Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
CLÍO, UN LUGAR PARA LA HISTORIA - ARGENTINA

Aclaración sobre la muerte de Rucci

Carta de Lectores enviada al diario Clarín, de Argentina, el 29/09/08.
Por José Marcelino García Rozado (*)

Artículos de José Marcelino García Rozado editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 29/09/08.- El día sábado apareció un artículo en este diario sobre el bárbaro crimen cometido por los Montoneros informando que el juez Ariel Lijo habría abierto la causa debido al "hecho nuevo" que justifica dicha reapertura, y basándose en el libro del Gustavo Reato en el que se describe aquel asesinato, que conmoviera a la nación toda, ya que a través de él intentose atacar a Juan Perón recién elegido Presidente constitucional por tercera vez y con más del 62% de los votos. La nota de referencia incurre en una serie de errores o equivocaciones de interpretación, que como integrante de la Mesa Político Sindical "José Ignacio Rucci" del Movimiento Nacional Peronista no queremos dejar pasar, por lo que pasamos a resaltar:

1º Si bien en el caso de la presentación del Dr. Jorge Casanovas, no se hace mención a considerar el crimen de Rucci como delito de "lesa humanidad", este se encuadra perfectamente en aquel delito, ya que fue cometido por una organización guerrillera, amparada desde el poder del entonces Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, y con armas que entregara la Policía Bonaerense. Es bien cierto que el "hecho Nuevo" que implica el libro de Reato, amerita la reapertura de dicha causa, y como bien explica Claudia Rucci, el no haberlo solicitado -el encuadramiento como delito de lesa humanidad- no impide, ni implica que una vez desentrañado el meollo de la autoría este no se inicie, o no se solicite la recaratulación de la misma.

2º La jurisprudencia internacional no solo no acota el carácter del crimen de lesa humanidad a aquellos cometidos por representantes del Estado, ya que también se los aplica a aquellos cometidos por grupos o facciones guerrilleras y terroristas de toda laya, y más si atentan contra gobiernos constitucionales o durante sus mandatos, condición que se cumple específicamente en el caso del asesinato del compañero secretario general de la CGT por obra del comando montonero aquella aciaga mañana del 23 de setiembre de 1973.

3º Es tan así, que el fiscal argentino, del Tribunal Penal Internacional con asiento en Ginebra, ha considerado delito de lesa humanidad a otros casos de asesinatos y atentados cometidos por facciones guerrilleras y terroristas sucedidas en fechas recientes, y el Tratado de Roma, también así las califica.

4º Si bien es cierto que si las acciones de la Triple A son hasta hoy consideradas tanto por los "grupos de derechos humanos" como por las actuales autoridades nacionales, delitos de lesa humanidad por considerárselos como subordinados a José López Rega -entonces Ministro de Bienestar Social-, no es menos cierto que el grupo montoneros estaba integrado y conducido por funcionaros integrantes de los gobiernos de la Provincia de Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba -como mínimo- sino que además estaba conducida y dirigida por muchos diputados nacionales y provinciales asumidos junto o por el Frejuli y en representación del peronismo.

5º Que el hecho de que unos fueran de derecha y parapoliciales, y los otros fueran de izquierda y de "milicias populares" -como les gustaba ser llamados- o grupos guerrilleros o terroristas no invalidan que atentaron contra la verdadera institucionalización que en esa etapa requería la Patria y reclamaba el Pueblo Argentino todo.

Aclarados estas "desviaciones" contenidas en el artículo, reafirmamos nuestra convicción de que no es por revancha, ni por odio, sino que estamos decididos a desenmascarar a quienes amparados desde el anonimato más cobarde asesinaron al compañero José Ignacio Rucci, con el claro objetivo de dañar y atacar al Líder del Movimiento Nacional. Perdonamos como cristianos que somos, pero no olvidamos, ni olvidaremos a los asesinos de Rucci y tantos otros compañeros dirigentes y obreros masacrados por oponerse al accionar de las facciones de derecha e izquierda que pretendían enturbiar el Gobierno libremente elegido por el Pueblo peronista.

Cárcel para los asesinos de Rucci, los de Valle, los de Smith, los de Vallejos, los de Passapontti, los de Cogorno y los de los muertos en los bombardeos de Plaza de Mayo y los basurales de José León Suárez, y tantos otros.

Porque siempre se supo que los cobardes que atacaron a Rucci, luego atacaron a Juan Perón y más tarde coadyuvaron con el golpe genocida militar del 24 de marzo de 1976. La memoria y la verdad no es revancha, ni odio, es hacer la historia nacional.

(*) Integrantes de la Mesa Político Sindical José Ignacio Rucci.