Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
ARGENTINA

Acordar pagos de la deuda externa en default sin hacer peligrar el crecimiento económico

Por Julio Godio (*)

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 23/09/04.-

1. Según Lavagna la economía sigue creciendo
La UCR: comentarios sobre el estado del partido y las luchas internas - Por Julio Godio
Un acuerdo social tripartito positivo: el aumento del salario mínimo, vital y móvil Por J. Godio

El 17 de septiembre el Ministro de Economía de Argentina, Roberto Lavagna, presentó el Presupuesto 2005 en el Senado de la Nación. Desde hace dos meses los principales medios de comunicación e importantes consultores concentraban sus opiniones económicas en una frase: la economía argentina ha entrado desde el segundo trimestre 2004 en una "meseta", esto es, desaceleración con índices inflacionarios en bienes de la canasta familiar e intermedios. Sin embargo, para fundamentar las proyecciones del Presupuesto 2005, el Ministro Lavagna presentó un cuadro económico diferente, afirmando que la supuesta meseta no habría existido, y que la economía argentina continuaba creciendo. (1)

Según Lavagna, el Producto Bruto Interno (PBI) creció el 0,5% entre abril y junio de 2004, se expandió 7% respecto a igual período del 2003 y acumula en los primeros seis meses de 2004 un incremento del 9%. En cuanto a la actividad industrial, la tasa de crecimiento a sido del 11% entre enero y junio de 2004. Lavagna afirmó que sólo en abril 2004 se registró una caída del PBI por la disminución de la oferta energética. Señaló: "Una vez que se recuperó la cuestión de la energía, la economía retomó su tendencia positiva". (2)

Lavagna informó que el crecimiento no se produjo sólo en la industria, sino en todos los sectores en el segundo trimestre 2004: la producción de bienes y servicios creció 6,9%, los servicios 5,2%, la industria manufacturera 13,2% y la construcción 32,4%. Sobre esta base Lavagna afirmó en el Senado que si bien el cálculo del aumento del PBI que da soporte al Presupuesto 2005 es del 4%, es posible que aumente al 6,5%.

Al hacer esta afirmación Lavagna criticó indirectamente la información oficial del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC), por "apresuramiento técnico", al difundir en agosto que en el segundo trimestre se había producido una caída del 2% del PBI. Pero tampoco avaló la información del Banco Central producida en el mes de julio, que aventuraba un crecimiento del PBI para 2004 de un 8%.

En pocas palabras: Lavagna ha afirmado que la crisis energética ha sido superada, y que la economía crece en forma "pareja". El propio Presidente Kirchner se sumó a Lavagna el mismo 17 de septiembre para comunicar oficialmente que el "amesetamiento" había sido un pronóstico "errado", aunque tuvo que reconocer que la tasa de desocupación abierta no cedía, manteniéndose desde 2003 en un 14,7%. Si se suma esta tasa con los planes de subsidio al desempleo (Planes de Jefas y Jefes de Hogar) la tasa de desempleo llega al 20%, unos 2.500.000 de desocupados. (3)

2. Principales puntos del Presupuesto

El financiamiento del Presupuesto 2005, con un crecimiento del PBI del 4%, será del 3% del PBI para la administración nacional. Si se suma el crecimiento del PBI de las provincias el superávit del PBI llegaría al 3,6% (a solo 0,4% de lo reclamado por el FMI). A su vez, la recaudación de impuestos en 2005 ascenderá a 107.000 millones de pesos, con un fuerte aumento del Impuesto a las Ganancias. Pero la cifra se alcanzaría sin disminuir las retenciones que gravan algunos sectores exportadores (commodities agrícolas y energéticas principalmente) ni al Impuesto al Valor Agregado (IVA).

El Presupuesto 2005 prevé un aumento del pago de intereses de la deuda pública (42,9%), de modo que la refinanciación de bonos externos e internos representarán pagos por 9.500 millones de pesos (de los cuales los organismos internacionales recibirán 3.938 millones de pesos). El Presupuesto 2005 ha sido calculado en función de un tipo de cambio que colocará al precio de venta del dólar a 3,05 pesos (en 2004 ha sido, hasta ahora, de 2,90 pesos). Se prevé que el Presupuesto 2005 contará con el soporte de un superávit fiscal similar o mayor al que se prevé para 2004, es decir, de entre 15 mil y 20 mil millones de dólares.

En síntesis, el Presupuesto 2005 pretende compatibilizar el pago de la deuda externa con un aumento de recursos para obras públicas (aumento del 47%). Dicho de otro modo, pretende recuperar la capacidad del país para atraer capitales extranjeros (sobre la base de negociaciones exitosas con el FMI y los acreedores privados) y simultáneamente utilizar el gasto en obras públicas como motor del crecimiento del mercado interno.

