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OPINIÓN
El significado del 1º de Mayo en la Argentina de hoy
Por Julio Godio (*)

Rebanadas de Realidad - Buenos Aires, 28/04/07.-

Introducción

Este 1° de mayo no habrán grandes actos de conmemoración. Pero el ambiente sindical es de cierto optimismo.

Los sindicatos argentinos son plenamente conscientes de que en este 2007 esta viviendo una etapa histórica decisiva para este país: saben que el camino mas seguro para defender los intereses de sus afiliados consiste en aportar políticamente al éxito del nuevo modelo industria-lista de economía de mercado con igualdad y empleo para todos que esta siendo implementado desde 2003 por el gobierno del Presidente Néstor Kirchner. En estos cuatro años los sindicatos han sido revalorados positivamente por la sociedad por dos razones: la primera por haber apo-yado el esfuerzo político económico del gobierno nacional para superar los efectos sociales y laborales desvastadores provocados por la crisis de 2001 y la segunda por haber sabido susten-tar el apoyo político al actual proceso de transformaciones asentándolo en mejoras progresivas en los salarios y condiciones de trabajo de los/las asalariadas ocupadas durante 2004-2007 .

Entre 2004-2007 se han desarrollado cuatro rondas nacionales de negociaciones salaria-les tripartitas y bipartitas que han establecido acuerdos sobre remuneraciones cada uno válidos por un año. En la ronda de negociaciones 2007 se han establecido aumentos salariales para los trabajadores asalariados registrados de todas las categorías y ramas de actividad promedio de 16%.

Para la mayoría de los trabajadores los salarios reales son insuficientes. Pero teniendo en cuenta el todavía difícil contexto económico del país, los avances en materia de salarios son valorados por los/las asalariados como positivos. Al mismo tiempo, los sindicatos, controlados en un 90% por el sindicalismo peronista, comprenden que, siempre las acciones sindicales se han desarrollado en determinados contextos políticos. El actual contexto político se esta confi-gurando de cara a la agenda de elecciones provinciales y nacional.

Para captar con mayor profundidad el estado político de los sindicatos argentinos en es-te 1º de mayo podía ser de interés hacer un breve racconto de la historia de la esa fecha en dis-tintas fases de la evolución política argentina. Conocer el pasado ayuda a comprender mejor el presente.

1. Entre la represión y la tolerancia limitada

Cuando celebramos la fecha del 1º de Mayo, debemos tener siempre en cuenta que esa fecha hunde sus raíces en la fundación de la Argentina moderna. La celebración forma parte de la evolución política y sociolaboral del país desde 1890. Aquel 1º de Mayo de 1890 se realizó por primera vez una gran concentración obrera. Eran los años en los que los inmigrantes euro-peos asalariados comenzaban a fundirse política y sindicalmente con los trabajadores criollos.

Desde aquel acto de 1890 la celebración de la fecha pasó por diversas vicisitudes. Entre 1890 y 1910 las celebraciones fueron reprimidas por el Estado; entre 1912 y 1930 fueron actos tolerados limitadamente por los gobiernos, salvo en un momento de graves conmociones socia-les y políticas, entre 1919 y 1921. El comportamiento estatal entre 1890 y 1930 osciló entre la represión y la tolerancia limitada. Durante los años treinta o " Década Infame" - en un contexto que se volvía favorable para los sindicatos por el inicio de industrialización y la formación de la sociedad industrial - los actos del 1º de mayo debieron hacerse en locales cerrados o realizar-se con fuertes medidas de seguridad para impedir la represión conservadora.

2. El 1° de mayo durante el primer peronismo (1946-1955)

A partir de 1945, con el estímulo del gobierno militar instalado con la Revolución na-cionalista (1943), y especialmente por el liderazgo entonces coronel Juan Domingo Perón, el 1º de Mayo pasa a ser una fecha de reivindicación y efectivización de los derechos de los trabaja-dores, proceso que se profundiza entre l945 y l955 como parte constitutiva del Estado social que se comienza a construirse. Entre 1946 y 1955 los 1º de Mayo fueron actos multitudinarios donde la CGT unida demostraba su fuerza político-laboral y su asociación estratégica con el gobierno nacionalista-laborista peronista. Los trabajadores lograr su ciudadanía política en este periodo. La clase trabajadora hace masivamente su suyo el ideario peronista.

