Bufete de Informaciones Especiales y Noticias
La IV Cumbre de las Américas: un análisis a 40 días de su realización
Por Julio Godio (*)
Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 25/09/05.-
Sumario
  • 1. De Miami a Mar del Plata: once años
  • 2. El polémico documento final
  • 3. El gobierno argentino sometido a presiones de "izquierda" y de "derecha"
  • 4. La contra-cumbre, titulada "Cumbre de los Pueblos"
  • 5. Conclusiones
1. De Miami a Mar del Plata: once años

Como es sabido, la primer Cumbre de las Américas se celebró en Miami en 1994. Su inicio se inscribió en el marco de la post Guerra Fría y del apogeo del llamado "Consenso de Washington". Este se basó en las privatizaciones, liberalización comercial y de los mercados de capitales. El supuesto del Consenso de Washington era que el crecimiento económico garantizaría que los beneficios se derramarían de algún modo a los pobres. Durante los años '90 los países de Iberoamérica fueron sucesivamente adoptando modelos económicos de inspiración neoliberal.

Bajo el paradigma neoliberal funcionó la primer Cumbre. Surgió así, por iniciativa de EE.UU., Canadá y México (agrupados en el Tratado de Libre Comercio, TLC), la decisión de crear un Tratado de Libre Comercio de las Américas (ALCA), con un cronograma de negociaciones que finalizaría en 2005. Los gobiernos de 34 países de las Américas aprobaron en 1994 el objetivo y la agenda del ALCA.

Ahora, en 2005, el objetivo de constituir el ALCA no ha sido alcanzado. El camino inicial escogido en 1994 se ha bifurcado en varios caminos. Por un lado, un triángulo duro de tres países en América del Sur (Argentina, Brasil y Venezuela) bloquea la creación del ALCA e inician un periodo de aplicación de políticas neodesarrollistas. Por otro, EE.UU., Canadá y México presionan para que se incorporen al TLC norteamericano a Chile, Perú, Colombia y los países de América Central y República Dominicana (a través del CAFCA, asociado con el TLC). Fomentan también acuerdos bilaterales en negociación con Uruguay, Paraguay y Ecuador. A principios de 2005 el flamante gobierno uruguayo del Frente Amplio - Encuentro se suma al triángulo neodesarrolista.

En estos diez años, bajo la coordinación de la Alianza Social Continental (ASC), diversas organizaciones de la sociedad civil de los países de las Américas se movilizaron contra el ALCA. En esas organizaciones se destacan los sindicatos, liderados por la Organización Regional Interamericana de Trabajadores, filial regional de la CIOSL, y las centrales sindicales AFL-CIO de EE.UU. y CLC de Canadá, también opuestas al ALCA por la salida de empresas norteamericanas de EE.UU. y la consiguiente pérdida de puestos de trabajo.

Este año, se realiza en Mar del Plata, los días 4 y 5 de noviembre, la IV Cumbre. El tema propuesto por Argentina, y aprobado, demuestra un cambio de paradigma: "Crear trabajo para enfrentar la pobreza y fortalecer la gobernabilidad democrática". El primer esfuerzo para cambiar el objetivo de las Cumbres se inició en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en 1996, cuando el tema central fue el desarrollo sustentable con énfasis en el medio ambiente. El esfuerzo por acotar el tema del ALCA y priorizar temas vinculados con el desarrollo siguió con la Cumbre de Santiago de Chile de 1998, que discutió el tema de la educación, y en 2001 se produjo una nueva cumbre en Quebec, bajo el lema "Fortalecer la democracia, crear prosperidad desarrollar el potencial humano". En todas las cumbres la ASC y diversas ONG's convocan a manifestaciones y exigen mayor transparencia en la agenda de negociaciones del ALCA.