Para alcanzar ambos objetivos, el Presupuesto 2005 ha sido estructurado sobre la base de un aumento selectivo de rubros:

Para alcanzar ambos objetivos, el Presupuesto 2005 ha sido estructurado sobre la base de un aumento selectivo de rubros: (4)
Infraestructura
46,7
Deuda pública
42,9
Ciencia y técnica
19,1
Planes asistenciales
10,4
Salarios y jubilaciones
9,4
Seguridad
9,3

3. La formación del capital: nuevas inversiones

El gasto público, como hemos analizado, es un componente decisivo en la formación de capital. Pero también lo es la tendencia que se observa desde junio de 2004 al aumento en la inversión privada en bienes en los siguientes sectores: siderurgia, petrolera, aceiteras y empresas privadas de energía. Es el "regreso" de las inversiones en bienes de grandes empresas (mientras que en 2002 las empresas que más invirtieron, dada la reactivación del mercado interno, fueron las pequeñas y medianas). (5)

En el Informe citado, el CEP ha señalado que la inversión de bienes representa en 2003 el 17% del PBI, muy superior al piso del 11% del año 2002, pero colocándose todavía por debajo del 18,7% promedio de la década de los '90. Es indudable que esta nueva ola inversora se debe a una mayor rentabilidad que en los '90, y a nuevas oportunidades de negocios en una economía estable.

Las firmas que más invirtieron son las de rubros transables (productoras de bienes exportables), que primero utilizaron toda su capacidad ociosa y ahora han comenzado los procesos de inversión para mejorar tecnologías y capacidad de producción. Pero en las firmas de rubros no transables (fundamentalmente las privatizadas) el proceso de inversión es más lento, porque como es conocido, fueron las más afectadas por la devaluación, están endeudadas y no han terminado la renegociación de los contratos. (6)

Dado que las negociaciones de los países del Mercosur con los países de la Unión Europea se han reiniciado, y que se espera que a fines de octubre se firme un acuerdo comercial entre ambos bloques, el gobierno argentino espera que ello estimule las inversiones en las empresas privatizadas, que en su mayoría pertenecen a capitales privados y públicos europeos. Según un vocero de primera línea del Ministerio de Relaciones Exteriores, el Viceministro de Economía Martín Redrado (ahora flamante Presidente del Banco Central) informó en reunión del gabinete ministerial el 13/09/04 que existe "un 80% de acuerdo en los puntos", dado que habrá u nuevo intercambio de "ofertas mejoradas" (tanto arancelarias como de acceso a mercados). La UE, según Redrado, se ha comprometido a presentar en octubre próximo una "propuesta global", no limitada sólo al comercio sino también a inversiones. (7)

4. Dificultades y esperanzas en el "frente externo"

Comencemos por comentar las dificultades de Argentina con los estados miembros del G-7, en particular los europeos. Es conocido que desde que Argentina declaró el default en 2001 el mapa de visitas de jefes de estado europeos ha disminuido notablemente en comparación con la década de los '90. (8) Hasta ahora, los visitantes provienen de otros países (Venezuela, Chile, Brasil, México, China y Corea). Como señaló el Ministro de Relaciones Exteriores argentino, Rafael Bielsa, "los países europeos tienen hoy prioridades distintas a las del pasado" (refiriéndose a los años '90). El ex-presidente Eduardo Duhalde ha reiterado en diversas exposiciones que el país todavía no da "señales de normalización", y que ello desalienta a los inversores europeos y norteamericanos.

También es preocupante que en septiembre se haya registrado un nuevo pedido de bancos extranjeros al FMI para que presione más a la Argentina para llegar a un acuerdo sobre la deuda pública que satisfaga a los bancos privados. Así, los mayores bancos del mundo, que integran el Instituto Internacional de Finanzas (IFI), han manifestado a través de su Director Gerente Charles Dallara que la Argentina está intentando negociar la deuda privada en default sin el aval del FMI. El Comité Global de Acreedores (que incluye a los acreedores locales) ha planteado a los gobiernos del G-7 que se debería "embargar" la recaudación fiscal del país para pagar a los bonistas. (9) La "situación de pagos" de la deuda externa se caracteriza en 2004 por sólo un 43,7% de pago normal (78,6 mil millones de dólares), mientras que está en default el 38,3% (68,9 mil millones de dólares) y con atrasos el 18% (32,5 mil millones).

El 20 de septiembre el Presidente Kirchner visitará los EE.UU., con una apretada agenda mixta que incluye actividades diplomáticas (principalmente su intervención en la 68ª Asamblea General de la ONU). Voceros oficiosos del gobierno nacional han señalado que el Presidente Kirchner reiterará que la oferta argentina es de una reducción de entre el 60 y el 70% del valor de los bonos en default (Dubai 2003). Esta decisión del gobierno argentino ha provocado reiteradas (pero moderadas) críticas del Director Gerente del FMI, Rodrigo Rato. De todas maneras el FMI ha aprobado en septiembre la extensión de pagos no obligatorios de nuestro país: 1.100 millones de dólares que vencían entre septiembre 2004 y enero 2005. Así las cosas, el gobierno argentino espera que una buena relación con el FMI, y en especial con Rodrigo Rato, facilite la pronta salida definitiva del default.

