| Bufete de Informaciones Especiales y Noticias |
| ARGENTINA | ||
| Algunos problemas en el horizonte 2007 | ||
| Por Julio Godio (*) | ||
Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 24/09/06.- Sumario
1. Escenarios posibles | ||
El gobierno del Presidente Kirchner ha reconocido que se avecina una época energética difícil. La inflación sigue bajo control. En marzo de 2007 se inicia una nueva ronda de negociaciones salariales de acuerdo al cronograma pactado entre el gobierno, la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Confederación General del Trabajo (CGT) y otras organizaciones. (1) En lo que se refiere a la cuestión energética, el Ministro de Planificación, Julio de Vido, ha impulsado un cuestionado acuerdo con la UIA por el cual los grandes usuarios deberán abastecerse de electricidad con generación propia. Pero esto significa inversiones de las empresas con un costo adicional de siete veces lo que pagan al sistema energético nacional. Por ejemplo, se calcula que se necesita 1 millón de dólares para instalar una central eléctrica a fuel-oil en una fábrica grande. El aumento del gas boliviano importado ha generado nuevos roces con el gobierno chileno, dado que este país importa parte de ese gas por medio de la triangulación con Argentina. El gobierno -que se ve obligado a importar cada vez más fuel-oil y gas para satisfacer las necesidades de una economía en franca recuperación-también trata de morigerar la demanda a través de una campaña para que las familias y empresas disminuyan el uso de energía. Pero este año la temperatura promedio estaría dos grados por encima que en el verano 2005-2006. Además, un desorden político en Bolivia -que no debe descartarse, dado el enfrentamiento entre el gobierno central y varios gobiernos regionales, así como la puja interna en la Asamblea Constituyente- podría afectar las importaciones de gas de ese país. Las consultoras privadas prevén un crecimiento del 7% del PBI para 2007. Se prevé que el aumento de la demanda de energía entre agosto 2006 y agosto 2007 será de un 8% más. El déficit actual de oferta disponible de energía eléctrica es de 6.000 MW anuales. Es cierto que está en marcha un programa de inversiones que insumirá, hasta 2008, unos 4 mil millones de dólares, para la finalización de las obras en las grandes usinas de Yaciretá (hidroeléctrica) y Atucha II (atómica). También Repsol y Enarsa han firmado un acuerdo para abastecer el mercado de gasoil, garantizado el procesamiento de 100.000 metros cúbicos por día hasta fin de año. Pero el déficit de energía es evidente. En caso de que existan cortes en el suministro o aumentos de precios, se podría malestar social. Si la energía se encarece, las empresas trasladarán los aumentos a los precios. La inflación de agosto (0,6%) fue una buena noticia, pero a medias. El costo de vida sólo acumula 6,1% en lo que va del año. Pero el último índice fue superior al del mismo mes en 2005. El gobierno cree que la inflación anual en 2006 será del 10-11%. Pero existen dos inflaciones. La primera tiene que ver con el cálculo total anual, es decir, el 10 u 11%. Pero cuando se estudia la composición de ese índice según el precio de los productos, entonces se observa que en los bienes servicios y en los bienes alimentos y vestuario los aumentos durante el primer semestre son del 25% y del 30% acumulado anual. Se trata de la "otra" inflación. Este aumento de precios relativos está generando malestar social entre las clases medias urbanas, cuya capacidad de movilización ha sido históricamente alta cuando se ve afectada por razones económicas. El gobierno trata, con razón, de continuar su política de acordar con las empresas acuerdos para evitar aumentos de precios. En el horizonte se destacan las negociaciones salariales. Es positivo que el salario mínimo haya aumentado a 880 pesos. Pero la canasta básica de alimentos y servicios para una familia es de 1.500 pesos. Debe tenerse en cuenta que existen 4 millones de trabajadores no registrados (que ganan en su mayoría salarios de entre 600 y 1.000 pesos). Además, existen 6 millones de trabajadores registrados, de los cuales unos 3 millones ganan entre 1.200 y 1.500 pesos, pero los restantes -excluidos de las negociaciones colectivas- ganan entre 1.000 y 1.200 pesos. Así las cosas, las demandas salariales son articuladas