En enero de 2004, en un encuentro extraordinario de Presidentes y Jefes de Estado en México, se aprueba la Declaración de Nuevo León, que plantea claramente, como destaca Jorge Taiana, Viceministro de Relaciones Exteriores de Argentina, y coordinador de la IV Cumbre, que:

"La Declaración de Nuevo León plantea la correlación entre crecimiento económico y equidad social, dejando atrás la teoría del derrame e instando a los gobiernos a promover políticas activas con el fin de reducir la pobreza, eliminar el hambre y elevar los niveles de vida de la población, atendiendo a los grupos sociales más vulnerables, instrumentando políticas económicas sólidas, la transformación cualitativa de la administración pública, el fomento de la participación de la sociedad civil, el mejoramiento del clima de inversión en nuestros países y la promoción de la responsabilidad social de las empresas". (1)

La IV Cumbre contiene dos tipos de tensiones políticas. Una tensión se deriva de la resistencia de EE.UU. y Canadá a aceptar la orientación del Proyecto de Documento Final, que sido elaborado por el gobierno argentino, y está siendo discutido por los gobiernos de los países de las Américas. Se trata de una tensión al interior de los gobiernos participantes. La otra tensión se ha generado entre la reunión oficial de la IV Cumbre y, nuevamente, la ASC y otras organizaciones, que han convocado a una especie de contra-cumbre en Mar del Plata los mismos días, titulada "Cumbre de los Pueblos".

2. El polémico documento final

En tanto organizador y sede de la IV Cumbre, le ha correspondido al gobierno argentino elaborar el Proyecto de Documento Final y la agenda. Esta última ha dado lugar a la elaboración del Proyecto titulado "Lineamientos para el Plan de Acción".

Los Ministros de Relaciones Exteriores (Rafael Bielsa) y Trabajo (Carlos Tomada) coordinan un equipo compuesto por funcionarios de esos ministerios y representantes del Ministerio de Defensa y Economía. El Vicecanciller Taiana es el coordinador general y encargado de negociar con los gobiernos. Taiana preside el llamado Grupo Hemisférico de Revisión de la Implementación de la Cumbres (GRIC).

La estructura del Proyecto de Documento Final es la siguiente:

I. Asegurar los derechos laborales fundamentales:

  • a) crear trabajo decente
  • b) combatir todas las formas de discriminación en el empleo
  • c) generar políticas públicas para erradicar la pobreza

II. Insertar las economías nacionales en una globalización inclusiva

  • a) promover reglas justas en el intercambio, en un marco de relaciones equilibradas entre las naciones
  • b) promover el desarrollo de capacidades innovativas, la apropiación y difusión del avance tecnológico
  • c) alentar la responsabilidad social empresaria para lograr el equilibrio entre los objetivos económicos y el impacto social y ambiental

III. Fortalecer la gobernabilidad democrática

  • a) mejorar la capacidad del Estado como promotor de ciudadanía
  • b) impulsar el Diálogo Social tripartito que comprometa a los actores gubernamentales y sociales en un modelo de desarrollo con más y mejores empleos
  • c) consolidar mecanismos que tiendan a mitigar las asimetrías en los niveles de desarrollo de los países, en concordancia con los objetivos de fortalecimiento democrático para el continente

El gobierno argentino distribuyó en el mes de agosto ambos Proyectos de Declaración Final y de agenda. Es previsible que los gobiernos participantes en la IV Cumbre propondrán reformas, agregados, etc. Pero actualmente las únicas posiciones formalmente registradas al Proyecto de Documento Final son las de los gobiernos de EE.UU. y Venezuela.

3. El gobierno argentino sometido a presiones de "izquierda" y de "derecha"

El Presidente Kirchner aspira que una amplia mayoría de gobiernos apoye al Proyecto de Declaración Final, haciendo "proposiciones constructivas". La posición argentina es clara. Aspira a conservar y mejorar las relaciones con EE.UU., pero luego de la crisis de 2001, la sociedad argentina reclama un Estado activo y políticas públicas a favor del desarrollo. Esta necesidad nacional se inscribe en un contexto en América del Sur favorable al 'regionalismo desarrollista'. El gobierno argentino, en función de esta nueva dirección neodesarrollista para la política hemisférica coincide con las posiciones no sólo de Brasil sino otros de los países en 2004 han fundado la Comunidad Sudamericana de Naciones. El proyecto de Documento Final de la IV Cumbre expresa esta nueva realidad nacional y regional. El gobierno argentino intentará que EE.UU., Canadá y México respeten y coexistan con la nueva línea de fuerza neodesarrollista.