3. De la represión liberal conservadora a la confusión menemista

Pero a partir del golpe de Estado liberal conservadora de 1955 y hasta 1973 los actos del 1º de Mayo fueron siempre actos de oposición político-laboral, algunos precariamente legales, otros directamente realizados clandestinamente. Entre 1973 y 1976, en años de gran convulsión política, los 1º de Mayo fueron actos de afirmación de los derechos de los trabajadores.

La dictadura militar (1976-1983) prohibió los actos obreros y peronistas los 1° de mayo como parte de su estrategia de dividir, controlar y reprimir a los sindicatos únicos. El colapso de la dictadura militar y la instalación de la democracia política plena en 1983 y 1989 nueva-mente permitieron la realización de actos públicos, entre ellos los de el 1º de Mayo. Pero como eran años en los que la democracia política era "incompleta", puesto que se pretendía limitarla a lo político, excluyendo las dimensiones sociales y económicas, fueron actos de resistencia al liberalismo económico y de reclamo de regreso a un nacionalismo industrialista actualizado y funcional a la necesidad de incorporar al país a la segunda ola de mundialización de la econo-mía, pero preservando la estructura industrial y los valores de la sociedad salarial.

Con la llegada al poder del menemismo en 1899 y su inicialmente atrayente doble dis-curso fundado en el proyecto de "revolución productiva" y "salariazo", el movimiento sindical se enfrentó a la disyuntiva de apoyar o resistir. La confusión paralizó al sindicalismo durante varios años. Hasta que en 1997, pese a la reelección de Menem (1995), las mayoría de los sindi-catos vieron claramente que el programa basado en la convertibilidad y la reforma económica era un programa neoliberal y conservador, destinado a convertir al país en una factoría expor-tadora controlada por el capitalismo financiero rentístico que solo podía funcionar con destrucción del empleo registrado y con un modelo laboral basado en la flexibilización, el em-pleo precario y la desocupación. Nuevamente, los actos, reuniones y manifiestos del 1º de Ma-yo, fueron poco a poco convirtiendo manifestaciones de oposición al dúo gobernante Menem-Cavallo.

4. Kirchnerismo y realineamientos sindicales

Recién en el año 2003, en medio de las consecuencias de la crisis global provocada por los sucesos de 2001 llega al gobierno el peronismo-kirchnerismo. Se inicia un viraje naciona-lista-neodesarrollista con eje en la recuperación de la capacidad adquisitiva de los trabajadores. El movimiento obrero es reconocido nuevamente desde el Estado como una fuerza fundamental para asegurar el éxito de las negociaciones salariales tripartitas impulsadas exitosamente desde el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (MTESS).

Este 1º de Mayo de 2007 el movimiento sindical lo celebra a través de diversos celebra-ciones, inscriptas en un contexto político particular. Durante este año se desarrollará la agenda electoral que desembocará en las elecciones presidenciales del próximo octubre. Son elecciones históricas, porque en ellas se perfilan varios fenómenos.

El primero es que en las elecciones provinciales y nacionales, el oficialismo vencerá porque la mayoría de los trabajadores/as asalariados y de las clases medias productivistas vota-rán por las diferentes listas de la Concertación Plural, sostenidas por el gobierno del Presidente Kirchner, y sustentadas en la convergencia pluripartidista organizada alrededor de un núcleo compuesto por la dupla Frente Para la Victoria (FPV) - Partido Justicialista (PJ). Miles de diri-gentes sindicales han optado por apoyar a esta al Presidente Kirchner su política. Desde 2004 se viene desarrollando el llamado "Sindicalismo Ideario K". fundado en los logros sociolabo-rales obtenidos por los trabajadores durante las negociaciones salariales 2004-2007.

Ha sido superado el sistema de partidos y de alternancia peronista-radical, vigente entre 1983 y 2001. Se va redefiniendo, en zig-zag, un nuevo de esquema de constitución bipolar coaliciones políticas. Como parte de las nuevas realidades políticas provinciales y nacionales está también surgiendo un nuevo sindicalismo, que podríamos llamar "de Resultados". Este "Sindicalismo de Resultados", pragmático, también de base peronista, preservaría su autono-mía frente al kirchnerismo pero necesita instalarse como fuerza sindical constructiva. La unidad de la CGT dependerá de la sabiduría entre ambas corrientes para coexistir, encontrando un nú-cleo de dirigentes y sindicatos para de ejercer un liderazgo constructivo. Varias actitudes inteli-gentes del núcleo dirigente actual de la CGT muestran que se esta favoreciendo la reunifica-ción sindical sobre nuevas bases programáticas adaptadas al nuevo período institucional 2007-2011. También en la CTA se esta produciendo un importante viraje estratégico para compatibi-lizar la corriente kirchnerista con otras corrientes de izquierda internas que coexisten en esta organización.

