Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
ARGENTINA
Hacia la nueva ronda de negociaciones colectivas 2008
Por Julio Godio (*)

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 02/02/08.-

Sumario
1. Un informe importante
2. La nueva ronda de negociaciones 2008
3. Conclusiones

1. Un informe importante

El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS) ha difundido en enero 2008 un importante Informe en el que se señala que en 2007 se firmaron 1.025 convenios y acuerdos salariales tripartitos (1). La información -comentada por Ismael Bermúdez- indica que los acuerdos de empresa fueron amplia mayoría, 67% de las negociaciones, mientras que el 33% restante fueron convenios de actividad.

La cifra es elocuente, porque está indicando que -sin romper los regímenes nacionales de negociaciones por actividad- el sistema de relaciones laborales argentino está en plena transformación, dando cada vez más importancia a las negociaciones por empresa, que dan cuenta de los diferenciales de productividad en una economía de mercado regulada como es la argentina de hoy.

La información del MTESS incluye otro dato sustantivo: es sabido que en Argentina un 70% de las organizaciones sindicales -uniones y confederaciones- concentran un porcentaje similar de trabajadores sindicalizados sobre el total de la fuerza laboral ocupada. Estas uniones y confederaciones son el corazón del sistema sindical argentino, y han permitido a los trabajadores potenciar su fuerza.

Para destruir esta peculiaridad positiva del sindicalismo, se ha montado desde haced décadas el argumento empresario que acusaba a esa "elite" de sindicatos de monopolizar las negociaciones. Sin embargo, el Informe del MTESS indica que en las negociaciones 2007 participaron 305 organizaciones, y que algunas de ellas firmaron más de un convenio. Los convenios ya cuerdos firmados incluyen a casi 4 millones de trabajadores asalariados.

Esa información indica que muchas uniones y confederaciones excesivamente centralizadas y/o con estructuras antiguas ya no dan cuenta de la presencia activa en las empresas, ya sea de nuevos sindicatos o de la creación de instituciones sociolaborales (como los cuerpos de delegados) que van asumiendo el atributo de negociador sindical en la empresa sin necesidad de separarse del sindicato madre.

El Informe del MTESS incluye otra información importante. Como es sabido, las negociaciones tripartitas se reinstauran en 2004 en un contexto de crecimiento alto del PBI (9%) y de estabilidad política garantizada por el gobierno del presidente Néstor Kirchner. Estas negociaciones fueron emblemáticas, porque simbolizaron el nuevo curso nacionalista neodesarrollista y la reinstalación del Estado como verdadero "reorganizador" del mercado de trabajo, proceso impulsado desde el gobierno nacional.

Es muy importante observar que la iniciativa del MTESS, y en particular del Ministro Carlos Tomada, se concentró a orientar la negociación sobre los salarios. Pero al mismo tiempo se favoreció que poco a poco se fueran incorporando entre 2004 y 2007 otros contenidos. Como es sabido, en los años '90 el entonces gobierno de Carlos Menem, con apoyo de las grandes centrales empresarias, trató de bloquear las negociaciones sobre diferentes contenidos, tratando de enchalecarlas en un único tema: productividad y salarios, negándose a promover las discusiones sobre otros.

Pero en el mundo del trabajo, si bien la relación entre la productividad total de los factores en la empresa (PTF) y las remuneraciones es central, no es la única. Existen otros temas (o "contenidos") que son sustanciales. Y de esas realidades da cuenta también el Informe, indicando que un 53% de lo acordado corresponderá a la categoría salarial, un 23% a las condiciones de trabajo (jornada, categorías profesionales, capacitación continua, etc.), otro 20% a cláusulas que regulan las relaciones laborales en las empresas (favoreciendo el papel de los delegados, comisiones mixtas de negociación) y un 3% a las condiciones de higiene y seguridad en el trabajo.