Conocidos los documentos preparados por el gobierno argentino, pronto se escucharon opiniones de otros países. El gobierno venezolano, si bien apoya en general al proyecto de Documento Final, planteó los siguientes asuntos. Pero todavía extraoficialmente ha hecho conocer algunas opiniones:

  • a) Que si bien comparte el contenido del documento, este debería dejar más en claro que se trata de un documento fundacional para una etapa "post Consenso de Washington".
  • b) Que desarrollo y seguridad nacional son componentes fundamentales de la autodeterminación nacional. Según el gobierno venezolano, se debe avanzar más en destacar que la seguridad para los estados de los países latinoamericanos es lo opuesto a las prácticas intervencionistas políticas y militares de los EE.UU. en la región.
  • c) Que se deben incluir en el documento la importancia de los procesos de integración subregionales como entidades supranacionales promotoras del desarrollo y la creación de empleo y trabajo. Para Chávez es importante dejar en claro en la IV Cumbre la importancia de la Comunidad Sudamericana de Naciones.
  • d) Que se debe decir claramente que el llamado "libre comercio" (ALCA) ha fracasado, lo mismo que las políticas del FMI.

El gobierno argentino es consciente que Chávez se plantea utilizar a la IV Cumbre como tribuna para criticar a los EE.UU. Chávez defenderá su programa de "Socialismo del siglo XXI. Kirchner -si bien acuerda en general con las ideas de Chávez- cree que no se puede avanzar más de lo planteado en el Documento Final sin correr el peligro de una fuerte confrontación con la administración Bush y otros gobiernos aliados o moderadamente críticos con los EE.UU. Kirchner confía en que Chávez se mantendrá dentro del acuerdo general adoptado entre Argentina, Brasil y otros países que hemos comentado.

De donde provienen las críticas más duras es de la administración norteamericana. En julio pasado el Embajador norteamericano en la OEA, John Maisto, ya había señalado que su gobierno esperaba que la Declaración Final incluyese un capítulo especial sobre la importancia de la lucha contra la corrupción y la defensa de la seguridad jurídica para atraer inversiones, temas que el proyecto argentino sólo menciona tangencialmente. (2) En el mismo mes de julio el Ministro Rafael Bielsa, en respuesta a Maisto, señaló explícitamente que el gobierno argentino no creía que la libertad de mercado, la seguridad jurídica y la lucha contra la corrupción permitieran superar la pobreza y el desempleo. Bielsa señaló que él creía que "la reforma de los organismos internacionales de crédito, la eliminación de los subsidios agrícolas y la educación eran los ejes para superar los problemas económicos, sociales y laborales en América Latina". (3)

Como era previsible, las discrepancias entre los gobiernos argentino y norteamericano se acentuaron en el mes de agosto. Efectivamente, también en julio pasado Roger Noriega habría manifestado en reunión privada a Taiana en Washington, que el Proyecto de Declaración Final sería inaceptable para el gobierno norteamericano si no se eliminaban los párrafos referidos a:

  • - Subsidios agrícolas: el gobierno norteamericano sostiene que es un problema de la Organización Mundial del Comercio, y no de las Cumbres de las Américas.
  • - Las referencias negativas al Consenso de Washington, dado que éste era correcto en sus formulaciones, pero fue mal aplicado.
  • - Tampoco podría admitir el gobierno norteamericano que el FMI o el BM eran "unilateralmente" responsables de las "crisis de la deuda" y las aplicaciones de las políticas de reformas estructurales aplicadas en los años '90.

Noriega habría planteado a Taiana que "el presidente de EE.UU. no podía asistir a la IV Cumbre si no existían garantías de una Declaración aceptable acordada por la mayoría y que aislase a Chávez". Noriega hizo hincapié en que "Chávez intentará también defender al dictador cubano en la reunión". El actual Subsecretario para Asuntos Hemisféricos del Departamento de Estado, Tom Shannon, declaró a principios de septiembre las mismas ideas de Maisto, agregando que EE.UU. no se adheriría a una Declaración "en que cada país cuelgue sus opiniones como si fuese un árbol de Navidad". Como se observa, a menos de dos meses de la IV Cumbre la disputa entre el gobierno argentino y el gobierno Bush es aguda.

