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ARGENTINA

Una alianza peronista en marcha: el acuerdo entre Menem y Rodríguez Saa

Por Julio Godio (*)

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 10/02/05.-

1. Estado actual del acuerdo
Notas de Julio Godio editadas en Rebanadas de Realidad

El 1° de febrero de 2005 se produjo en la provincia de La Rioja (Anillaco) un segundo e importante encuentro entre los ex-presidentes de la República Carlos S. Menem y Adolfo Rodríguez Saa. Participaron también el hermano de Rodríguez Saa, el gobernador de la provincia de San Luis, Alberto Rodríguez Saa, el senador Eduardo Menem y el Secretario de Adolfo Rodríguez Saa, Luis Lusquiños. Desde dos meses antes se venían desarrollando reuniones entre representantes de ambos dirigentes peronistas para llegar a un acuerdo y crear un espacio político común dentro del Partido Justicialista (PJ) y enfrentar al kirchnerismo. En la última semana de enero, Menem y Rodríguez Saa se habían encontrado por primera vez en Juana Koslay, Jujuy, manifestando que ambos aspiraban a ser electos senadores nacionales en las elecciones nacionales previstas para octubre de este año.

Los puntos básicos del acuerdo logrado en febrero -fijados en un documento para la prensa- son los siguientes:

a)Recuperar para el “peronismo histórico” la conducción del PJ y lograr posiciones de poder en la dirección del partido; para ello:

b)Exigir al actual Presidente de la Cámara de Diputados y Presidente del Congreso del PJ, Eduardo Camaño (de origen “duhaldista”) la convocatoria a elecciones partidarias para elegir la presidencia del PJ, que está acéfala desde hace tres años;

c)Recurrir a la Justicia Electoral en caso de que Camaño se niegue, para garantizar la mencionada convocatoria a elecciones partidarias.

Como era previsible, esta “mini cumbre” de ex-presidentes originó una respuesta negativa del kirchnerismo. Ya unos días antes de la reunión el Ministro del Interior, Aníbal Fernández, había descalificado el acercamiento Menem - Rodríguez Saa, diciendo que: “si se hiciera una encuesta, salvo a unas 20 personas el tema no le importa a nadie”. Con tono más duro había respondido el gobernador de Chubut, Mario das Neves, quien señaló: “no vamos a permitir que el peronismo sea usurpado”.

En la cumbre Menem-Saa se había acordado que la flamante coalición no implicaba -en lo inmediato- la ruptura de los bloques peronistas de diputados y senadores del Congreso de la Nación, dentro del cual los “menemistas” y “saadistas” controlan el 10% de los miembros. Pero esos votos son decisivos para garantizar al PJ formar mayorías propias en ambas cámaras. Sin embargo, ya antes de la reunión Menem-Saa legisladores nacionales menemistas habían señalado a la prensa que se “había acabado el voto teledirigido” y que “ahora el Poder Ejecutivo nos va a tener que convencer sobre cada proyecto que quiera aprobar”.

En síntesis, el año político que comienza incluye la constitución de una alianza entre dos corrientes populistas peronistas de centro-derecha que aspira -como veremos- a instalarse como polo dentro del PJ y al mismo tiempo como convocante de otras fuerzas no peronistas del espacio de centro-derecha (Recrear, liderado por Ricardo López Murphy, y Compromiso para el Cambio, de Mauricio Macri) y con capacidades para atraer al acuerdo a otras corrientes peronistas en la provincia de Buenos Aires (“pattismo” y “riquismo”) y en otras provincias del noroeste, en La Pampa y Neuquén.

2. Posibilidades y límites de la alianza Menem - Rodríguez Saa. Conclusiones

El acuerdo entre Menem y Saa era previsible. Ante todo, porque ambos dirigentes comparten un mismo espacio político-ideológico dentro del PJ: el populismo peronista de centro-derecha. Ambos líderes tienen fuertes contactos con empresas extranjeras radicadas en el país y con el establishment empresario local. Ambos están vinculados estrechamente con el Partido Republicano norteamericano, y en especial con la familia Bush. No debe olvidarse que Menem lideró durante 1989-1999 la más profunda transformación que ha experimentado el país en los últimos setenta años, dando lugar a la formación de una economía de libre mercado. Ambos dirigentes son personas multimillonarias, y por lo tanto cuentan con suficientes recursos financieros.

La alianza Menem-Saa sólo suma a un 15% de los afiliados al PJ, es decir a unos 150.000 militantes. Pero tienen, especialmente el menemismo, referentes políticos, sindicales y sociales en todas las provincias. Constituye una alianza minoritaria, pero con redes e influencias en toda la geografía nacional.