Así las cosas, la iniciativa del gobierno de Kirchner de promover las negociaciones laborales resultó exitosa. Como indica el Informe, en 2007 se lograron acuerdos tripartitos con las empresas sobre los porcentajes de incrementos salariales sobre los básicos de convenios de actividad que oscilaron entre el 13,5% en los empleados textiles y el 30% en los petroleros. El salario básico de las categorías inferiores fue de $1.195, en los convenios de actividad de $1.120, mientras que el salario básico promedio de la categoría representativa fue de $1.469 ($1.159 en los de actividad y $1.695 en los de empresa). El promedio de aumentos en 2007 fue del 20%. Debe decirse que las mejoras salariales en muchos casos fueron negociadas fragmentadas entre dos y cuatro períodos para atenuar las colisiones de los aumentos con los precios.

El rico Informe del MTESS da cuenta de que por primera vez, desde el fatídico año 2001, en el cual se desplomó el aparato productivo, el 53% de los acuerdos se concentró en la industria, siendo los principales los que lograron la industria manufacturera, transporte, almacenamiento, comunicaciones y suministros de electricidad, gas y agua. El viraje "reindustrialista" del kirchnerismo se expresó directamente sobre el sistema de relaciones laborales.

Además, el Informe da cuenta de otra novedad: las llamadas "cláusulas especiales", introducidas para favorecer compromisos entre los empresarios y los sindicatos, que permitiesen lograr mayor competitividad sobre "mercados externos". De este modo, esos convenios adelantaban en 2007 lo que luego será la iniciativa, todavía genérica, de la Presidenta Cristina Kirchner de convocar en 2008 a extender este tipo de acuerdos "sectoriales" dirigidos a potenciar armónicamente la productividad y la paz laboral a través de "mesas sectoriales" tripartitas.

Debe destacarse que dentro de la categoría "cláusulas especiales" se registra también la importante experiencia de considerar a la empresa contratista "solidariamente responsable" por la ocupación de trabajadores a través de empresas de servicios eventuales, al tiempo que se habilita a empresas contratistas para realizar tareas siempre y cuando dichas empresas se ajusten al convenio colectivo de la actividad vigente.

Lo cierto es que, sin necesidad de nuevas leyes, y apelando y priorizando la necesidad del acuerdo político-laboral tripartito para profundizar el modelo nacionalista neodesarrollista, el gobierno logró entre 2004y 2007 modificar profundamente el sistema de relaciones laborales, restableciendo el tripartismo como la principal herramienta de negociación. Sin duda, el MTESS ha jugado un gran papel en estos últimos años como regulador y organizador de los mercados de trabajo.

2. La nueva ronda de negociaciones 2008

La nueva ronda salarial 2008 ha comenzado, con los convenios que vencen en enero 2008. Son pocos, pero tres de ellos son estratégicos: transportistas de corta distancia, bancarios y empleados de Gas Natural. En marzo es cuando llegarán los convenios de la mayoría de las actividades y grandes empresas. Este aluvión seguirá en abril y mayo.

La CGT, liderada hoy por Hugo Moyano, piensa que los aumentos para 2008 serían del 20%. Luego, de firmarse los principales convenios, el MTESS convocaría al Consejo del Salario para aprobar el nuevo salario mínimo.

El tope del 20% del aumento total repetiría nuevamente le método utilizado en 2007 de abonar los aumentos en 2 o 3 cuotas: un 10% ahora y otro 10% en 6 meses, o un 10% ahora, otro 6% en 6 meses y un 4% hacia fin de año, tal como había ocurrido en 2007. De este modo los aumentos correrán paralelamente a la inflación futura. (2)

Algunos sindicatos que como colectiveros, Luz y Fuerza, etc., han logrado aumentos adelantados, aspiran a que esos aumentos no sean absorbidos en las nuevas escalas salariales. Además, la CGT y sus afiliadas rechazan la información oficial del INDEC que sitúa la inflación de 2007 en un 8,5%. Pero los empresarios tampoco están dispuestos a aceptar como cierta una inflación cercana al 20%, como sostienen los sindicalistas. Las compañías líderes -que son 180 y emplean a 184.000 personas- ya reconocen que el aumento promedio será del 20%.