Sin duda, el movimiento sindical argentino, basado en fuertes uniones y confederacio-nes, cuenta con el apoyo decidido de los trabajadores para asegurar la unidad dentro de la CGT. Esos grandes sindicatos de rama( uniones y confederaciones) practican la unidad y se oponen al estéril y reaccionario intento de establecer el paralelismo sindical a través de sindicatos de empresa. Esos grandes sindicatos, bajo el paraguas de la CGT (y también de la CTA) participan activamente en la política internacional sindical a través de la acción sindical en los procesos de integración subregional especialmente en la Coordinadora de Centrales Sindicales del Mercosur y dentro de de las acciones de la Federación Sindical Internacional (FSI) y las Federaciones Sindicales Internacionales sectoriales.

5. El 1º de Mayo hoy : negociaciones para establecer una CGT más unida

Como ocurrió entre 1944-45 bajo el impulso y como parte del peronismo se han creando las condiciones para que se produzcan grandes realineamientos sindicales que se plantean participar y al mismo tiempo preservar la unicidad y la autonomía sindical. Dos gran-des fuerzas sindicales -el Sindicalismo "Ideario K" y el "Sindicalismo de Resultados" pa-recen estar por nacer. Seguramente entre ambas corrientes sindicales tratarán de coexistir el sindicalismo peronista ortodoxo, algunos sindicalistas vinculados a partidos de derecha y co-rrientes minoritarias de izquierda.

Sobre esta base de un nuevo compromiso estratégico entre las corrientes sindicales fun-damentales parecería estar en marcha en la central sindical ampliamente mayoritaria : la CGT. Se necesita la unidad sindical para posesionar al movimiento sindical frente a al nuevo gobierno kirchnerista que con seguridad surgirá como vencedor en las elecciones nacionales de octubre. La unidad sindical debe construirse de cara la economía de mercados y a las transforma-ciones operadas por las transformaciones productivas y en la organización del trabajo que se han producido desde los años noventa.

El ambiente sindical predominante es que es movimiento obrero continuará apoyando al nuevo gobierno sin perder su autonomía. Según ha manifestado el actual Secretario General de la CGT Hugo Moyano los sindicatos deben aportar para que nazca un nuevo sistema de parti-dos, basado de coaliciones partidos con un peronismo kirchnerismo constituido como organiza-ción político-social mayoritaria en la sociedad y con un centro-derecha civilizado. Según Mo-yano - el kirchnerismo debería incorporar más candidatos/as diputados y senadores/as de ori-gen sindical en los bloques oficialistas que se conformen a partir octubre próximo en el futuro Congreso Nacional. La continuidad del liderazgo de Moyano dependerá en gran medida de que logre esos objetivos políticos.

6. Conclusiones

El movimiento sindical argentino va construyendo una nueva unidad basada en un com-promiso entre Sindicalismo Ideario K y sindicalismo de Resultados. Pero tal unidad requerirá de un programa común y grandes acuerdos sobre la táctica para presionar y luego terminar nego-ciando exitosamente con el gobierno y las cámaras empresarias.

El sindicalismo tiene hoy un doble objetivo estratégico para sentar bases sólidas a la lucha por redistribuir la riqueza y construir una sociedad de trabajo. Alrededor de ese doble objetivo giran otros objetivos también prioritarios. El doble objetivo estratégico consiste en, por un lado reducir el peso del trabajo en negro, que afecta a los derechos de los trabajadores y crea un sector de baja productividad que afecta la competitividad y eficiencia de la economía na-cional y de las empresas; y por otro lado, se deberá pasar en un futuro de las negociaciones salariales a negociaciones colectivas que abarquen además de los salarios, temas como las con-diciones de trabajo, capacitación y participación sindical en la empresa. Sobre ese doble objeti-vo estratégico se logrará fortalecer el sistema de Obras Sociales Sindicales y aumentar la tasa de sindicalización.

Así las cosas en el mundo del trabajo en Argentina, no cabe más que reiterar que cele-brar hoy el 1º de Mayo significa levantar una plataforma sociolaboral y política que permita a las organizaciones de trabajadores jugar un papel positivo en la actual etapa de renovación insti-tucional y de fortalecimiento de la democracia.

(*) Director del Instituto Mundo del Trabajo / Web
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