Es cierto que Menem y Rodríguez Saa son líderes políticos cuestionados por la mayoría de la sociedad argentina (como lo indican todo tipo de encuestas). Menem es rechazado por “neoliberal” y Rodríguez Saa por su incapacidad para dirigir al país en su corta presidencia provisional a fines de 2001. Pero aliados representan o pueden canalizar hoy a un 20% del electorado, y en una hipotética convergencia más amplia con Compromiso para el Cambio, Recrear y con el Movimiento Popular Neuquino, a un 30-40% del electorado.

Las perspectivas de la alianza Menem-Saa enfrentan serias dificultades, a saber:

  • El hecho de que el 60-70% de la sociedad argentina, en un país “presidencialista”, manifiesta hoy en diversos grados su apoyo al Presidente Kirchner. A ello se suma que se ha establecido una alianza estratégica inestable pero duradera entre Kirchner y el ex-presidente provisional Eduardo Duhalde. En el movimiento sindical argentino -hasta hace diez años la “columna vertebral” del peronismo- el menemismo “puro” no suma más del 10% de las grandes uniones y confederaciones afiliadas a la CGT. Luego, el discurso peronista tradicional populista no alcanza para confrontarse con el neodesarrollismo peronista de Kirchner (y Duhalde) y tampoco parecería que la alianza Menem-Saa cuente con fuerzas suficientes en los aparatos políticos y sindicales del peronismo.
  • Las perspectivas positivas de la alianza Menem-Saa aumentarían notablemente si empalmasen con un movimiento político más amplio. Se requerirían acuerdos con Recrear, Compromiso para el Cambio y en especial con el Movimiento Popular Neuquino y el gobernador Jorge Sobisch. Este último también ha manifestado que aspira a una alianza con Menem, pero con la condición que sería el neuquino el candidato presidencial. La convergencia de centro-derecha es políticamente posible; sin embargo, no es operativamente sencilla, simplemente porque Recrear y Compromiso representan corrientes ideológicas distintas (Recrear liberal, Compromiso para el Cambio pragmatismo empresario y afinidad inestable con el peronismo), que tampoco pueden converger todavía en una plataforma y una acción política común.

    El enorme peso en esta “situación de impasse” del centro-derecha se explica también por las competencias por el liderazgo entre Macri y López Murphy. A su vez ambos líderes, aunque conversan con representantes de Menem y Saa, no lo reconocen públicamente dada la mencionada repulsa en la ciudadanía por ambos líderes peronistas.

    Macri sólo reconoce públicamente sus contactos con Duhalde, agregando así una cuota de confusión en la “arena movediza” que es el escenario político del centro-derecha argentino. Es cierto que Macri es quien cuenta -por su pragmatismo político e ideológico- con más facilidad para vincularse al peronismo. Pero prefiere hacerlo con el “duhaldismo” y con el propio Duhalde personalmente. Tampoco a caudillos locales como Rico o Patti les interesa “exagerar” sus contactos actuales con Menem y Rodríguez Saa.

  • Menem (y en menor grado Rodríguez Saa) ha colocado sus diferencias ideológicas con el kirchnerismo en términos de fuerte confrontación: acusa a Kirchner de izquierdista, comunista, “montonero”, etc. Este tipo de discurso ultramontano aleja a Menem de los cientos de miles de cuadros políticos intermedios del PJ, porque les hace recordar al lenguaje político cotidiano de la última dictadura militar. También el periodismo -en gran medida favorable a Kirchner- ha sido conmocionado por este tipo de lenguaje “integrista”, acusando a Menem de conspirativo y favorable a una salida política autoritaria. Menem se ha creado muchos enemigos en los diarios Clarín y Página/12, lo mismo que en programas televisivos y otros medios de comunicación, lo que también puede afectar negativamente la estrategia establecida con Rodríguez Saa.
  • Pese a los obstáculos analizados, la alianza Menem-Saa, de mantenerse (porque no puede descartarse que surjan diferencias políticas entre ambos líderes, potenciadas por las dificultades objetivas para el desarrollo de la estrategia de avanzar simultáneamente por “dentro” y por “fuera” del PJ, que podrían clausurar esta nueva iniciativa política), dada la movilidad del cuadro político argentino, podría consolidarse y desarrollarse, siempre y cuando: a) se agrave la situación social y económica del país y se produzca una crisis en el poder político actual, b) se produjese, como hemos dicho, algún tipo de acuerdo entre Menem-Saa y líderes del centro-derecha no peronista, y c) que el centro-derecha encuentre una propuesta y un lenguaje apto para cubrir la vacante de ese espacio ideológico que objetivamente existe en este país. Esta propuesta podría girar sobre rasgos autoritarios y excluyentes del gobierno que no son bien vistos por parte de la ciudadanía.
(*)Director del Instituto del Mundo del Trabajo.
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