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MESA POLÍTICO SINDICAL JOSÉ IGNACIO RUCCI

El peronismo se despierta de un largo letargo e intenta comenzar a reorganizarse

Lo peligroso sería hacerlo con los de siempre. En un corrimiento más que mediático realizado para no permitir que se lo hiciera picadillo, Néstor delegó en el titular de la Línea Aire y Sol una gatopardista reorganización del Partido Justicialista; mientras no se realicen correcciones realmente democratizadoras aquella será simplemente una lavada de cara, para que todo siga tal cual.
Por José Marcelino García Rozado, Secretario General Político

Artículos de José Marcelino García Rozado editados en Rebanadas:

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 06/07/09.- Tras la descomunal derrota kirchnerista -aunque CFK opine que se ganó- el peronismo ha entrado en una profunda convulsión, los más serios dirigentes nacionales desconocen la "delegación" principesca realizada por el "candidato derrotado", quien increíblemente pretendió imponer una nueva conducción nacional. Colocando a la cabeza del partido nacional al Delfín, el también derrotado Gobernador bonaerense.

La rápida renuncia intentó preservar su figura del cascoteo que llevarían a cabo la enorme mayoría de las dirigencias peronistas. Como es ya tradición en el peronismo, desde la muerte del General Perón, el olfato peroniano llevó a varios dirigentes a tomar prudente distancia de El Suicida mayor, para que aquel desbarranque no los arrastrase a ellos también. Esta sanitaria medida se profundizó ampliamente tras conocerse el resultado electoral, y cuando se comprobó como Néstor y la Injertada habían terminado de chocar la calesita.

Pero, ese mismo olfato peroniano, fue el que los llevó a desconfiar de El Elegido para el proceso de reorganización de un Partido Justicialista Nacional que, como no podía ser de otra manera, entraba irremediablemente en un profundo estado deliberativo. Estado deliberativo que conlleva aparejado el cuestionamiento muy profundo hacia una dirigencia obsecuente y acomodaticia, que durante casi un año y medio se postró ante las exigencias delirantes de un presidente partidario que se manejaba como un verdadero déspota.

Aquel "escape inmediato" impidió el apedreamiento público, pero hoy se redirige hacia la muy cuestionada figura de El Injerto bonaerense, que encima no reconoce su decisiva participación en la derrota K. El Testimonial gobernador injertado, pretende, según supo aclarar, conducir este proceso reorganizativo; ante el estupor de un peronismo que asiste incrédulo a tamaña barbaridad. Dejarse conducir por un destacado "mariscal de la derrota" bonaerense a manos del Caudillo Restaurador, el coloradísimo "Pancho" De Narváez, otro Injertado notorio tanto en el peronismo como en el ámbito político.

El verdadero "cono de sombras" donde se refugió El Injertador, para intentar vanamente -creo yo- preservar cierta porción de poder hasta aquel tiempo nuevamente venturoso, que según su miope visión, puede volver a producirse reinstalándolo en el centro de la escena. Pero este muy optimista pensamiento choca frontalmente con las aspiraciones de los demás jugadores que pretenden, presurosamente, ocupar dicho espacio vacante. Espacio vacante producto del urnazo implacable dictaminado por el pueblo peronista.

La delegada pretensión de conducción partidaria, impuesta por El Elegidor al Injertado, el piloto de la Línea Aire y Sol, colisiona frontalmente con un problema de origen: el gobernador del optimismo, con "fe y esperanza, siempre para adelante" es perfectamente visualizado por la ciudadanía y el propio Pueblo peronista como El Vicario de Néstor Kirchner. Situación que le pone un límite de hierro, lo descalifica popularmente y lo ilegitima de cara a una posible reorganización partidaria.

Tanto Scioli como Moyano han quedado absolutamente debilitados tras el suicidio colectivo impuesto por Néstor, uno por ser su segundo en la lista perdedora, y el otro al autoincendiarse durante el Acto de la CGT donde reiteradamente pedía el voto para aquella fórmula; pero así como creemos que estos claudicantes personajes están deslegitimados para conducir ningún proceso, no debemos olvidar o desconocer la permanente capacidad del gobernador para sobrevivir a verdaderas catástrofes políticas, saliendo siempre mejor parado de lo que estaba.