A su vez, Chávez cree que la resistencia del gobierno norteamericano al proyecto de Declaración Final se ha acentuado luego del desastre producido en Nueva Orleans por el huracán Katrina. Según Chávez el gobierno Bush es criticado en EEUU por el Partido Demócrata con los mismos argumentos que la Declaración Final critica al Consenso de Washington: el abandono de las políticas públicas por un Estado "ausente". Chávez cree que en Mar del Plata la administración norteamericana puede sufrir una especie de "Katrina II", ahora por haber sostenido al neoliberalismo como receta para los países centro y sudamericanos.

4. La contra-cumbre, titulada "Cumbre de los Pueblos"

Los gobiernos participantes ven con preocupaciones de diverso grado que la "Cumbre de los Pueblos" se convierta en un escenario no sólo de críticas política a la IV Cumbre sino también de acciones anticumbre violentas. El día 4 de noviembre se realizará la programada marcha de la ASC y otras organizaciones en Mar del Plata contra el ALCA y la presencia de Bush.

La organización de la reunión paralela está a cargo, como se ha dicho, de la Alianza Social Continental, cuya sede está en México DF. Forman parte de la ASC ONG's ambientalistas, organizaciones de derechos humanos, grupos indigenistas, el Movimiento Campesino "Sin Tierra" brasileño, y las organizaciones sindicales miembros de CIOSL-ORIT, la CLAT y la FSM. También se ha sumado a la convocatoria regional de la ASC el fuerte grupo "Autoconvocatoria No al ALCA", en cuyo Consejo Hemisférico figura Isaac Rudnik, argentino, líder de la Corriente Patria Libre y a su vez asesor de la Cancillería argentina. Rudnik podría funcionar como nexo en las negociaciones entre el gobierno argentino y las organizaciones sociales moderadas políticamente que asistirán a la Cumbre de los Pueblos, para canalizar pacíficamente sus demandas. (4)

Según los dirigentes/as de la ASC asistirán a la Cumbre de los Pueblos aproximadamente 3.000 militantes, de los cuales 1.000 llegarán de diversos países de las Américas. Se prevé la participación de entre aproximadamente 300 y 500 delegados de Venezuela, pertenecientes a movimientos sociales y sindicales que apoyan al presidente Chávez. Los dirigentes de ASC piensan que participarán otras 1.000 personas radicadas en la ciudad de Mar del Plata. Es decir, participarán de la cumbre de los Pueblos unas 4.000 personas, de las cuales 3.000 serían argentinos/as, la mayoría jóvenes.

De cara a la posibilidad de disturbios con grupos de la "contra-cumbre", el gobierno argentino, en coordinación con el FBI norteamericano, ha constituido un Comando Unificado El responsable del Comando es el comisario Carlos Pardal, Jefe de la Superintendencia del Interior de la Policía Federal. En ese Comando han sido agrupadas fuerzas de la Policía Federal, Policía de la Provincia de Buenos Aires, Prefectura Naval, Policía Aeroportuaria y la SIDE. Este Comando responde por la seguridad de unos 5.000 funcionarios (de los cuales 1.000 serán norteamericanos) y unos 1.500 periodistas de todo el mundo. (5) La zona de funcionamiento de la IV Cumbre será el Hotel Hermitage (sede la Cumbre), el Hotel Costa Galana y el Hotel Sheraton. La zona de seguridad está vedada no sólo a los manifestantes, sino al público en general, incluidos los ciudadanos/as marplatenses que habitan en la zona. Al personal militar y policial argentino habría que sumarle unos 1.000 agentes de seguridad de EE.UU. y, de concretarse, otros 1.000 venezolanos dedicados a proteger al presidente Chávez.

En este contexto de extrema seguridad, los participantes en la Cumbre de los Pueblos han adelantado que los talleres temáticos producirán documentos y una declaración general que intentarán hacer llegar a los Presidentes.

