Bufete de Informaciones Especiales y Noticias

Los movimientos piqueteros ante una seria disyuntiva política

Por Julio Godio (*)

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 06/12/03.-

1. Los movimientos piqueteros hoy

Información relacionada:
Otros materiales de Julio Godio

Nos estamos acercando al segundo aniversario de la fecha que recuerda a la sociedad argentina los sucesos de violencia política producidos los días 19 y 20 de diciembre de 2001. Aquella crisis política volteó al gobierno de la Alianza presidido por Fernando de la Rúa. Fue una eclosión popular por el impacto negativo del default y la depresión sobre las condiciones de vida y trabajo de la población. En ese contexto se potenció el poder de los llamados "movimientos piqueteros". Hoy, a dos semanas del 19 y 20 de diciembre de 2003, días durante los cuales pueden producirse nuevos enfrentamientos, pero en escala inferior, se a abierto en la política y en la sociedad argentina un complejo debate sobre los movimientos piqueteros.

Ante todo, es necesario señalar que hace tres meses el gobierno ha cesado de entregar Planes de Jefas y Jefes de Hogar (PJH), que son los subsidios al desempleo. El gobierno, a través de los Ministerios de Trabajo y Seguridad Social, está ahora impulsando la entrega de subsidios para "microemprendimientos" productivos y de servicios. Los PJH se han estabilizado en 2.000.000. De ellos sólo el 8% son distribuidos por las organizaciones de piqueteros, mientras que el 92% son distribuidos por los gobiernos nacional y provinciales a través de los intendentes. (1) Así que el control político del gobierno formalmente está asegurado

El problema consiste en que esos PJH son distribuidos por intendentes con muy baja capacidad de control sobre los desocupados, por el simple hecho de que los partidos políticos -en especial el Partido Justicialista (PJ)- se han vuelto maquinarias electorales, y por lo tanto no participan en la fase realmente importante del PJH, que es la "contraprestación laboral". Los beneficiarios de los PJH reciben los subsidios de los punteros partidarios, pero no se identifican políticamente en forma masiva ni con los partidos ni con los municipios. Sólo un 20% de los beneficiarios de PJH realizan contraprestaciones laborales (4 horas diarias) en programas públicos de creación de empleos (cooperativas de construcción de viviendas, puestos agrícolas, comedores, mantenimiento de la estructura vial, cuidado de espacios públicos, etc.).

Es cierto que los movimientos piqueteros cuentan con más miembros que los beneficiados por los PJH. Los PJH suman actualmente 154.000. Los movimientos piqueteros tienen 360.000 miembros. (2) Esto indica una consolidación organizativa en esos movimientos, dado que su radio de influencia abarca a personas politizadas que no reciben PJH.

Los movimientos piqueteros pueden ser divididos en "dialoguistas", "moderados" y "duros". Los "dialoguistas" se localizan en la Federación Tierra y Vivienda (FTV), miembro de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), alianza entre socialcristianos y marxistas, con hegemonía de los primeros. La FTV tiene 200.000 miembros, y controla a 75.000 PJH. El líder de la FTV es Luis D'Elia, socialcristiano, actual diputado en la Provincia de Buenos Aires. La FTV se identifica con el Presidente Kirchner, y D'Elia participa en reuniones políticas en el pequeño círculo de altos funcionarios que rodea al Presidente de la Nación. La FTV se orienta a promover autoemprendimientos, y sus movilizaciones callejeras son limitadas.

Los "moderados" se ubican en: a) la Corriente Clasista y Combativa (CCC), vinculada al maoísta partido Comunista Revolucionaria (PCR). Su líder visible es Juan Carlos Alderete. La base social de la CCC son trabajadores desocupados peronistas. También se orienta a volcar sus fuerzas en microemprendimientos. Pero se mantiene a distancia del gobierno de Kirchner, y promueve movilizaciones parciales y limita los cortes de ruta. La CCC cuenta con 120.000 afiliados, y controla a 42.000 PJH. b) el Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD Aníbal Verón), cuyo líder visible es Juan Cruz Daffunchio. En el MTD coexisten militantes "guevaristas" y cristianos de base. Son de izquierda, pero no tienen una ideología definida. La mayoría de sus militantes no provienen de partidos políticos. Mantienen distancia del gobierno, pero lo mismo que la CCC han "achicado" sus marchas y cortes de ruta. El MTD tiene 30.000 militantes, y controla a 5.000 PJH.

Los "duros" están compuestos por: a) el Polo Obrero (O), vinculado al Partido Obrero, de ideología trotskista clásica. Su líder visible es Néstor Pitrola, alto dirigente del Partido Obrero. El PO se define por la "insurrección popular", pero participa en las elecciones a través del Partido Obrero. Es un movimiento trotskista clásico, porque su modelo revolucionario es la insurrección bolchevique en Rusia, en 1917. El PO tiene 29.000 miembros, y controla 23.000 PJH. b) el Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD). Su principal líder es Rául Castells, ex maoísta. Se trata de un movimiento piquetero con una difusa ideología "nacionalistas populista". Castells ha sido acusado públicamente de provocar movilizaciones violentas contra el gobierno de Kirchner, pero "coordinadas" con operaciones políticas del ex presidente Duhalde. El MIJD tiene 60.000 miembros, y controla 9.000 PJH.