Por último, Hugo Moyano ha adelantado que el aumento de los aportes de los trabajadores a las AFJP (7 al 11% del salario de bolsillo), que incluye a unos 4,5 millones de trabajadores, deberá ser absorbido por las empresas. Tampoco será ajena a las negociaciones salariales la exigencia de los sindicatos de un decreto reglamentario antes de marzo, que obligue a las empresas a convertir gradualmente en dinero -y así, en parte del salario- los pagos que realizan con los tickets alimentarios. (4)

3. Conclusiones

Las uniones y confederaciones miembros de la CGT y algunas de la CTA se aprestan a participar en la ronda de negociaciones salariales 2008. Como se ha analizado en esta nota, los sindicatos se mueven en la dirección de fijar topes que compatibilicen la evolución anual de la inflación. De allí que los aumentos serán escalonados y pagados en varios momentos del calendario anual. La semana próxima, la Presidenta Cristina Kirchner recibirá a la CGT para acordar objetivos y un desarrollo "racional" de las negociaciones.

Es posible que algunos sindicatos aspiren a superar el tope del 20%. También pueden producirse movilizaciones desde cuerpos de delegados enfrentados con las direcciones sindicales oficiales. Pero la tónica será seguramente la búsqueda de acuerdos en torno al porcentaje adelantado.

Es también previsible que la tendencia a incorporar otros cláusulas convencionales no salariales se profundice. Esta tendencia dice que en la medida en que continúen las prácticas de la negociación y el tripartismo, los trabajadores sindicalizados exigirán en la empresa mejores condiciones de trabajo. Esta tendencia se expresa ya en la creciente importancia de los cuerpos de delegados en las empresas.

Esta novedosa identificación de los trabajadores con las empresas se corresponde plenamente con las aspiraciones de los empresarios a aumentar la productividad del trabajo. Pero ello obliga a los empresarios a reconocer la importancia que tiene asociar la humanización del trabajo, la capacitación continua y las negociaciones tripartitas con el objetivo de mejorar la performance de las empresas. Se debería prestar atención al hecho de que la propuesta todavía genérica de la Presidenta Cristina Kirchner sobre la implementación del Diálogo Social está íntimamente vinculada con algunas de las llamadas "cláusulas especiales", en el Informe del MTESS.

Es de conocimiento público que las nuevas rondas de negociaciones salariales coincidirían con la eventual reelección de Hugo Moyano como Secretario General de la CGT o quizás con la eventual sustitución del dirigente sindical camionero. Moyano dirige actualmente la CGT apoyado sólo por un 30% de las uniones y confederaciones. Pero su liderazgo es fuerte, en tanto Moyano ha mostrado disposición para liderar las movilizaciones sindicales, profundizar las relaciones entre la CGT y la CTA y cultivar las relaciones personales con el ex-presidente Kirchner, y ahora con la actual Presidenta Cristina. Moyano es una pieza importante en el dispositivo del gobierno para encauzar negociaciones salariales compatibles con las metas inflacionarias previstas y para combatir el flagelo del trabajo en negro.

En la actual etapa política 2007-2011, que seguramente estará signada por el esfuerzo para estabilizar el sistema de representación político-social en el país, la Presidenta Cristina ya ha señalado que se priorizarán las relaciones institucionales entre el gobierno y la CGT por sobre las personales. En este contexto, sería deseable que las grandes uniones y confederaciones que se mantienen al margen de la CGT (especialmente los "sindicatos gordos", también conocidos como "de resultados") se decidieran a volver a ocupar posiciones dentro de la CGT. El "país institucional" necesita de una CGT unida para fortalecer al sistema democrático. También es muy importante que continúen los acercamientos entre la CGT y la CTA.

Notas:

(1) Ismael Bermúdez: "Paritarias: en 2007 hubo 1.025 acuerdos con subas del 13% al 30%", Clarín, 12/1/08.

(2) "Los aumentos salariales serían de un 25%, en 2 o 3 cuotas", Clarín, 14/1/08.

(3) Idem.

(4) ¡Apuran la conversión de tickets-canasta", Clarín, 14/1/08.

(*) Director del Instituto Mundo del Trabajo / Web