Esta inmunidad le ha permitido reinventarse de menemista en adolfista, luego en duhaldista para al final convertirse en kirchnerista furioso, pero así como los milagros en política no existen, mucho menos los milagros repetidos. Hugo El Chofer, piloto kirchnerizado de la central trabajadora oficialista, el mismo que se pretende el "Lula argentino", la esperanza obrera con aspiraciones presidencialistas debió retroceder apresuradamente en la primigenia carrera hacia la gobernación bonaerense. Escalón primario hacia el "destino presidencialista" que intuía en su afiebrada especulación.

Contra estos límites uno y otro reman empujando en verdaderos aluviones de contactos con gobernadores, sindicalistas y dirigentes aquel encargo de El Suicida para la reorganización partidaria, renovación de aires que esconden el cambio de collar para obviar el verdadero cambio de "El Perro". Uno y otro debieron enfrentar fortísimos reclamos de gobernadores, sindicalistas y dirigentes partidarios que se sienten fortalecidos por aquel mismo acto eleccionario que los debilitó a ellos.

Al Piloto de la Línea Aire y Sol se le cuestiona el incondicional acompañamiento realizado, que ayudó a relegar a una posición de simples acólitos para la foto a la enorme mayoría de los gobernadores y presidentes partidarios provinciales; al Chofer "lulalizado", los Gordos junto a los independientes y el barrionuevismo le cuestionan el haber subsumado las necesidades de sus representados a los dictados dictatoriales del Jefe partidario hoy caído en desgracia. Néstor no hacía, sino que deshacía con una prolijidad escandalosa.

Revivir la Liga de Gobernadores es, como mínimo, la aspiración de arranque que se le impone -contra su deseo- a El Injertado piloto cuasi bonaerense; Liga que realizará cuestionamientos y objeciones sobre la gestión de La Princesa, como un paso inicial que conduzca a revertir aquella mansedumbre de aceptación de decisiones y actitudes que los llevaron a muchos de ellos a la pasada derrota, y que de continuar condenará al peronismo en su conjunto a una derrota definitiva en el 2011.

Una dinámica de reordenamiento que lleva indefectiblemente a un escenario de potencial colisión, escenario que nos enfrenta a una historia por venir que se escribirá a paso más rápido; aquellos dirigentes que quedaron en pie -luego del domingo negro K- se resisten a reconocer a uno y otro, Scioli y Moyano, cualquier forma de jefatura y mucho menos la reorganización partidaria. Hasta el propio Reutemann que inicialmente lo halagó cambió luego de postura.

çEs cierto que El Senador abandonó por el momento la pretensión de conducción del peronismo nacional, como paso previo a su candidatura presidencial, esperando el decantamiento natural de precandidaturas que en esta instancia florecen como si fuese primavera. "El peronismo siempre corre en auxilio de los vencedores" es una muy vieja máxima peroniana y por lo tanto los realineamientos comenzarán a darse cada vez más desembozadamente. Hoy es cada vez más difícil encontrar kirchneristas, salvo dentro del sector más "duro" y puro, no existe quien se reivindique en esa condición.

Tampoco existe gobernador alguno que haya ganado debiéndole su victoria al ex presidente partidario, o a su esposa la Primera Mandataria, por el contrario, aquellos que supieron triunfar en sus distritos lo hicieron separándose ampulosamente del gobierno nacional, por lo que ahora sienten que esos votos que los consagraron son exclusivamente propios. Algo muy parecido sucedió con los barones del conurbano bonaerense y con los intendentes justicialistas del interior provincial.

Moyano se escuda detrás de una crítica velada y tardía hacia una forma de conducción, "la gente votó en contra de una forma de conducir … y no a favor de muchos que se adjudican el triunfo" aclarando sin embargo que aunque es hora de "asumir esa responsabilidad" -algo que él muy especialmente no realizó hasta ahora- pero sin demasiado dramatismo. "Acá se perdió una elección, pero tampoco es el acabóse", agrega para intentar despegar al Gobierno de La Elegida -CFK- de la derrota bonaerense, olvidando otros resultados que unifican en el desbarranque a ambos sectores oficialistas; "la eligieron por cuatro años, no para que -su futuro- se decida en una elección legislativa", algo que él mismo ocultaba apenas unos días antes durante la campaña, de la que fue no un espectador, sino un activo militante del kirchnerismo ahora derrotado.