por los sindicatos, exigiendo nuevas mejoras salariales. Las movilizaciones piqueteras de trabajadores desocupados, aunque menguadas por la creciente incorporación de sus miembros a trabajos productivos y cooperativas, continuarán. Los aumentos de jubilaciones (13%) son un paso importante pero no satisfacen plenamente a los jubilados y pensionados. Este año serán las elecciones presidenciales. Pero, es necesario encuadrar potenciales manifestaciones de malestar social en el gran escenario electoral 2007. La dinámica política electoral será central. Pero se desarrollaran movilizaciones sociales y laborales. Además, existen incertidumbre en el mundo empresario en un contexto de leve caída del PBI. El gobierno se plantea, con razón, mantener el superávit fiscal. Pero también se propone no hacer caer el gasto social al punto de afectar a su enorme masa de votantes potenciales, para lo cual se verá obligado a ejercer mayor presión tributaria, en un año que los economistas llaman "ciclo presupuestario electoral". En este ciclo, para cubrir los gastos sociales (y la campaña electoral) el gasto público deberá aumentar por lo menos en un 1%, lo cual implica recurrir a los recursos del superávit fiscal, previsto para 2007 en un 4%.(2) Compatibilizar el leve desaceleración del crecimiento y aumento del gasto público en una economía todavía convaleciente de la crisis 2001 será el gran desafío del gobierno nacional para asegurarlo que se perfila como una triunfo electoral. Se debe recordar que en 2007 están comprometidos, por pagos de la deuda externa negociada, unos 7 mil millones de dólares. Ha aumentado la presión del Club de París por el pago de unos 5 mil millones de dólares, por deudas todavía en default. Estos pagos sólo serán posibles manteniendo un alto superávit fiscal. 2. El estado de ánimo de la sociedad | ||
No es posible contestar con generalidades a la pregunta sobre el estado de ánimo de la sociedad. No es posible, porque la sociedad se compone de clases y capas sociales que son afectadas de distinto modo por las tres situaciones conflictivas que hemos destacado. Pero sí es posible establecer un nexo entre el malestar social en cada segmento social y las percepciones que surgen en esos segmentos sobre las capacidades del gobierno para resolver las situaciones potencialmente conflictivas. Y entonces surge claro que hoy, pese a las demandas sociales y laborales, la confianza de la mayoría del pueblo sigue alta e inalterable sobre el gobierno y el Presidente Kirchner. En efecto, desde 2003 una mayoría social se identifica, por razones profundas, con las gestiones del gobierno nacional y de los gobiernos provinciales: en diciembre de 2001 la sociedad argentina percibió que la crisis era muy grave, que existía el peligro de una confusa y caótica "guerra civil", y que necesitaba un nuevo gobierno fuerte y decidido a liderar un proceso nacionalista neodesarrollista. Esa "línea de fuerza" que brotaba desde las profundidades de la crisis es la que Kirchner y su gobierno de base peronista han logrado representar. Por lo tanto, con Kirchner a la ofensiva y una oposición dividida y a la defensiva, con importantes logros económicos, sociales y laborales entre 2003 y 2006, este gobierno tiene capacidades para canalizar los conflictos sociales y laborales. Luego, las situaciones conflictivas mencionadas (y otras que puedan surgir) no amenazan con desestabilizar al poder político constituido en 2003. Pero el gobierno nacional tiene un problema: necesita no solo ganar las elecciones 2007 sino crear simultáneamente una nueva "hegemonía" política democrática para asegurar el poder. Lo intentará ahora a través de la "Concertación Plural". Esta Concertación será fuerte y estable si incluye un fuerte componente de representación sindical. 3. El motín policial en Santiago del Estero | ||