La delegación argentina a la "contra-cumbre" aparece hasta ahora unida bajo la consigna "Que Bush no pise la Argentina". Sin embargo, en el interior de esta delegación se puede diferenciar entre sectores políticamente moderados y sectores "duros" de izquierda. Estas organizaciones conviven en la llamada "Convocatoria Antiimperialista No a Bush en Argentina". El 9 de septiembre las organizaciones y personalidades marcharon al Congreso Nacional en la Capital Federal. Las organizaciones participantes más importantes fueron:

a) Moderados (kirchneristas, socialcristianos y socialistas)

Diputados nacionales

  • " Mario Cafiero - peronista socialcristiano
  • " Alicia Castro - Frepaso, asesora del presidente Chávez
  • " Adolfo Pérez Esquivel - Premio Nobel de la Paz, socialcristiano
  • " Nora Cortiñas - Madre de Plaza de Mayo, kirchnerista

Organizaciones sociales

  • " Central de los Trabajadores Argentinos (CTA)
  • " Patria Libre (piqueteros kirchneristas)
  • " Federación Universitaria Argentina (FUA)
  • " Foro Argentino de la Deuda Externa

b) Duros de izquierda

  • " Partido Comunista Revolucionario (PCR)
  • " Corriente Clasista y Combativa (CCC) , vinculada al Partido Comunista Revolucionario (PCR)
  • " CEPA - corriente estudiantil del PCR
  • " Partido Comunista Argentino (PC)
  • " Liberpueblo - movimiento social vinculado al PC

Esta manifestación política, en la que participaron 5.000 personas, produjo una declaración que exige "al gobierno de Kirchner el retiro de agentes de la CIA que actúan en nuestro territorio y de la marina yanki que pretende controlar nuestro territorio", y llama a "impulsar la Convocatoria Antiimperialista No a Bush en la Argentina, con la participación de organizaciones sociales, políticas, sindicales, culturales y de derechos humanos". (6) Fue precedida o seguida por movilizaciones estudiantiles en Mar del Plata (8/9/05), Rosario (12/9/05) y La Plata (12/9/05). En todas las manifestaciones se criticó al gobierno argentino por ser "complaciente" con la administración norteamericana.

Es evidente que ni el presidente Chávez ni Kirchner tienen interés en que la IV Cumbre degenere en un escándalo político. Chávez desea ser oído. Para Chávez será suficiente con que la Declaración Final sea política y simbólicamente una derrota para el presidente Bush. Chávez está interesado en obligar a Bush a aceptar el cambio político en la región, lo cual incluiría una menor presión del gobierno norteamericano sobre Venezuela.

Por el lado del gobierno argentino, se han adoptado medidas para fortalecer la alternativa democrática al ALCA dentro de la Cumbre de los Pueblos, al mismo tiempo que no se permitiría la entrada al país de representantes de organizaciones de izquierda radicalizadas que operan en Bolivia, Perú y Colombia. Sin embargo, el Ministro de Relaciones Exteriores Bielsa reconoció que no descarta operaciones "terroristas" antes o durante la IV Cumbre. (7)

5. Conclusiones

El resultado de la IV Cumbre es todavía incierto. En el plano declarativo estas próximas semanas serán de arduas negociaciones entre EE.UU. y Canadá y el núcleo duro de países agrupados en la CSN (Argentina, Brasil y Venezuela), al que se han sumado el gobierno del PRD de Panamá y del Frente Amplio-E de Uruguay. Es previsible que México, Chile, Colombia y otros países traten de interceder para encontrar una fórmula de compromiso que reconozca el viraje neodesarrollista pero lo atenúe al eliminar los párrafos críticos de EE.UU. en la Declaración Final.

EE.UU., a través del mencionado Tom Shannon, ha manifestado públicamente que los EE.UU. están preocupados por el "creciente populismo" en Venezuela, Bolivia y Ecuador, al tiempo que observan "tendencias anti-estadounidenses en Brasil y Argentina". (8) Lo único cierto es que los EE.UU. están tratando de sumar fuerzas con base en los países de América Central (excepto Panamá), República Dominicana y Colombia para neutralizar las críticas neodesarrollistas a las políticas neoliberales e impedir que se reflejen en la Declaración Final.

Es evidente que, en los últimos cinco años, y como respuesta a los resultados negativos del neoliberalismo, lo que ha crecido en las Américas, en particular en países de América del Sur, es la búsqueda de un realineamiento de países según la relación binaria "Consenso de Washington vs. Nuevo Consenso por el Desarrollo". La administración Bush -pese a buscar diferenciarse del FMI- no puede encontrar un punto de equilibrio entre el balance de los '90 y la nueva etapa signada por el neodesarrollismo. Al mismo tiempo la UE no se ha involucrado en la disputa. Quizás el gobierno de China podría intentar congraciarse con las posturas neodesarrollistas, pero sólo lo hará si ello fortalece sin mayores costos su sorda pelea estratégica mundial con los EE.UU.

