| Bufete de Informaciones Especiales y Noticias |
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Declaración de la mesa coordinadota para un nuevo proyecto nacional |
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APÉDICE de "CARACTERÍSTICAS
Y FUTURO DE LA MESA COORDINADORA (TRANSVERSAL) DE APOYO A KIRCHNER"
- Por Julio Godio
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Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 01/11/04.- Cuando al protagonismo creciente de innumerables organizaciones sociales y de desocupados en particular, que cuestionaban frontalmente el modelo de hambre y exclusión, se le unió el hartazgo de los sectores medios frente a la decadencia de la política, desembocamos en el estallido social de fin de 2001. Ahí alcanzó su punto más alto la crisis de representatividad, como producto del agotamiento y fracaso de los partidos políticos para dar respuesta a las demandas más sentidas por nuestra sociedad. La inmensa mayoría de sus dirigentes resultaron severamente cuestionados, la política se trasladó del parlamento a las rutas y las calles y en el pueblo ganó terreno la conciencia sobre la necesidad de un cambio y la construcción de algo nuevo. Esta es la tarea pendiente de la que estamos dispuestos a hacernos cargo junto a otros compañeros y dirigentes del campo popular y en la que se funda la propuesta de la transversalidad que ha planteado desde la instalación de su gobierno, el Presidente Kirchner. Propuesta que la concebimos orientada a la recomposición del movimiento popular, requisito indispensable para volver a construir una patria para todos. Provenientes de experiencias y prácticas sociales y políticas diferentes, nos reconocemos en la tarea común de haber resistido durante años al modelo neoliberal, que le infligió tanto sufrimiento y tanto daño al conjunto de nuestro pueblo. En ese camino, nos asumimos siempre como militantes populares comprometidos con la defensa de los intereses de los que menos tienen y reivindicamos la política como instrumento para transformar la sociedad. Lo hacemos conscientes del profundo retroceso operado en las condiciones de vida de nuestro pueblo y el surgimiento de nueva formas de organización social, que las estructuras corporativas de los partidos tradicionales han dejado de representar. Nuestras organizaciones políticas y sociales se reconocen herederas de las luchas históricas del pueblo argentino, que alumbraron los grandes movimientos nacionales en nuestra patria. Y sabemos que es mucha la responsabilidad que tenemos los dirigentes del campo popular frente al momento que nos toca vivir. Por eso,no nos cabe actuar como observadores ni fiscales, sino que nos asumimos como constructores de la acumulación de fuerzas sociales y políticas a favor del nuevo rumbo emprendido en el país a partir del 25 de mayo de 2003. Rumbo que sólo será posible sostener y profundizar, sobre la base de hacer crecer la organización popular y avanzar sobre la distribución del ingreso, como camino ineludible para derrotar la pobreza y la exclusión. Estamos transitando una nueva oportunidad histórica para los pueblos del continente, que nos habla de la posibilidad cierta de construir una Nueva Argentina. Sabemos que es una tarea ardua pero posible, que requiere una nueva forma de concebir y hacer la política y desde el gobierno del Presidente Kirchner se han empezado a dar pasos inequívocos en esa dirección. Pasos que confrontan con el único hegemonismo peligroso: el de los grupos de poder económico que manejaron durante décadas el destino del país, en contra del pueblo y la nación. En ese entendimiento, conscientes de la necesidad de construir unidad en el campo popular, apoyados en nuestras coincidencias y respetuosos de la diversidad de nuestras experiencias, hemos decidido confluir y complementar esfuerzos para afrontar los desafíos de la etapa política que estamos transitando. Etapa en la que tenemos un papel que cumplir a la hora de llenar el vacío de representatividad dejado por la crisis de los viejos partidos. Es esta premisa, unida a las expectativas que anidan en el pueblo, la que nos lleva a encarar con decisión la construcción de una fuerza política y social que actúe como reaseguro del proceso de cambio en desarrollo, pero que también esté en condiciones de definir una estrategia de cara a las elecciones de 2005, cualquiera sea el escenario que debamos enfrentar. Esta decisión que hoy tomamos es también una convocatoria al debate, la participación y la unidad en la diversidad con otras fuerzas sociales y políticas con las que compartimos diversas jornadas de lucha contra el modelo neoconservador, expectativas e interrogantes parecidos sobre el rumbo político en marcha y los mismos anhelos por construir una sociedad justa y solidaria. Sabemos que estamos dando apenas un primer paso en la vasta tarea de coincidir con otros muchos sectores y compañeros, con quienes estamos llamados a superar la fragmentación y avanzar en la unidad del pueblo para reconstruir la patria. |
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27 de Septiembre de 2004
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