El hoy cuestionado jefe de la CGT intenta justificar aquella actitud sosteniendo que "el modelo que lleva adelante la Presidenta es el que ha permitido a los trabajadores salir de la situación a la que nos llevaron otros modelos" ocultando arteramente que éste "modelo" (como él lo identifica) poco y nada tiene que ver con el Plan duhalde-lavagnista productivista de sustitución de importaciones, cambio competitivo e incentivos a la producción industrial y agropecuaria, abandonada por el gobierno de Néstor en el 2006 y que con las confrontaciones del 2008, sumadas a la crisis internacional y la inoperancia gubernamental ante ella, desembocaron en el actual presente de aumento del desempleo, la pobreza, la indigencia y el aislacionamiento internacional, que repudió el Pueblo Argentino el pasado 28 J.

Todas estas particulares características hacen que la conducción partidaria se vea seriamente cuestionada tanto por gobernadores como por los intendentes bonaerenses, considerando todos ellos -o una enorme mayoría- que la conducción partidaria nacional se haya vacante, y por lo tanto discutan el grado de representatividad de aquellos que pretenden hacerse cargo del partido en esta circunstancia. La tan meneada "traición" de los intendentes del conurbano, no es otra cosa que las maniobras ejecutadas por muchos de ellos para "salvar la ropa" del incendio al que los condujera El Elegidor con su prepotencia.

"De los 90 intendentes que tenemos en la Provincia, 72 ganaron la elección local. Kirchner ganó solamente en 23 municipios. ¿Se puede hablar de traición? ¿O será que es más fácil enojarse con los otros para no reconocer los propios errores? La gente nos perforó el piso electoral, si no reaccionamos ahora en la próxima nos llevan puestos a todos" explicaba un Intendente acusado. Sin embargo, y más allá de que muchos de ellos estaban totalmente "abrochados" por la caja y la billetera, la imprescindible autocrítica brilla por su ausencia, tanto, como en el sector más duro del poder K.

La enorme mayoría no reconoce lo expresado en las urnas, apenas miran como zafar del suicidio colectivo al que los arrastró El Abrochador, las frases escuchadas hasta ahora apenas muestran una serie de piruetas insólitas para no admitir el "mal trago" tanto en el oficialismo -Schiaretti, Jaqué, Uribarri, Scioli (por nombrar sólo a los Gobernadores)-, como entre los opositores -Macri, Carrió, Binner- que también fueron advertidos por el urnazo popular. Entre los oficialistas victoriosos, y desentonando con la enorme mayoría que cuestiona la conducción delegada por Néstor en un derrotado, aparece Jorge Capitanich quien si bien cuestiona al Injerto bonaerense, realizando una pirueta digna de un verdadero malabarista -y profundizando su pertenencia al kirchnerismo- acota "quien ejerce la conducción estratégica y política de nuestro movimiento es la Presidenta".

Palabras que deben leerse como un reclamo de poder y como una estrategia para recomponer el espacio K, y resistir los durísimos embates de un peronismo deliberativo y que ha dejado de reconocer el liderazgo hegemónico de Néstor; "el electorado ha fragmentado el poder político, hay que interpretar ese mensaje en términos de consensos … -pidiéndole a CFK que- convoque a los gobernadores del mismo signo político para construir una agenda común". El gatopardismo imaginable, más burdo y grosero, jamás visto.

Ahora habla de "consensos", olvidando cuando fogoneaba la puesta de rodillas del sector agrario, proponiendo, ahora, una agenda que contemplaría una "reducción" de los superpoderes, cambios en el Gabinete, reformas en el INDEC, mejoras en la gestión de Salud, coparticipación del impuesto al cheque y mayor atención a las economías regionales, descubriendo tardíamente un espíritu crítico y federal olvidado durante casi seis años.