5. La clave de la coherencia argentina: la alianza entre Kirchner y Lavagna

La clave de la coherencia del gobierno pasa por las relaciones entre Kirchner y el Ministro de Economía Lavagna. Más allá de rumores de desavenencias en la primera semana de septiembre entre ambas figuras -a propósito de a) las duras declaraciones del Ministro de Planificación, Julio de Vido, a propósito de la negociación con las empresas privatizadas, al que Kirchner apoyó y Lavagna criticó por excesiva e innecesaria "presión verbal" y b) la paradójica resistencia de Kirchner a disminuir el IVA para productos básicos de la canasta familiar, mientras que Lavagna (aliado con el Jefe de Gabinete, Alberto Fernández) proponía tal disminución para estimular al mercado interno-, todo indica que la alianza Kirchner-Lavagna se mantiene firme, en particular porque ambos saben que se ha entrado en una fase decisiva de las negociaciones con los acreedores privados de la deuda en default. (10)

Como hemos visto, 2004 será un año de fuerte superávit fiscal. Kirchner concentra toda su preocupación en contar con recursos para enfrentar las negociaciones con los acreedores privados y el FMI, y si bien una disminución del IVA podría dar lugar a presiones inflacionarias (por el traslado de aumentos de precios a los consumidores), Kirchner tampoco desea que se abra ningún "frente interno" durante esas negociaciones, lo que desembocó en la separación del Jefe del Banco Central, Alfonso Prat Gay (que presionaba para que el gobierno aceptase el reclamo de un superávit del 4% del PBI para 2004) y su sustitución por Martín Redrado. El cambio permitió reorganizar el Directorio del Banco Central en el que ahora sus miembros son solamente "kirchneristas" y "lavagnistas".

Prat Gay ha sido acusado de "hacer peligrar las metas del crecimiento económico", al anunciar un aumento exagerado (8%) del PBI, que justificaría la presión de los acreedores. En cambio, Redrado ha manifestado que el Banco Central (aún con un crecimiento del 4% del PBI) continuará su política de utilizar parte del excedente económico para hacer viables las necesidades de financiamiento de las empresas, lo que implica financiar a los bancos.

En síntesis, el gobierno nacional sostiene que la economía sigue creciendo, y que ese crecimiento, junto con el superávit fiscal, son las metas prioritarias; que las negociaciones con los acreedores privados deberían ser exitosas, pero ajustadas a la "oferta Dubai"; que se debe garantizar a través de las políticas financieras y monetarias tanto las demandas de financiamiento de los proyectos de inversión de las empresas como el control de la inflación, y que el gobierno debe presentar un frente sólido para lograr que esos objetivos sean realizables en 2004. La alianza entre Kirchner y Lavagna parece ser sólida para alcanzar plenamente esos objetivos.

Sin embargo, como hemos comentado en otros artículos anteriores, las altas tasas de desempleo y subempleo y la contracción de los salarios reales están originando posiciones más combativas de parte de los sindicatos afiliados a la CGT. Parecería que el epicentro del conflicto social comienza a desplazarse de los movimientos piqueteros (ahora abocados a enfrentarse con una caída de sus capacidades políticas de movilización, que se basaban principalmente en los reclamos de subsidios al desempleo) a los sindicatos, que exigen en cambio más empleos y mejor calidad de empleos ("empleo decente").

No obstante, la CGT actúa cautelosamente, porque no desea que la exigencia de aumentos salariales pudiese estimular una nueva espiral inflacionaria. Entre el gobierno y los sindicatos existe la voluntad de mantener posiciones "equilibradas y negociadas". Si bien el descontento social es elevado por los altos niveles de pobreza y desempleo, ninguna organización empresaria ni sindical desea hacer peligrar el objetivo central del gobierno de garantizar la continuidad del crecimiento económico.

Notas:
(1)"El PBI crece en el año, pese al freno del segundo trimestre", Clarín, 16/09/04.
(2) Idem.
(3)Gustavo Bazán, "Buenos y malos", Clarín, 17/09/04.
(4)"Fuerte aumento de recursos para la deuda y las obras públicas en 2005", Clarín, 17/09/04.
(5)Centro de Estudios par ala Producción (CEP), Secretaría de la Industria, Boletín Informativo n° 7, julio 2004.
6"Ahora son los grandes grupos los que impulsan la inversión", Clarín, 14/09/04.
7Conversación del autor con Darío Alessandro, Subsecretario de Asuntos Hemisféricos, Ministerio de Relaciones Exteriores.
8"Por el default, los poderosos ya no vienen a la Argentina", Clarín, 19/09/04.
9"Deuda: los bancos piden al FMI que presione más a la Argentina", Clarín, 15/09/04.
10Eduardo Van der Kooy, "Más poder a Kirchner y Lavagna", Clarín, 19/09/04.
(*)Director del Instituto del Mundo del Trabajo.
El presente material se publica por gentileza del Estudio Cuartango.
Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones