelli.

La actitud del los jueces Vivas y Gilly fue respaldada por la justicia de Córdoba y su Tribunal Superior, se quejó ante la Corte Suprema, la que ordenó al Comandante en Jefe del Ejercito, General Carlos Severo Toranzo Montero, la restitución de los presos a sus jueces naturales.

Frondizi, para compensar - de acuerdo a su práctica de "una de cal y una de arena" - intervino las cárceles del Servicio Penitenciario Nacional y se las entregó a las FF.AA (Toranzo Montero).

En el marco de un conflicto desatado entre Aeronáutica y Ejército, el Consejo de Guerra Especial restituyó los presos a la cárcel y a sus jueces naturales.

El entonces diputado Héctor González dijo -dice el autor en la publicación comentada-: "Los servicios de información secreta del Ejército y otros más son, en definitiva, los que sirven de base para la elaboración (de estas cosas) y se han convertido en organismos judiciales y fiscales al margen de la Constitución".

Por el estallido de la planta -deposito de nafta- de la empresa inglesa Shell, fueron detenidos un núcleo de militantes peronistas, nacionalistas populares, y algunos de ellos miembros de la Alianza Libertadora Nacionalista -ALN-, los que estuvieron presos entre 18 y 19 meses, y fueron luego sobreseídos.

Nunca hubo condena judicial, dice la nota como al pasar, cuando ésta es la pregunta fundamental: ¿Por qué no fueron condenados?

Simplemente, porque ellos no fueron los autores y no hubo nada que los incrimine, aunque se trataba, para usar terminología de la época, de un grupo "pesado", compuesto por miembros de la "Resistencia Peronista".

El juez Héctor Gilly, por su parte, estaba persuadido de la inocencia de los detenidos y les dijo a los presos -que querían ir a juicio- "no podemos llevarlos a juicio, porque la gente vendrá a ver un juicio instalado por los medios y el mismo no estará referido al hecho publicitado".

Nos sorprende el comentario que el autor le atribuye al ya fallecido Dr. Carlos Risso, abogado defensor de Oscar "El Perro" Moyano. El, conociendo la causa, debía tener en claro, que si su cliente no fue condenado sobre la causa Shell, era por que no tenía nada que ver, y por lo tanto inocente. No es verdad lo que dice la nota, de que Carlos Risso haya sido "el abogado defensor del grupo". El abogado defensor del grupo fue el Dr. Oscar Roger, acompañado de varios colegas, entre otros el Dr. Jacinto Amador Quiroga, que defendía a Gaitán, trabajador metalúrgico, en ese momento empleado de Remington Afeitadoras. Todos los imputados eran trabajadores de distintas actividades con relación de dependencia o por su cuenta. Moreno por su parte, era un suboficial de Aeronáutica.

El doctor Risso, precandidato a Diputado del peronismo por la Seccional Once (donde vivían Gunzinger y Gaitán), utilizaba la capacidad militante de éstos para hacer su campaña, en tiempos en que la militancia era por mística y no por prebendas o pagos.

Walter Gunzinger, técnico aeronáutico, que terminó siendo empleado municipal - "un muchacho al parecer de temperamento violento" dice Tcach -atribuyéndole el dicho a Risso-, se fajaba con los gorilas desde el 16 de septiembre cuando se produce el golpe de la fusiladora, mientras los dirigentes de entonces estaban "bajo la cama" y algunos empezaban a especular con la posibilidad de ser candidatos a algo.

Risso defendió a Oscar Moyano porque era -dice la nota- "un irresponsable, producto de su juventud", Nos parece raro una autocrítica de ese tenor, cuando lo lógico es de que Risso, como muchos de otros miles de jóvenes queríamos hacer la revolución y la sintetizábamos en la consigna "La vuelta de Perón".

El ex policía Bernardo Gordillo, (a) "la Gorda María", era miembro de otro grupo de la resistencia peronista. La "Resistencia Peronista", era compuesta por distintas organizaciones que fueron surgiendo desde 1955 nutridas fundamentalmente por jóvenes de la clase trabajadora que lucharon por la vuelta de Perón, y no importaba su profesión, origen o inclinaciones u orientaciones íntimas sobre las que nadie opinaba ni le interesaba. Para ser parte de la Resistencia había que ser peronista, adherir a la causa de la liberación nacional y social, compartir la idea de la Patria Grande Latinoamericana y estar dispuesto a la pelea y el sacrificio.

Atribuirle a Carlos Risso que hubiese definido las supuestas inclinaciones sexuales de este personaje resulta sorprendente, cuando jamás se supo comentario alguno sobre este tema.

Lamentablemente muchas veces, algunos trepadores y advenedizos se sirvieran del más extraordinario movimiento de masas revolucionario que pariera esta América Latina nuestra, nacionalista, popular y de justicia social.

Volviendo al tema Shell queda por decir lo siguiente: si los supuestos autores no fueron, entonces ¿quiénes fueron y por qué?

  • ¿otro grupo de la resistencia contra el antiperonismo gorila?
  • ¿la policía -como decían algunos - al servicio de los grupos militares que querían desestabilizar al gobernador Zanichelli?
  • ¿La misma empresa Shell, como producto de un accidente por falta de prevención y de seguridad industrial y para no pagar seguros le endosó el hecho a la situación política del País?

Para esta hipótesis llama la atención que sucedieron tres hechos muy similares. Uno, el que nos ocupa, y que se produjo en Córdoba en 1960.

  • Otro, tuvo lugar en Colombia, en Barranca Bermeja, a fines de los 70. Como había guerrilla, le echaron la culpa a ésta.
  • Y un tercer accidente tuvo lugar en Venezuela, a principios de los 80, en la planta que queda cerca del aeropuerto de Maiquetía. Ahí, en ese país, en ese momento no había guerrilla, la democracia representativa tenía vigencia, y el accidente fue manifiesto.

Está claro que los intereses imperialistas disfrazan sus delitos y usan a los crumiros de cualquier partido -incluso los populares- para confundir y justificar sus intereses antipopulares.

Córdoba, 22 de febrero de 2010.

(*) Ex Secretario General de la Federación Latinoamericana de Trabajadores de las Industrias y la Construcción (FLATIC); ex Coordinador de la Acción Sectorial Latinoamericana CLAT-CMT y ex Vicepresidente de la FMTI.