Como es sabido, desde 2003 sectores conservadores y " procesistas"de los setenta, resisten al kirchnerismo en varias provincias, en particular en el Noroeste y Noreste del país. Hasta hace poco tiempo eran resistencias declarativas. Pero podría darse el caso de que para resistir al kirchnerismo esas fuerzas recurran a provocar conflictos planificados entre el kirchnerismo y algunas áreas sensibles de las estructuras seguridad del Estado. Así, podría ser que el motín policial generado en la provincia de Santiago del Estero entre los días 4 y 12 de septiembre último responda a esa lógica de lucha. (3) En efecto, la huelga se inició por aumentos de sueldos y otros beneficios. Desembocó en la ocupación por los huelguistas armados de la Jefatura de la Policía Provincial. El gobernador Gerardo Zamora -radical kirchnerista- llamó a la ciudadanía a manifestarse en contra de los huelguistas. Acusó a los jefes del movimiento de responder a la policía de Musa Azar (preso por asesinado) y del ex-gobernador Juárez, ambos miembros del PJ tradicional. Cientos de manifestantes defensores de Zamora atacaron a los huelguistas y amenazaron con tomar la Jefatura por asalto. Como resultado, los huelguistas cedieron y fueron reducidos por a Gendarmería. 115 fueron cesanteados. Hasta aquí el relato. Pero en la historia argentina, este tipo de movilizaciones policiales no es nuevo. Se han producido casi siempre contra gobiernos constitucionales. Se organizan sobre la base de reclamos laborales. Pero abonan la idea en el imaginario popular de que el gobierno "pierde el control". Son escaramuzas que preanuncian futuros motines que no conducirían a golpes de estado pero si afectarían a la estabilidad política. ¿Puede descartarse que durante este año, y especialmente en 2007, no se produzcan otros hechos como los experimentados en Santiago del Estero? No puede descartarse. Podría suceder que grupos antikirchneristas de las fuerzas de seguridad, vinculados con fuerzas "mayores", trataran de provocar nuevos "levantamientos" policiales (o en otras fuerzas), que provoquen desorden político y que empalmen con acciones de protestas sociales vinculadas a las tres situaciones que hemos comentado. En estos casos debe preverse que el kirchnerismo no se mantendrá pasivo, y que contraatacará dada la decisión política de enfrentarse físicamente con las fuerzas que provoquen desórdenes. Algo de eso ya se observó por las acciones de grupos kirchneristas decididos a frenar a los amotinados durante los sucesos de Santiago del Estero ya comentados. 4. Conclusiones | ||
Kirchner tiene amplio apoyo electoral. Su estrategia nacionalista-desarrollista es correcta. Pero surgen algunos nubarrones en la escena económico-social 2007. El temor ante una posible escasez de energía puede afectar a la economía. La marcha de la inflación también preocupa al gobierno, que en los últimos meses habla reiteradamente de una "doble inflación". Algunos índices de precios de la canasta básica son preocupantes. El gobierno trata de adelantarse para desactivar el malestar social difuso. Los aumentos en las jubilaciones, de un 13%, implican nuevos gastos en 2006, que suman 4.100 millones de pesos. La Corte Suprema de Justicia, que legitimó el aumento, puede aducir que el aumento de las jubilaciones es insuficiente. En marzo de 2007 se inician nuevas negociaciones salariales. Será fundamental en ese momento que la política de precios administrados haya sido exitosa. También será fundamental que la Concertación Social entre los sindicatos, empresarios y el Estado se profundice Se estima que los aumentos salariales rondarán en 2007 alrededor de un 15%. Por último, las proyecciones indican que el crecimiento del PBI en 2007 será significativo, pero descenderá levemente en relación a los años 2004-2006. Para mantener la relación dólar peso 1 a 3 se necesita conservar y aumentar las reservas, que actualmente son de U$S 28.000 millones. Estas cifras dependen del superávit fiscal. No se debería descartar que se produzcan tensiones sociales y políticas. Sería muy peligroso que sucesos como el motín policial de Santiago del Estero se repitan, dando la sensación de desorden político y provocando crisis en los aparatos del Estado. Así las cosas, si bien se debe prestar mucha atención a la evolución del "humor social", hoy todo indica que los objetivos del gobierno de triunfar en la elecciones 2007 y concretar la Concertación Plural serán alcanzados. Será muy importante que el sindicalismo ocupe un lugar importante dentro de ambos objetivos. | ||
| Nota: | ||
| (1) "Eduardo van der Kooy, "Ser o no ser, el dilema de Kirchner", Clarín 10/9/06. | ||
| (2) "Elecciones bajo la lupa", Clarín, 10/9/06. | ||
| (3) "Santiago del Estero: violencia tras el despido de 115 policías", Clarín, 11/9/06. | ||
| (*)Director del Instituto del Mundo del Trabajo. |