Escapar a las presiones de una oposición interna y extrapartidaria que conducen al Gobierno de CFK a la "supresión" de los superpoderes, la expulsión del Secretario de Comercio, la verdadera autarquía del INDEC, una nueva ley de coparticipación que le devuelva a las provincias los históricos índices quitándole al Estado Nacional el poder de domesticar disidencias; estas y no otras son las verdaderas razones para esta aparente apertura que propone.

Está cada vez más claro que la "apresurada" renuncia de Néstor oculta una maniobra para intentar contener los embates de los caudillos provinciales -opositores, disidentes, críticos y hasta de los anteriores "aliados"-, como el intento de imponer un delfín no logró cuajar, ahora aparece el nuevo "chirolita" de pura cepa K con este plan B, que intenta hacer aparecer como una embestida contra el plan A (Scioli presidente), elaborado en las primeras horas tras la derrota, este mamarracho. Ante la licuación absoluta del poder del Injerto bonaerense aparece el nuevo "mandadero" para fogonear este intento de garantizar la gobernabilidad, que oculta la verdadera intención de restablecer el poder kirchnerista.

"No hay que poner el carro delante del caballo. Antes de fijar las reglas para el 2011, la prioridad es garantizar la gobernabilidad. Sería inconducente criticar a Scioli o llamar a internas" acota desnudando las verdaderas intenciones gatopardistas, y procurando ganar un tiempo imprescindible para el intento de reacomodamiento oficialista. En ésta dirección deben interpretarse las palabras del Gobernador chaqueño; como bien acota Felipe Solá "si el PJ no resuelve la derrota del kirchnerismo se va a convertir en un refugio del kirchnerismo", un espacio refractario a recibir a los peronistas que desean "estar dentro de un peronismo que procesa la derrota" y asume los errores cometidos, por aceptar conducciones que los alejan de la Doctrina legada por Perón.

"El peronismo tiene que estar conducido por un ganador -y volviendo a respetar la máxima histórica de separar su conducción de los Ejecutivos y Legislativos, debería aclarar-, y en el actual consejo directivo hay más de 50 perdedores. Es fundamental el rol de gobernadores … que deben resolver si el PJ es kirchnerista o no" agrega sabiamente Solá, acotando,"si el PJ no se prepara desde ahora para tener una gran interna no va a poder ser carta de triunfo y va a perder el balotaje con el ACS. Si no se equivocan, nos llamarán a todos y el candidato se definirá en una interna".

Es imprescindible remarcar las verdaderas cuestiones de fondo que implicaron las pasadas elecciones del 28 J, hubo un voto de castigo y hartazgo para con el gobierno K, fue una clara señal popular de exigencia de "cambio" para casi la totalidad de los "oficialismos" -peronistas y no-, el Pueblo demostró su cansancio con las confrontaciones inconducentes y con las prepotencias clasistas, así como con la inoperancia y la incapacidad para resolver los problemas que los aqueja, el Pueblo remarcó que no acompaña un "modelo" que intenta imponer condiciones y unicato de ideas por sobre las decisiones producto de discusiones y consensos.

El Pueblo Argentino demostrando un crecimiento y una madurez no reconocida por el sector gubernamental impuso una verdadera "agenda de cambio", que incorpora el debate como premisa de conducción, y separa definitivamente de la concepción política la imposición de ideas y proyectos, los superpoderes que anulan la separación de poderes, las modificaciones arbitrarias del Consejo de la Magistratura que prostituyeron un sistema perfectible de independencia del Poder Judicial, un sistema de Coparticipación Federal que doblega la voluntad de los gobiernos provinciales, la intervención de los Organismos de Estadística y Censo que le quitaron previsibilidad y seriedad a las imprescindibles cifras estadísticas, y un "aislacionamiento internacional" que nos borró del mapa del concierto de las naciones.

Y parafraseando a Felipe "si el PJ no se define …y vuelve a contener; porque el PJ no puede hacerse el distraído y tiene que entender que la gente votó en contra de Kirchner" y de una forma de hacer política a espaldas del Pueblo, y en contra de los genuinos intereses y necesidades populares, traicionará y defraudará otra vez la voluntad popular, pero además y casi tan importante como lo anterior, estará traicionando el legado impuesto por El General Perón.