Los movimientos piqueteros están extendidos en las provincias del país, pero el epicentro de sus actividades se desarrolla en los partidos del Gran Buenos Aires y en la Capital Federal. Los movimientos se articulan a partir de los barrios. Pero concentran su metodología operativa en los cortes de ruta y concentraciones masivas provinciales y nacionales en los lugares donde se localiza el poder político. De allí que los movilizaciones piqueteros en la Capital Federal tengan siempre tres puntos de convocatoria: la Plaza de Mayo, el Congreso Nacional y el Ministerio de Trabajo. (3)

2. Diferentes estrategias para enfrentar a los movimientos piqueteros

En los últimos dos meses ha comenzado una campaña sistemática para obligar al gobierno a actuar con "mano dura" frente a las movilizaciones piqueteras. Esa campaña tiene su expresión en los medios de comunicación (diarios La Nación y Ambito Financiero, Radio 10), en organizaciones empresarias (Unión Industrial Argentina) y en sectores y partidos políticos (Recrear, de López Murphy, dentro del PJ, bajo la convergencia del duhaldismo y el menemismo, y en la UCR, a través de declaraciones del ex presidente Alfonsín).

El gobierno nacional se resiste a reprimir indiscriminadamente a los movimientos piqueteros, sosteniendo que la mejor táctica es primero dividirlos y recién después recurrir a "acciones legales" (combinación de sanciones legales con represión). El gobierno tiene, como hemos visto, diálogo permanente con tres de las organizaciones piqueteras, una de las cuales ha llegado a difundir públicamente su apoyo al actual Presidente de la República. El gobierno cree que el enfrentamiento con el PO y el MIJD es inevitable, pero desea que se produzca cuando se encuentren aislados y debilitados.

Sin duda que en las críticas al gobierno por su "blandura" frente a los movimientos piqueteros se mezclan posiciones en sintonía con la demanda de la sociedad (80% de la ciudadanía) que reclama el fin de los cortes de ruta y el desorden callejero con posiciones vinculadas a intereses políticos orientados a debilitar al actual gobierno. En algunos casos, como las críticas procedentes d3 Menem y Duhalde, forman parte de la lucha interna por el control del PJ. (4)

Los movimientos piqueteros representa una minoría activa de los desocupados. Pero su potencial "revolucionario" es bajo, no porque sean una minoría sino porque están divididos políticamente, se identifican con partidos de izquierda pequeños y arcaicos y no están en condiciones de arrastrar a los trabajadores ocupados (8.700.000 asalariados). Así las cosas, el 19 y 20 de diciembre todo indica que marcharán divididos a la Plaza de Mayo. Esto no excluye que puedan producirse enfrentamientos violentos con los sectores "duros" de esos movimientos, o simplemente por descontrol de los "dialoguistas" o "moderados". Tampoco debe descartarse que se estimule al desorden desde sectores de las fuerzas de seguridad descontentos con la política "anticorrupción" del actual gobierno.

La sociedad exige mayoritariamente a los movimientos piqueteros que abandonen sus tácticas de cortes de ruta y movilizaciones constantes. Pero al mismo tiempo la mayoría de la sociedad reconoce la legitimidad de las demandas de los movimientos piqueteros. Esta ambivalencia de la sociedad frente a los piqueteros se explica por un hecho poco difundido, pero esencial para entender a estos movimientos de desocupados: sus miembros son hijos de la ruptura de la antigua "sociedad salarial" con pleno empleo, que comenzó a desarticularse desde los años '70 del siglo pasado.

Los piqueteros son pobres. Pero no pertenecen al mundo tradicional de la marginalidad estructural (como ocurre en Brasil, Venezuela o Perú), sino al mundo de una sociedad salarial desarticulada. Por eso los movimientos piqueteros son tan persistentes y organizados. Tienen vínculos históricos con los sindicatos y con las organizaciones sociales barriales. La mayoría de los desocupados son personas alfabetizadas. Todo ello compensa el hecho cierto de que entre los movimientos de desocupados crecen también fenómenos de apatía social y desapego por el valor del trabajo.

Algunos sectores de izquierda (CCC, PO, etc.) sueñan con dirigir una convergencia popular y tomar el poder por vía insurreccional. Todo indica que fracasarán, porque ningún dato indica que esta idea haya penetrado en la sociedad y en las Fuerzas Armadas. Pero la crisis argentina es profunda, y se pueden producir eclosiones sociales en un país que es recorrido por frustraciones y desencantos. Entonces, los movimientos piqueteros podrían volverse "peligrosos", pero aún así no podrían constituirse en la "fuerzas motriz" de algún nuevo movimiento popular importante.

Notas:
(1) Clarín, "El mapa político de los piqueteros", 1/12/03.
(2) Clarín, op. cit.
(3) "Piqueteros al límite", Debate, n° 38, 5/12/03.
(4) Clarín, "Piqueteros: dura respuesta del gobierno a Duhalde", 1/12/03.
(*)Director del Instituto del Mundo del Trabajo (IMT)
El presente material se publica por gentileza del Estudio Cuartango.
Rebanadas de Realidad - Envíenos sus comentarios e informaciones