Los gobiernos de Kirchner en Argentina y Lula en Brasil necesitan que la Cumbre minimice el "ALCA neoliberal". Esta cumbre se realizará una semana después de las elecciones nacionales legislativas argentinas. Es previsible que, de resultar ganador el oficialismo, el Presidente Kirchner se plantee utilizar el evento hemisférico para afianzar políticamente un eventual éxito electoral del Frente para la Victoria. Por otro lado, Lula está débil. Pero la resistencia oficial al ALCA en Brasil ya comenzó en la época del gobierno de Cardoso y el PSDB. Ambos gobiernos coinciden en ideas generales con el presidente Chávez, pero no apoyan su línea revolucionaria bolivariana fuera de Venezuela. Chávez necesita cierta humillación por parte de Bush, pero sabe que no puede dejar de apoyar el actual Documento Final. Sólo podría aumentar su apuesta nacionalista revolucionaria si, por ejemplo, el presidente Bush decide no participar en la IV Cumbre, en clara señal de que la ampliación del TLC norteamericano es suficiente por ahora para los EE.UU.

Dado que el Departamento de Estado ha confirmado la presencia del Presidente Bush (dato clave, dado que su ausencia o un reclamo de postergación por parte de los EE.UU. provocaría una crisis política en el sistema de Cumbres), surgen dos preguntas. La primera pregunta es: ¿dará lugar la IV Cumbre a una nueva etapa en las relaciones entre el Norte y el Sur en las Américas, o sólo será el inicio de una fase de equilibrio inestable entre el poderoso imperio norteamericano y los díscolos países que hoy apoyan el cambio de orientación política en las Cumbres? La relación de fuerzas todavía no es evidente entre los sectores políticos en pugna en el interior de la IV Cumbre.

La segunda pregunta es la siguiente: ¿recibirán los presidentes oficialmente el Documento elaborado por la "contra-cumbre" o reafirmarán que solo las organizaciones de la sociedad civil que han consultado son los interlocutores válidos? Esta pregunta es fundamental, porque ello incidirá en el desarrollo de la Cumbre de los Pueblos. Una actitud de apertura de la Cumbre fortalecerá al sector moderado de los participantes en la "contra-cumbre", pero una actitud adversa fortalecerá a los grupos de izquierda que se preparan para una confrontación abierta con las fuerzas de seguridad en las calles de Mar del Plata. La confrontación violenta, como hemos dicho, ha sido una constante, desde los sucesos de Seattle hasta hoy, en las anteriores Cumbres.

En caso de no existir "diálogo" oficial entre la Cumbre y la contra-cumbre, es posible que algunos presidentes (entre ellos Kirchner) se ofrezcan para recibir una delegación (o delegaciones) de los sectores moderados de la contra-cumbre (por ejemplo a CIOSL-ORIT, que presentará un documento titulado "Plataforma Laboral Hemisférica").

Estas dos preguntas son centrales. Obviamente, es necesario plantearlas en una Cumbre que se realizará en un contexto de lucha entre los paradigmas neoliberales y neodesarrollistas en varios países de Iberoamérica.

Notas:
  1. Jorge Taiana, "El camino hacia Mar del Plata", Archivos del presente 38, Buenos Aires, 2005.
  2. "La Casa Blanca no cederá a los reclamos de América del Sur", La Nación, 19/8/05.
  3. "Reconoce Bielsa diferencias con los EE.UU. por la cumbre regional", La Nación, 19/8/05.
  4. "La izquierda y grupos piqueteros harán esos días una 'anticumbre'", La Nación, 31/7/95.
  5. "Cumbre de Mar del Plata: reforzarán la seguridad con 5.000 agentes", Clarín, 13/8/05.
  6. Hoy, semanario del PCR, 14/9/05.
  7. "Inquietantes declaraciones de Bielsa", Clarín, 22/9/05.
  8. "Elogios de EE.UU. para la democracia en Argentina", Clarín, 22/9/05.
(*)Director del Instituto del Mundo del Trabajo.
Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones